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La cúpula política se desmarca de la actuación de los Mossos el 1-O: “No dimos instrucciones”

Los exmiembros de la Generalitat acusados, Pere Soler y César Puig, insisten en que no influían en los operativos

Pere Soler, exdirector de los Mossos, durante su declaración en la Audiencia Nacional.
Pere Soler, exdirector de los Mossos, durante su declaración en la Audiencia Nacional. EFE

Tras el largo interrogatorio de tres días a los dos mandos de los Mossos acusados en el segundo juicio al procés, Josep Lluís Trapero y Teresa Laplana, este jueves llegó finalmente el turno de declarar de los dos miembros de la antigua cúpula política también procesados por rebelión, Pere Soler y Cèsar Puig. Ambos se desmarcaron de la actuación operativa del 1-O e insistieron en que nunca dieron instrucciones a los Mossos para que respaldasen la hoja de ruta secesionista.

A lo largo de sus cuatro horas de declaración como acusados en la Audiencia Nacional, tanto el exdirector de los Mossos, Pere Soler, como el ex secretario general de la Consejería de Interior de la Generalitat, Cèsar Puig, aprovecharon la ocasión para tratar de desvincularse de la actuación operativa de la policía catalana durante el desafío independentista de 2017, uno de los aspectos que centran la acusación de la Fiscalía. El ministerio, que pide 11 años de cárcel para ambos por un delito de rebelión, sostiene que los Mossos se mostraron “pasivos” de forma intencionada para, en connivencia con los dirigentes secesionistas, permitir la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Pero, a preguntas de las defensas y de la propia Fiscalía, Soler y Puig insistieron este jueves en que no influían en los despliegues de los agentes durante los sucesos del 20 de septiembre y del referéndum ilegal, y que el cuerpo operaba con independencia del poder político y al servicio de la autoridad judicial. Una versión que coincide con las ofrecidas esta semana durante la vista oral por el major Josep Lluís Trapero y la intendente Teresa Laplana.

“En ningún momento yo doy ninguna instrucción a los jefes de los Mossos”, subrayó Soler, que mantuvo un tenso enfrentamiento con el fiscal Miguel Ángel Carballo. “Insisto, durante todo el tiempo que estoy en el cargo, en ningún momento el conseller Joaquim Forn me pide absolutamente nada que tenga que ver con injerencias en los Mossos. En ningún momento me pide que los Mossos estén por la defensa del referéndum. En ningún momento me da instrucciones en ese sentido”, recalcó el antiguo director político del cuerpo catalán.

En la misma línea se manifestó Puig, que destacó que su relación con los Mossos se limitaba a abordar las peticiones de recursos materiales y de personal. “Yo no tengo nada que aportar en cuestiones operativas”, dijo el exsecretario de Interior.

De esta forma, si Trapero ya se esforzó durante las tres primeras sesiones del juicio en marcar distancias con la Generalitat, durante la cuarta fueron los antiguos cargos políticos del Govern los que hicieron lo propio respecto a los Mossos. “Trapero estaba contra el referéndum. Y nunca se le pidió que estuviera a favor o que desobedeciera ninguna instrucción [judicial]”, prosiguió Soler, que también aseveró que desconocía el supuesto plan que se barajó para la detención de Carles Puigdemont en el caso de que declarara unilateralmente la independencia. Un dispositivo cuya verdadera existencia el ministerio público ha puesto en duda.

La vista oral se reanudará el próximo lunes con los primeros testigos: Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil y coordinador del dispositivo que debía impedir el referéndum ilegal del 1 de octubre, y el comisario Ferrán López, número dos de Trapero durante su etapa al frente de los Mossos.

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