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Polémica en torno al Diccionario Biográfico Español

El Congreso congela la subvención al Diccionario Biográfico y la condiciona a su rectificación

La Academia de la Historia ha recibido del Gobierno 6,4 millones de euros para la elaboración de la obra

Después de que el Senado pidiera el pasado 27 de junio a la Real Academia de la Historia (RAH) que paralizara la difusión del Diccionario Biográfico Español, el Congreso de los Diputados ha acordado que el Gobierno congele el abono de la subvención prevista este año a la Real Academia de la Historia para el diccionario mientras no realice la revisión y mejora de la obra, a más tardar en octubre. Asimismo, el Congreso exige la interrupción de la difusión del diccionario en España y en el extranjero, hasta que exista un pronunciamiento de la comisión creada en la Academia de Historia que analizará las entradas más polémicas.

Este mandato, avalado por buena parte de los grupos parlamentarios en el Pleno del Congreso, surge de un texto transaccional pactado por PSOE y ERC-IU-ICV para revisar las entradas que se "han apartado del necesario rigor y objetividad en el Diccionario Biográfico Español" y para impulsar los trabajos que ya ha comenzado la comisión.

La polémica del Diccionario -simbolizada por el hecho de que la entrada dedicada a Franco fuese escrita por Luis Suárez, un medievalista relacionado con la Fundación Francisco Franco y que evita llamar dictador a su biografiado- ha llegado hoy a la Cámara Baja y lo cierto es lo que lo ha hecho con cierto retraso-. La mayoría de los grupos, con la excepción del PP, exigían a la RAH la creación de una comisión científica que revisara las entradas más polémicas del Diccionario así como la interrupción de la difusión de la obra hasta que se pronuncie esa comisión. Por su parte, Jorge Fernández Díaz, del grupo popular, echó mano del artículo 20 de la Constitución para subrayar que la Carta Magna prohíbe la censura previa y que solo un juez podría interrumpir esa difusión. "Ya no estamos en los tiempos de la Ley de Prensa e Imprenta", dijo.

Entretanto, la realidad ha ido por su cuenta y el 17 de junio ya la propia Academia anunció la creación de una comisión revisora formada por tres miembros: los académicos Miguel Artola y Carmen Sanz Ayán y el historiador Juan Pablo Fusi. En octubre emitirá su primer informe. Además, según fuentes de la institución, la RAH ha decidido esperar a ese dictamen para entregar sus diccionarios a aquellos suscriptores que ya han comprado parte de la primera edición, que consta de mil ejemplares y se reduce por ahora a la mitad de los 50 volúmenes que integran la obra total. Según las mismas fuentes, los únicos disponibles se encuentran depositados en la Biblioteca Nacional y en la biblioteca de la propia corporación. No en vano, esta tarde, durante el debate en el pleno del Congreso, el diputado del PNV, Aitor Esteban, pidió, no sin ironía, a la presidencia de la cámara que solicitara un ejemplar.

Además, esta mañana, en la comisión de Educación, el ministro Ángel Gabilondo desgranó los números de la subvención que el Gobierno ha concedido a la RAH desde que el 1999 el Ministerio de Ecuación y la Academia firmaran un convenio para la elaboración del Diccionario Biográfico. A los 4,8 millones de aquella subvención, que expiró en 2006, se unen los 989.000 euros que entre 2007 y este año el ministerio ha otorgado a la RAH para "el mantenimiento y actualización" de la obra. Si a esas cifras se le suma la contribución de Industria, el total alcanza los 6,4 millones de euros. Además, Gabilondo, recordó que la comisión encargada de revisar el texto ya había sido creada pero recordó que la relación del Gobierno es "estrictamente administrativa" y que no es su función "supervisar, revisar o censurar el contenido de los trabajos académicos". Los grupos políticos más críticos con la Academia recordaron que la institución ha incumplido un convenio en el que se especificaba, lo había recordaro el propio ministro, que "cada voz o artículo del diccionario debería contener lo esencial de la vida y de la obra del personaje de que se trata, y dar una versión ecuánime de sus acciones y de los elogios y críticas que pudiera haber suscitado". Que la subvención pública quede supeditada a la restitución de esos términos es lo que se ha pedido en el Congreso.

Por la tarde, el mismo Aitor Esteban bromeó sobre el monto de la subvención en relación con el precio de venta al público (3.500 euros) de una obra que desde que se presentó el pasado 26 de mayo no ha dejado de suscitar polémica. Hoy el debate -y de paso la discusión sobre la libertad de expresión (PP), la falta de rigor científico (PSOE) y el "revisionismo histórico" (IU)- llegó al desangelado pleno vespertino del Congreso de los Diputados. Lo hizo, eso sí, después de que todos los parlamentarios que pasaron por la tribuna elogiaran el Diccionario Biográfico Español para, acto seguido, lamentar que la parcialidad de algunas entradas hayan "contaminado" el rigor del conjunto.