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Polémica por el plan de perforar frente a Lanzarote y Fuerteventura

El Gobierno recupera la idea de abrir nueve pozos petrolíferos

Los cabildos se niegan por el miedo a que haya fugas

La batalla contra las plataformas petrolíferas que el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, quiere autorizar frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote acaba de comenzar.

El ministro ha rescatado la idea de un proyecto del Gobierno de Aznar del año 2001. Se trata de colocar de norte a sur nueve plataformas petrolíferas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura a una distancia de sus playas de entre 10 y 48 kilómetros.

El miedo a que suceda un accidente similar al ocurrido en el golfo de México está presente en los habitantes de las islas, sobre todo sabiendo que los pozos abrirían el fondo marino a una profundidad mucho mayor que el accidentado en Estados Unidos, para cuyo sellado fueron necesarios seis meses, precisamente por las dificultades de trabajar a 1.500 metros bajo el nivel del mar.

En la Conferencia Internacional organizada por la Comisión Europea sobre Energía Sostenible en las Islas de la UE, celebrada el pasado viernes en Fuerteventura , el vicepresidente del Gobierno autonómico de Canarias, el socialista José Miguel Pérez, ha sido muy claro: “Nuestro rechazo es total. El borrador de la concesión a Repsol presentado por Soria para llevar a cabo estas prospecciones produce inseguridad jurídica pues ha sido rescatado y convalida un real decreto del gobierno de Aznar del año 2001 (Real Decreto 1462/ 2001 de 21 diciembre) por el que se otorgaban a Repsol los permisos de investigación de hidrocarburos, denominados Canarias 1- a Canarias 9. Este real decreto fue anulado por el Tribunal Supremo en su día porque vulneraba los requisitos medioambientales.

Por otra parte, según el vicepresidente canario “el futuro de Canarias está en las energías renovables y en luchar contra el cambio climático y esto es incompatible con las energías fósiles. Por eso el próximo martes el gobierno presentará en el parlamento autonómico una resolución para hacer valer el interés general contra las prospecciones petrolíferas.

Para José Miguel Pérez es paradójico que el actual ministro Soria quiera ahora imponer el hecho de que las competencias son suyas, cuando en su día, siendo él vicepresidente del gobierno de Canarias, presentó un recurso contra el gobierno del estado sobre este mismo asunto, señalando que se vulneraban las competencias de Canarias.

El diputado socialista por Tenerife -José Segura Clavel- aseguraba que se oponen frontalmente a las plataformas y por ello su grupo parlamentario en el Congreso presentó esta semana una proposición no de Ley pidiendo al ministro Soria que no las autorice.

Los cabildos de las dos islas se oponen frontalmente y han pedido al propio Rajoy que suspenda la tramitación de esta propuesta que fue ya debatida hace más de diez años y rechazada masivamente por poner en riesgo el modelo económico basado en el turismo.

El vicepresidente autonómico  ha anunciado su "rechazo" a los pozos

El presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera, ha denunciado que no se haya permitido hacer alegaciones a las Universidades y las organizaciones no gubernamentales, como Greenpeace, WWF, Océana o Ecologistas en Acción.

Mario Cabrera, ha llamado a la población a manifestarse contra las plataformas el próximo 24 de marzo respaldando la propuesta de la asamblea de ciudadanos organizada en la isla de forma espontánea para este tema. Asimismo, Cabrera denuncia que el actual secretario de estado de energía sea antiguo cargo de la multinacional Repsol. También considera “poco ético –en todo este lío- que Soria sea invitado de honor en comidas de Repsol y viaje con la citada multinacional a defender sus intereses en Argentina”.

En la isla Lanzarote la Fundación César Manrique (FCM) ha expresado su radical rechazo, “entre otras razones, porque el modelo turístico por el que hemos apostado es del todo incompatible con la industria petrolera”. La mayor parte de los ingresos económicos en las dos islas procede del sector turístico asociado al sol y playa. anualmente mueve más de 4 millones de visitantes anuales y genera unos 30.000 empleos directos en ambas islas y el turismo es muy sensible a los daños medioambientales en su entorno.