Los padres de Terri Schiavo presentan un recurso para que vuelvan a conectar la sonda a su hija

El Congreso de EE UU aprueba una ley que permite que el caso sea examinado por un tribunal federal.- El marido critica la "intromisión ominosa" del Gobierno

El drama familiar, judicial y político en torno a la vida o muerte de Terri Schiavo, la mujer que se encuentra en estado vegetativo desde hace 15 años, está en espera del dictamen de un juez federal de Estados Unidos, que debe decidir entre conectarla de nuevo o no a una sonda de alimentación, que le fue retirada el pasado viernes por decisión de un juez del Estado de Florida. El destino de la mujer, de 41 años, que se ha debatido durante siete años en los tribunales de Florida, vuelve a estar en manos de un juez, James Whittemore, después de que el presidente de EE UU, George W. Bush, firmara una ley aprobada por el Congreso con el fin de prolongar la vida de Schiavo. La ley no implica la reconexión inmediata de las sondas ni invalida la decisión del magistrado de Florida George Greer, pero permite a sus padres que un tribunal federal examine el caso, opción que no han tardado en ejercer. Se espera que su primera orden sea que le vuelvan a conectar la sonda mientras lleva a cabo las deliberaciones.

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La Cámara de Representantes del Congreso de EE UU (la cámara baja, dominada por el Partido Republicano) aprobó anoche, por 203 votos a favor y 58 en contra, una ley que obliga a prolongar la vida de Schiavo mientras los tribunales federales analizan el caso. Tan sólo cinco republicanos se opusieron a la iniciativa, llevada a cabo expresamente para este caso y que, de hecho, se llama Ley para aliviar a los padres de Theresa Marie Schiavo. El resto de los 413 congresistas no han votado o no han asistido al procedimiento, que se convocó de urgencia ayer, Domingo de Ramos, en medio del receso de Semana Santa. Para el marido de Terri, Michael Schiavo, se trata de una "intromisión ominosa" del Gobierno. "Todo ciudadano tiene derecho a decidir sobre su vida. Esta intromisión del Gobierno en un asunto privado es ominosa y debería preocupar a toda la ciudadanía", ha señalado.

Bush, que interrumpió su descanso de fin de semana en Tejas, firmó la ley a la 1.11 (7.11 hora peninsular española). En un comunicado leído tras dar validez al texto, Bush asegura que es "una ley que permitirá a los tribunales federales escuchar una demanda de o en representación de Terri Schiavo por una violación de sus derechos respecto al mantenimiento o retirada de alimentos, líquidos o el tratamiento médico necesario para mantener su vida". "En casos como este, donde hay serias preguntas e importantes dudas, nuestra sociedad, nuestras leyes y nuestros tribunales deben tener una presunción a favor de la vida". Tan sólo dos horas después, el letrado David Gibbs II, que defiende la causa de Bob y Mary Schindler, los padres de Terri, ha presentado un recurso y una solicitud de suspender la orden del tribunal estatal en los juzgados federales de distrito en Tampa (Florida).

Por asignación aleatoria, el caso ha recaído en el juez James Whittemore, que ha citado la primera audiencia para las 21.00 hora española. Se prevé que el juez ordene cuanto antes el mantenimiento con vida de Schiavo mientras las apelaciones corren su curso. Con ello se inicia el enésimo capítulo legal en el caso de esta mujer, que en 1990, cuando tenía 26 años y se sometía a un severo régimen de adelgazamiento, sufrió una brusca bajada de potasio y un ataque al corazón que le interrumpió temporalmente el riego sanguíneo al cerebro. Al quedar la mujer en coma, Michael Schiavo estuvo de acuerdo con sus suegros en mantenerla con vida con la esperanza de una recuperación.

Sin embargo, a comienzos de 1998 y tras cobrar una indemnización de 2,2 millones de dólares de la clínica que la puso a régimen, Michael reveló que la mujer no deseaba vivir artificialmente y entabló una batalla legal con sus suegros. Para entonces, el hombre ya vivía con su actual pareja, con la que tiene dos hijos. Como Terri no dejó ningún tipo de testamento vital, se trata de la palabra de Michael contra la de sus suegos, que le acusan de quererse quedar con el dinero. A raíz de esta lucha, en dos ocasiones le fue retirada la alimentación, pero en ambos casos le fue conectada de nuevo, en 2001 por orden judicial y en 2003 por orden del gobernador de Florida, Jeb Bush, en aplicación de una ley de Florida, similar a la aprobada hoy y que fue declarada inconstitucional.

El caso saltó de nuevo el viernes a la esfera pública cuando la sonda fue retirada. Terri lleva sin alimento desde entonces y habría muerto de hambre en una o dos semanas de no mediar el Congreso. Al ser consultado sobre cuándo habrá un pronunciamiento definitivo del juez, el abogado de los Schindler ha admitido que "no hay modo de saberlo". En todo caso, si el juez federal accede a la petición de los padres, es muy probable que el marido apele a un tribunal superior hasta llegar al Supremo, que ya devolvió el caso en su día a los tribunales estatales. Mientras, en las afueras del hospital del condado de Pinellas, en el oeste de Florida, donde está Terri, su hermana, Suzanne Vitadamo, ha expresado su esperanza de que los tribunales federales sigan el ejemplo del Congreso.