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El instructor policial del 1-O sitúa a Trapero en una “reunión secreta” con Puigdemont

La Guardia Civil insiste en alinear al exjefe de los Mossos con la cúpula del 'procés'

Josep Lluís Trapero llega, junto a su abogada, a la Audiencia Nacional, este lunes.
Josep Lluís Trapero llega, junto a su abogada, a la Audiencia Nacional, este lunes. Europa Press

Pese a que Josep Lluís Trapero trató de desvincularse lo máximo posible de los líderes del procés durante su declaración en el juicio que lo sienta en el banquillo por un delito de rebelión, los mandos de la Guardia Civil no paran de situar al exjefe de los Mossos junto a la cúpula secesionista. Ya lo hizo la pasada semana el coronel Diego Pérez de los Cobos, coordinador del dispositivo del 1-O, que lo acusó de encontrarse “alineado” con Carles Puigdemont en el otoño de 2017. Una tesis que ha retomado este lunes el instructor policial de la causa del 1 de octubre, el teniente coronel Daniel Baena. Este ha ido un paso más allá al relatar que el expresident llegó a felicitar a Trapero por su actuación durante la jornada del referéndum ilegal en una “reunión secreta”. “Y eso no se sabe porque Trapero le pidió discreción porque ya estaba encausado [en este proceso]”, ha dicho.

Este detalle, de resultar probado, infligiría un buen golpe a la línea de defensa del exjefe de los Mossos, al que la Fiscalía atribuye una connivencia con los políticos independentistas para permitir el 1-O mientras aparentaba que trataba de impedirlo. Aunque, según Baena, solo sabe de esa cita “a puerta cerrada” por un correo electrónico intervenido a Puigdemont, donde se adjuntaba una carta que debía remitirse al major. Este correo no se encuentra incluido en el sumario de la causa y el tribunal ha rechazado su incorporación ahora tras solicitarlo el ministerio público este lunes, pero el teniente coronel sí ha detallado parte de su contenido. Según ha leído, además de agradecerle su trabajo por “compaginar su labor como policía judicial y su deber cívico”, la misiva del expresidente rezaba: “Empiezo diciéndote lo que te dije en una reunión a puerta cerrada”.

“Si todas las autoridades públicas observasen e interpretaran los derechos constitucionales de la manera como lo has hecho [tú] siempre, se [solucionarían] muchos de los problemas que la sociedad tiene con la Constitución”, continuaba la carta, que añadía: “La balanza entre derechos y deberes, entre libertades y orden público, no es nunca ni puede ser nunca una ciencia exacta. Lo importante de las leyes es siempre saber interpretar el espíritu y la intención. Y, aunque hacerlo no te garantice la infalibilidad, sí que te proporciona en cambio mucha comprensión y aceptación de la ciudadanía a la cual sirves”.

Un debate clave

Desde que arrancase hace dos semanas este segundo juicio al procés, que sienta en el banquillo a la antigua cúpula de los Mossos, uno de los debates clave pasa por la relación que mantenía Trapero con los dirigentes secesionistas. El major insiste en que siempre colaboró con la autoridad judicial; en que advirtió al Govern de que los Mossos estarían del lado de la ley ante la “barbaridad” de la vía unilateral; y en que, incluso, llegó a diseñar un plan para detener él mismo a Puigdemont. Pero la Guardia Civil ha puesto sobre la mesa un relato diametralmente opuesto.

A preguntas de la Fiscalía, Baena ha afirmado primero que Trapero jugaba un papel fundamental en las estructuras de Estado que los secesionistas querían poner en marcha. De hecho, según su opinión, su ascenso a major formó parte la estrategia para blindar los intereses independentistas: “Vamos viendo cómo [los Mossos] se iban dotando de una fuerza para que girara cuando quisiera el Govern. Se buscaba que toda actuación policial que se hiciera estuviera bajo el control de la Generalitat”. “El Govern quería saber qué estaba pasando con jueces, Fiscalía y con nosotros. Y eso lo sabía a través de su policía”, ha apostillado. También ha atribuido a la policía catalana seguimientos a la Guardia Civil y ha calificado de “clima insurreccional” las jornadas vividas en Cataluña entre el 20 de septiembre de 2017 —cuando se registra la Conselleria de Economía— y el 27 de octubre de ese mismo año, cuando se interviene la autonomía con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Intenso interrogatorio de la defensa

Tras las preguntas de la Fiscalía al teniente coronel, le ha llegado el turno a la abogada de Trapero, Olga Tubau. A lo largo de un duro interrogatorio, la letrada ha intentado demostrar que la acusación se erige sobre simples conjeturas de los investigadores. Por ejemplo, después de que Baena tratase de evidenciar la connivencia del exjefe de los Mossos con Jordi Sànchez por las “37 llamadas” registradas entre ambos el 20 de septiembre de 2017, Tubau le ha preguntado si sabía que la mayoría de ellas eran solo intentos de comunicación y que “ni se llegó a descolgar el teléfono”.

—¿Y que ANC y Òmnium Cultural agradecieran al major cuál fue la actuación del 20 de septiembre le parece también un elemento indiciario para saber si una hay connivencia con Trapero?

—Sí, lo es.

La Fiscalía pide 11 años de cárcel por un delito de rebelión para Trapero; para Pere Soler, exdirector de los Mossos; y para Cèsar Puig, ex secretario general de la Consejería de Interior de la Generalitat. Para la intendente Teresa Laplana se solicitan cuatro años de prisión por un delito de sedición.

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