El Informe PISA de Cataluña no incluyó 150 alumnos repetidores e inmigrantes

Los resultados obtenidos por el sistema educativo catalán no habrían mejorado tanto respecto a 2006 como se estimó en un principio

El Informe PISA del año 2009 referido a Cataluña no incluyó a 150 alumnos repetidores, inmigrantes y de tercero de ESO que deberían haberse examinado, con lo que los resultados obtenidos por el sistema educativo catalán no habrían mejorado tanto respecto a 2006 como se estimó en un principio. Así lo ha considerado hoy el catedrático de Educación Comparada de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Ferran Ferrer, que ha presentado en rueda de prensa en Barcelona una evaluación de las desigualdades educativas en Cataluña, basándose en el Informe PISA 2009, de la Fundación Bofill.

Según el estudio de esta fundación, la muestra de alumnos de Cataluña del Informe PISA 2009 presentaba "algunos déficit importantes", como la menor presencia de alumnado con características que contribuyen a tener resultados más bajos: repetidores, alumnos de tercero de ESO e hijos de familias inmigrantes. De hecho, Cataluña excluyó al 5,95% de los alumnos previstos, superando el 5% marcado por la OCDE para la elaboración del Informe PISA, y, en lugar de los 1.516 alumnos del año 2003 o los 1.527 del 2006, fueron 1.381 los que realizaron las pruebas.

En términos generales, el citado informe internacional constataba en 2009 que los estudiantes catalanes de 15 años tenían mejores conocimientos que los registrados los años 2006 y 2003, especialmente en comprensión lectora. Solo otra comunidad española, Murcia, también superó el citado 5% de alumnos excluidos y, a nivel internacional, Estados Unidos lo hizo también.

Reducción de número de inmigrantes y más

Además, se redujo en la muestra el porcentaje de alumnos inmigrantes y, así, si el año 2006 este tipo de chicos y chicas era el 9,5% en la muestra PISA ya que representaban el 11,9% del conjunto del sistema educativo, en 2009 se limitó su participación al 11,2% en el estudio internacional mientras suponían el 17,5% del total. Los alumnos de cuarto de ESO tuvieron mayor presencia que los de tercero que, aunque pueden tener la misma edad, 15 años, son más maduros a nivel de conocimientos, con un 69,8% en PISA 2006 y un 76,7% tres años más tarde, según datos de la Fundación Bofill.

Estas circunstancias apuntan a que los resultados obtenidos en 2009, y que fueron celebrados como una mejora significativa de la calidad del sistema educativo catalán, no serían tales. También significan, ha apuntado el director de la Fundación Bofill, Ismael Palacín, que los que se obtengan en el próximo Informe PISA no tienen por qué suponer un retroceso, si no se mejora de manera significativa con relación a 2009.

La OCDE no alerta en su informe de que Cataluña, igual que Murcia, incumplió sus requisitos, ya que valoró el conjunto de España, que sí lo hizo, ha precisado Ferrer. Según el estudio de evaluación de las desigualdades educativas en Cataluña elaborado por la Fundación Bofill en base a PISA 2009, el impacto del estatus socioeconómico y cultural sobre los resultados de los estudiantes es menor que en la mayoría de los países analizados.

Sin diferencias entre público y privado

Las diferencias de puntuación en comprensión lectora entre centros de titularidad pública y privada desaparecen en Cataluña cuando se tiene en cuenta el efecto del nivel socioeconómico y cultural del alumnado y de los centros. También constata que la concentración de alumnado de origen inmigrante en algunos centros es un factor que tiene incidencia sobre las dinámicas escolares y que puede afectar al conjunto de los alumnos, pero no de manera relevante en sus compañeros autóctonos.

Por lo que se refiere al fracaso escolar, el porcentaje de alumnos de bajo rendimiento en Cataluña se sitúa en niveles similares a los de Holanda, Australia o Japón, entre el 15% y el 12%, por debajo de la media de la OCDE, aunque en el caso catalán tiene un marcado perfil socioeconómico y cultural bajo. Ferrer ha argumentado que el alumnado en riesgo de fracaso está concenrado en menos centros, mientras que los de alto rendimiento están más repartidos.

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