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Teruel quiere existir en el Congreso

La plataforma se presenta a las elecciones del 10-N tras dos décadas de lucha

Los miembros de la plataforma Teruel Existe, en el Parque de los Fueros.
Los miembros de la plataforma Teruel Existe, en el Parque de los Fueros.

Teruel ha perdido tanta población en los últimos años que, si los diputados se asignasen por el número de habitantes, le quedarían 1.000 para dejar de tener representación parlamentaria. Aunque para algunos turolenses nada cambiaría. Se sienten olvidados por los políticos, no militan en ningún partido y se reúnen todos los lunes en una sede cedida por Renfe. En una de sus asambleas, decidieron presentarse a las elecciones, porque están convencidos de que Teruel existe, y ahora quiere existir en el Congreso. Después de dos décadas de lucha, la plataforma ciudadana ha reunido los avales necesarios para concurrir al 10-N y algunas encuestas ya le dan un diputado.

“No queremos que nadie en el futuro diga que no hemos hecho todo lo que podíamos hacer. Nos obligan a presentarnos. Estamos en una situación límite”, reflexiona Tomás Guitarte, de 58 años, cuando se le pregunta por las razones que llevan a un grupo de ciudadanos, la mayoría jubilados, a reunir 6.781 firmas para competir en unas elecciones generales. Guitarte, arquitecto de profesión, es el candidato de la plataforma que aspira a la presidencia del Gobierno. Habla con determinación, como un político, aunque Teruel Existe no es un partido. Concurrirá a los comicios como una agrupación de electores, sin más financiación que los pines, las pegatinas y las camisetas que María José Godet, Luisa Casanova y Pilar Godet han vendido en los más de 400 actos que la plataforma ha organizado a lo largo de su historia.

El “equipo de merchandising”, como se hacen llamar, se reúne en el parque de los Fueros, levantado sobre los escombros a los que la Guerra Civil redujo la ciudad. A su lado, Manuel Gimeno y Domingo Aula, dos veteranos del grupo, comentan con pasión los episodios de la historia de Teruel, que llegó a ser una de las provincias más industrializadas del este de España hasta que el éxodo rural del siglo XX llevó a sus mejores hijos a Zaragoza, Barcelona, Valencia o Madrid. Los cinco franquean la barrera de los 65, pero están convencidos de que su tierra tiene futuro. “Había chicos con 14 o 15 años que no podían votar pero venían a firmar para que nos presentásemos. Ahí está el relevo generacional”, destaca Aula, que viste una camisa de leñador a pesar del calor de este octubre atípico.

Sin embargo, las cosas en Teruel van un poco más despacio que en el resto de España. Tras muchos años de lucha, que los llevaron a paralizar la ciudad en una huelga general, llamar la atención de los eurodiputados a través de una performance con disfraces de época o reunir a media España vacía en Madrid, la sensación es que se ha conseguido muy poco. “Lo que a otros puntos llega por añadidura, sin pelearlo, aquí no llega ni peleándolo”, se lamenta Guitarte, en referencia al déficit de infraestructuras que padece la capital turulense, la única que no está conectada por autovía con Madrid. Todos los presidentes del Gobierno desde José Luis Rodríguez Zapatero se han reunido con Teruel Existe, pero las carencias que han llevado a la región a perder el 9% de la población en la última década siguen ahí. “A todos les caemos muy simpáticos… y en realidad después nadie toma ninguna medida”, denuncia el número uno de la plataforma. Y por eso han decidido ahora dar el salto a la política.

“Leña al mono”

La gota que colmó el vaso llegó el pasado 3 de septiembre, después de que el Gobierno desbloquease la parte del Corredor Cantábrico-Mediterráneo que une Santander y Bilbao, mientras que el tramo entre Zaragoza y Sagunto (Valencia), que pasa por suelo turulense, sigue pendiente. Teruel Existe llevaba pidiéndolo más de una década, pero no tenía un escaño en el Congreso, como el Partido Regionalista de Cantabria. Gimeno tiene claro que ese es el ejemplo a seguir: “Con un diputado han conseguido más que nosotros en 20 años de pelea. Así que dijimos: 'Se ha acabado. Leña al mono".

De momento, la candidatura ha sido acogida con gran ilusión en la provincia, pero todos son conscientes de que no es lo mismo recoger avales que obtener votos. Si el 10-N Teruel Existe lograse convertir cada firma en tres sufragios, se aseguraría un diputado en el Congreso. A juzgar por los saludos que reparten a cada paso los cinco veteranos de la plataforma, el objetivo se antoja posible. “No necesitamos hacer campaña, porque ya nos conocen”, destaca Gimeno. Y Godet añade un improvisado eslogan: “¿Que si Teruel Existe? Existe, insiste y resiste. Mientras haya salud, ahí estaremos, como las chinchetas”. La próxima la quieren poner en la Carrera de San Jerónimo.

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