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Los presupuestos educativos pierden más de 6.300 millones desde 2010

Las cuentas para 2013 del Gobierno y las comunidades agravan la caída

El Ministerio de Eduación y Castilla-La Mancha registran las mayores bajadas

Los proyectos presupuestarios para 2013 del Gobierno y las comunidades autónomas aumentan el agujero de los recortes educativos, que sumarán el próximo año una bajada de más de 6.300 millones de euros si se comparan con las cuentas iniciales de 2010. El Ministerio de Educación, con un 37% de bajada (1.147 millones menos), y Castilla-La Mancha, con una reducción del 29% (612 millones), encabezan esos recortes. Aunque aún pueden variar las cifras durante la tramitación de las cuentas, esos 6.300 millones serán en realidad más, pues aún faltan por conocer los proyectos presupuestarios de cuatro autonomías que también traerán seguramente rebajas en el actual contexto de crisis y de presión internacional para que España cumpla sus objetivos de déficit.

Los presupuestos iniciales de 2010 fueron los más altos que han tenido las escuelas y universidades españolas, aunque solo duraron unos meses, pues en mayo de aquel año llegó el primer tijeretazo por la rebaja de sueldos a los funcionarios decretada por el Gobierno socialista. Desde entonces, los ajustes se han ido agravando a medida que lo hacía la crisis. La tijera empezó a entrar en el transporte escolar, el gasto en publicidad, las infraestructuras, las actividades extraescolares, o los gastos corrientes, como la luz y el agua. Los responsables políticos que acometían los recortes sostenían que no empeoraría en ningún caso la calidad del sistema.

Siguieron sosteniendo lo mismo cuando se saltó a recortar las plantillas de profesorado (se ha reducido en varias decenas de miles) y, con ello, numerosas medidas de atención a los alumnos más desfavorecidos. Y lo siguieron manteniendo el pasado abril, cuando el Gobierno central, ya en manos del PP, cambió la ley para eliminar los obstáculos que impedían seguir disminuyendo plantillas. Aquel decreto aumentó el número máximo de alumnos por aula y el mínimo de horas de clase semanales que han de dar los docentes de la escuela pública e incluyó una medida parecida a esta última para los profesores de Universidad. Además, no se cubrirían las bajas hasta la tercera semana y se invitó a las comunidades a aumentar el precio de las matrículas universitarias. El objetivo era recortar más de 3.000 millones adicionales a los que ya se habían recortado. Esas medidas se ven reflejadas en los proyectos presupuestarios para 2013.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha defendido una y otra vez que los ajustes no mermarán la calidad del sistema, pues el de la educación española “no es un problema de recursos”. Apunta a las cifras de 2009, que daban a España una ventaja del 20% en el gasto por alumno respecto a la media OCDE. La secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, aseguró que esa ventaja era tan grande que seguro que se mantiene a pesar de los recortes.

Desde 2010, la bajada ha sido de algo más del 14% del presupuesto, con una subida del alumnado, al menos, de un 5,6% (en torno a medio millón más de estudiantes). Además, la previsión del Gobierno es que de 2010 a 2015 el gasto público educativo baje un punto del PIB, hasta el 3,9%, lo que equivaldría a un recorte de en torno al 20%. Los sindicatos y otros colectivos de profesores, padres y alumnos se han movilizado fuertemente contra unos recortes que, aseguran, condenan el futuro del país al deteriorar la escuela pública y, con ello, la igualdad de oportunidades. Reclaman un esfuerzo en un sector clave.

A falta de conocer los proyectos presupuestarios de 2013 de País Vasco, Galicia, Cataluña y Asturias, el Ministerio de Educación encabeza el ajuste. Los primeros 248 millones los recortó el anterior Gobierno del PSOE, y los otros casi 900 los ha recortado el Ejecutivo del PP. Han desaparecido casi 600 millones de euros que en 2010 se reservaron a programas de calidad. En una primera tacada cayeron los campus de excelencia, el programa Escuela 2.0 de digitalización de las aulas o el de construcción de escuelas infantiles. Cuando se presentó el presupuesto de 2012, Gomendio dijo que eliminaban planes “inviables” por la crisis, pero se mantenían los que combatían el fracaso escolar. Pues bien, estos también se eliminan en 2013: los 60 millones de planes PROA de refuerzo educativo y los 40 millones de los planes contra el abandono. Se han reducido las becas desde 2010 en 173 millones (un 12%), básicamente, en las de idiomas, Erasmus o libros de texto. Estas caen un 80% hasta 20 millones.

Dentro de las comunidades, los Gobiernos siguen ajustando plantillas y limando todo tipo de programas o ayudas, por ejemplo, de comedor. Castilla-La Mancha encabeza el ajuste autonómico con un 29% menos de presupuesto que en 2010. En su Consejería de Educación insisten en el esfuerzo que han hecho para intentar mantener la calidad a pesar de la enorme deuda que dejó el anterior ejecutivo del PSOE. Oposición y sindicatos, sin embargo, se quejan de un ajuste brutal de graves consecuencias para la escuela pública, de entre 2.500 y 5.000 docentes menos, supresión de la gratuidad del transporte escolar y recortes en programas de atención a la diversidad.