Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El 75% de los niños con cáncer puede curarse con un tratamiento "adecuado y precoz"

En España, 850 menores de 15 años son diagnosticados cada año de esta enfermedad, uno de cada 7.000

Unos 160.000 niños en todo el mundo son diagnosticados de cáncer al año, una enfermedad que en la actualidad es la segunda causa más frecuente de mortalidad infantil, en las edades comprendidas entre 1 y 14 años. El 75% de ellos podría curarse con un tratamiento adecuado y precoz, según ha afirmado hoy el presidente de la Junta Provincial Asociada Contra el Cáncer de Valencia, Tomás Trenor, en la presentación de la campaña desarrollada por esta entidad con motivo del Día Mundial contra el Cáncer.

Sólo en España, unos 850 niños son diagnosticados de cáncer cada año en España, lo que supone una incidencia anual de un nuevo caso por cada 7.000 menores de 15 años. Trenor explica que en nuestro país, y desde hace unas décadas, la tasa de supervivencia de los niños con esta enfermedad ha pasado del 15% a un 70% u 80%.

Los expertos reunidos en Valencia aseguran que el reconocimiento precoz de los síntomas puede salvar la vida de un niño: si detecta con suficiente antelación, el cáncer infantil puede curarse. En este sentido, han indicado que la prevención pasa en primer lugar por evitar los factores de riesgo, que favorecen la aparición del cáncer.

Conocer la enfermedad ayuda al niño a afrontarla

También hay que intentar que el diagnóstico de la enfermedad se realice de la manera más rápida posible y, finalmente, que si éste indica la presencia de un tumor maligno ya desarrollado, el tratamiento responda a la situación especial de este tipo de enfermos.

Así, los médicos indican que, pese a que hay existen algunos tumores infantiles fruto de la predisposición familiar, las razones y las causas que los generan son aún bastante desconocidas, por lo que el sector científico debe seguir investigando todos los factores posibles, tanto genéticos como medioambientales".

Al tratamiento hay que unir, además el seguimiento del afectado, ya que el conocimiento de la enfermedad por parte del niño, de sus causas, del pronóstico y el tratamiento, le ayudarán a afrontarla con realismo y de forma positiva". Por eso, sotiene un experto, "es clave una buena comunicación entre el equipo médico y sus padres".