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Indianápolis quiere convertir en eléctrica toda su flota de vehículos

El alcalde adopta esta iniciativa para evitar que EE UU dependa del crudo de dictaduras contrarias a ese país

Los motivos de la medida tienen que ver más con la seguridad nacional que con la defensa de medio ambiente

Panorama de Indianápolis.
Panorama de Indianápolis.

Indianápolis quiere convertirse en la primera gran ciudad en sustituir toda su flota de vehículos oficiales por coches eléctricos o híbridos. Su alcalde, Greg Ballard, ha firmado este miércoles una orden ejecutiva en la que se prevé la venta de todos los automóviles oficiales que posee el Ayuntamiento para adquirir otros que funcionen con energía limpia, el reemplazo de los camiones de bomberos, las máquinas quitanieves y el resto de transporte pesado por otras máquinas que utilicen  gas natural comprimido, y el relevo de los coches de policía por otros híbridos.

En el resto del mundo hay varias ciudades que han puesto en marcha programas piloto de sustitución automóviles municipales por coches eléctricos o híbridos pero no a la misma escala que Indianápolis

El cambio se hará de manera paulatina y se espera poder concluirlo en 2025 pero el motor de la renovación de la flota no es tanto medioambental como de seguridad nacional. El alcalde considera que la dependencia de Estados Unidos de petróleo extranjero muchas veces ubicado en países con regímenes dictatoriales supone una amenaza contra la estabilidad y los intereses del país.

La Conferencia de Alcaldes de EE UU ya ha asegurado que no hay ningún otro municipio en el país que haya realizado un anuncio similar. “Que yo sepa, somos la primera localidad en modernizar nuestra flota con vehículos eléctricos" ha reconocido a EL PAÍS el portavoz municipal, Marc Lotter, en conversación telefónica. En el resto del mundo hay varias ciudades que han puesto en marcha programas piloto de sustitución automóviles municipales por coches eléctricos o híbridos pero no a la misma escala que la capital del Estado de Indiana.

De acuerdo con un informe que la Agencia Nacional de la Energía publicó este verano, Amsterdam es la ciudad más favorable para la implantación del coche eléctrico ya que con 350 estaciones de recarga, es la localidad con el mayor ratio de puntos de recarga por habitante. Indianápolis cuenta actualmente con 200 y está trabajando para instalar más en el futuro. Berlín también está probando flotas de vehículos de reparto urbano eléctricos y coches similares para la policía, pero no existe una normativa que exija una sustitución a medio plazo de toda su flota. Bogotá, en Colombia, o México DF han puesto en marcha un programa de taxis eléctricos.

El fin último que subyace tras la iniciativa de Indianápolis es ayudar a que EE UU deje de depender del petróleo extranjero, aunque, el Ayuntamiento ya ha calculado el ahorro económico que le reportará la medida

“Queremos convertirnos en líderes en energía segura”, indica el alcalde en la página web del Ayuntamiento. Sin embargo las razones que han impulsado al dirigente municipal a adoptar esta iniciativa no son del todo ecológicas. Ballard es un antiguo marine que estuvo al cargo de proteger los pozos petrolíferos de Arabia Saudí durante la Primera Guerra del Golfo. Allí se dio cuenta del peligro que para la seguridad nacional de EE UU suponía la dependencia energética de otros países. “Nuestra dependencia del crudo deja en ocasiones el fruto de nuestro trabajo en manos de dictaduras que se alían contra nuestra nación”, explicó Ballard en un comunicado.

"Esta ciudad tiene un amplio historial en su colaboración con el Ejército y estamos muy comprometidos con la seguridad nacional", asegura Lotter. El fin último que subyace tras la iniciativa de Indianápolis es ayudar a que EE UU deje de depender del petróleo extranjero, aunque, el Ayuntamiento ya ha calculado el ahorro económico que le reportará la medida. Según su página web, el consistorio dispone de unos 500 vehículos -sin contar con los coches patrulla- que, tras su sustitución por otros eléctricos, ahorrarían a los contribuyentes 12.000 dólares por auto durante los 10 años de vida útil de los mismos. Con el reemplazo de los coches de policía por otros híbridos, el municipio prevé ahorrar 10 millones al año.

La oficina del alcalde está negociando con las empresas constructoras para poder desarrollar la técnica necesaria para fabricar los vehículos pesados y los coches híbridos de policía. “De momentos estamos conversando con todos los fabricantes de la zona, la industria automovilística de Indianápolis es muy importante y cuenta con los recursos para innovar en la evolución de los coches que necesitamos", sostiene Lotter.