Las dos son Patrimonio de la Humanidad y las dos tiene el honor de ser capitales gastronómicas. Cáceres es Capital Española de la Gastronomía durante todo 2015 y Mérida se convertirá en 2016 en Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica.
Cáceres cuenta con el conjunto artístico y monumental mejor conservado de la Península Ibérica y el tercero del Viejo Continente, según el Consejo de Europa. Fue un importante centro artístico de carácter noble y señorial en la Edad Media y el Renacimiento, donde el legado de las riquezas es visible en muchos de sus palacios.
De la Norba Caesarina romana a la Cáceres renacentista, pasando por la villa fortificada de los almohades o la judería vieja, un recorrido por sus calles provoca la admiración ante plazas, arcos, torres, palacios, iglesias o conventos, en un número y calidad tales que el visitante necesitará varias jornadas para hacerse una idea del patrimonio que atesora.
Cáceres nos permite descubrir la gastronomía extremeña más tradicional y las propuestas más innovadoras en sus restaurantes, gracias al buen hacer de sus cocineros. En la Plaza Mayor y la plaza de San Juan podemos encontrar terrazas y restaurantes, con casas de comidas tradicionales. Pero también existen un buen número de taperías y espacios gourmet repartidos por toda la ciudad, que permiten disfrutar de la mejor gastronomía en pequeños formatos, exaltando la cultura española de la tapa.
Mérida tomará el relevo en 2016. A su espectacular conjunto monumental Romano, en el que destacan el Teatro, el Anfiteatro, los acueductos de Los Milagros y San Lázaro, el Circo, se sumará una importante oferta gastronómica en la que va a colaborar, como en Cáceres, el sector de la hostelería y la restauración. La ciudad está diseñando un ‘potente’ programa de actividades para que los visitantes permanezcan más tiempo y descubran sus delicias culinarias además de otros atractivos de la ciudad como el Museo Romano diseñado por Rafael Moneo o la Basílica de Santa Eulalia.
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