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"El ministro quiere contentar a los sectores más extremistas"

Oposición, sindicatos y padres demandan reformas distintas al cambio en Ciudadanía

Reclaman atención más temprana contra el fracaso escolar

Oposición, padres y sindicatos han mostrado algunas dudas y reparos ante los anuncios del ministro en su primera comparecencia en la Comisión de Educación, entre otros motivos, por la idoneidad de modificar ahora la asignatura de Educación para la Ciudadanía, la dificultad de financiar los cambios en Bachillerato y no incluir medidas en ciclos más tempranos donde, recuerdan, se gesta el fracaso escolar.

La Confederación Estatal  de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA), mayoritaria en la enseñanza pública, considera que el cambio de la asignatura a Educación Cívica y Constitucional "sirve para contentar a sectores extremistas políticos y religiosos, porque en los centosros no ha habido problemas con su desarrollo", señala su presidente, Jesús María Sánchez.

"No creo que esta nueva asignatura contribuya a educar a los niños con los valores mínimos necesarios de convivencia", añade. Sánchez ve con buenos ojos el anuncio de una mayor formación para el profesorado, pero no comparte que se elimine el cuarto curso de la ESO "porque el fracaso escolar no se va a resolver ahí sino con más educación pública, refuerzos y desdobles".

Desde la CONCAPA (Confederación Católica de Padres ) consideran "insuficiente" el cambio en la nueva materia. "Los alumnos europeos tienen menos horas de clase, pero más de matemáticas y lengua", asegura el presidente, Luis Carbonel. "Podría haber aprovechado para eliminarla como asignatura, incluir los contenidos de forma transversal y usar esas horas para asignaturas troncales". La CONCAPA aguardaba además una ampliación de los conciertos al Bachillerato, aspecto sobre el que el ministro no se ha pronunciado.

Desde el Congreso de los Diputados, Martí Barberá, de CiU, ha insistido en las dudas sobre el encaje organizativo, sobre todo, sobre la financiación del nuevo modelo de secundaria. Y Mario Bedera (PSOE), ex secretario de Estado de Educación, ha ofrecido diálogo al ministro, con "críticas constructivas en las desavenencias". Bedera cree que "no tiene sentido continuar a estas alturas de la democracia con el debate" sobre Ciudadanía. Y recuerda que la Unión europea "ha hecho de la educación cívica un pilar de las políticas educativas". Los socialistas están dispuestos a hablar de la reforma de la secundaria, pero serán "beligerantes" si se empeora la igualdad de oportunidades. También están frontalmente en contra de los ranking que pueden surgir producto de las pruebas externas a los centros.

"El cambio de Educación para la Ciudadanía responde a una petición por parte de los más duros del PP, que ven adoctrinamiento donde no lo hay", comparte Carlos López Cortinas (UGT), que augura que este cambio abrirá "un debate que va a crispar a la comunidad educativa".  "Me gustaría saber qué es lo controvertido de esta asignatura, que ya lleva tiempo en el currículo de los alumnos". UGT aplaude que se hagan cambios en la FP para fomentar el empleo, aunque demanda más información sobre este asunto.

Augusto Serrano Olmedo (STES) considera que la intervención del ministro en el Congreso  "defrauda a la comunidad educativa, porque no toca los verdaderos problemas de la enseñanza, que no radican en Educación para la Ciudadanía". Serrano también echa en falta medidas más tempranas contra el fracaso escolar.