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Los sindicatos urgen a Sánchez a pactar con Podemos y superar la desconfianza

El presidente del Gobierno en funciones se reúne con los agentes sociales para presionar a Unidas Podemos y desencadenar un Ejecutivo 'a la portuguesa'

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, junto a la ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, y los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CCOO, Unai Sordo. En vídeo, los sindicatos piden a Sánchez que retome las negociaciones con Pablo Iglesias.

“Cuanto antes”. “Ya”. Los líderes de CC OO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez, han urgido al PSOE a negociar un pacto de Gobierno con Unidas Podemos en su reunión con el presidente en funciones, Pedro Sánchez. Los sindicatos quieren un acuerdo que recoja sus reivindicaciones de los últimos años: derogar las reformas del PP —laboral y de pensiones—, más recaudación fiscal y más gasto social. Constataron que hay desconfianza, pero pidieron a Sánchez que eso no sea un obstáculo y que aleje el fantasma de otras elecciones. El líder socialista y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, se vieron con los dirigentes de las patronales CEOE y Cepyme, que pidieron un Ejecutivo “moderado y estable”, capaz de acometer reformas de amplio espectro.

Para CC OO y UGT, el resultado electoral del 28 de abril daba pie a formar un Gobierno progresista con un programa de izquierdas cercano a sus posiciones. Pero los dos grandes sindicatos españoles tienen la sensación de que esa opción se ha alejado tras la investidura fallida de finales de julio, por los reproches constantes entre el PSOE y Unidas Podemos, y sobre todo después de que Sánchez hablara el pasado miércoles de “desconfianza recíproca”. Cobra fuerza la posibilidad de que las elecciones se repitan, según los sindicatos, que hicieron un rotundo llamamiento a Sánchez para evitar esa posibilidad.

Así que en la reunión que mantuvieron este jueves en La Moncloa dejaron claro al presidente en funciones que no debería “ni siquiera considerar” la convocatoria electoral, en palabras de Sordo (CC OO). “Es imprescindible un acuerdo antes del 23 de septiembre”, abundó Álvarez (UGT); “que no se pierda esta oportunidad”, zanjó el veterano sindicalista.

Ese escenario electoral provocaría “frustración y desilusión” entre los sindicatos. Hubo coincidencia en la selección de las expresiones al final del encuentro, que hay que situar en la ronda de contactos que el PSOE ha abierto con el tejido social y civil para recabar apoyos. Y, de paso, para presionar a Podemos para que acepte darle su apoyo sin entrar en el Gobierno. El tono de las patronales fue algo distinto: reclamaron un Gobierno moderado y capaz de acometer reformas. Pero mientras los sindicatos tienen en mente, por ejemplo, revertir las políticas de austeridad y derogar las partes más lesivas de los últimos cambios de la normativa laboral, los patronos apuestan por reformas que mejoren las bases productivas de la economía española.

Las reuniones con los agentes sociales se celebraron en La Moncloa por el papel que la Constitución le reserva a estas organizaciones, las únicas con este carácter en la ronda de Sánchez. De hecho, este jueves, antes de estas citas, el presidente se vio con asociaciones agrarias, y después con representantes de la economía social y de los autónomos. Esas citas se celebraron fuera de la sede de Presidencia.

En las intervenciones de ambos líderes sindicales quedó muy claro que tienen prisa. “Cuanto antes se inicie la negociación política, mejor”, urgió Sordo. “Que no haya una mala gestión de los tiempos”, continuó, en una clara referencia a la investidura fallida de hace unas semanas. “Lo que hace falta es que la izquierda piense que los días pasan”, remachó Álvarez. Pero esa negociación se topa ahora con el cúmulo de recelos y reproches que hay entre el PSOE y Unidas Podemos: la “desconfianza recíproca” de la que ha hablado Pedro Sánchez. Los sindicatos pudieron comprobar de primera mano que el presidente no se fía. Pero le pidieron que supere sus suspicacias. El líder de CC OO se permitió, incluso, un consejo: “Para rebajar el tono recomendaría a todos dejar un poco más en paz las cuentas de Twitter”. “No es que llevemos un año, llevamos cuatro en situación de interinidad política”, resumió Álvarez.

El contenido del acuerdo de Gobierno que reclaman los sindicatos, que no entran en si el Ejecutivo debe ser de coalición o monocolor, se divide en dos partes. Una se centraría en cuestiones sociales y en el desguace del legado del PP en los años de Mariano Rajoy: la derogación de la reforma laboral de 2012, la de pensiones de 2013 (y la recuperación de la actualización de las pensiones con el IPC), la ampliación de las ayudas al desempleo y la extensión de las rentas mínimas garantizadas o una reforma fiscal que amplíe la recaudación. La otra pata debería contener reformas centradas en cambiar el sistema productivo: impulso de políticas industriales, cambios profundos en la formación profesional, adaptación a la digitalización o medidas sobre el sistema eléctrico.

Un Gobierno moderado

Ese último punto coincide con la reivindicación de las patronales CEOE y Cepyme. Los representantes de los empresarios se vieron con el presidente en funciones y la ministra Valerio una hora y media después. A la salida, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, expuso la posición que ha ido defendiendo su organización en los últimos tiempos: el deseo de tener “estabilidad” con un Ejecutivo de “moderación”.

PSOE y Ciudadanos suman 180 diputados: mayoría absoluta. Apoyada en ese dato, la patronal defiende que hay que leer en el resultado electoral una apuesta por “un Gobierno de centroizquierda”. Aunque en esta ocasión Garamendi, escaldado por la contundente respuesta de Albert Rivera la primera vez que se posicionó a favor de esa alianza, evitó decirlo explícitamente. La CEOE tampoco aludió a la posibilidad de una repetición electoral.

Los patronos piden luces largas: que el futuro Gobierno fije una visión “a largo plazo”. Garamendi hizo referencia en su intervención ante los periodistas a la incertidumbre económica actual, a la desaceleración y a los problemas comerciales entre China y EE UU. “No estoy diciendo que las cosas vayan fatal”, advirtió, pese a que también la ministra María Jesús Montero ha subrayado que el bloqueo político es un “retardador” del crecimiento económico.

Sánchez prosiguió con su ronda por la tarde. Mantuvo dos reuniones con representantes de la economía social y con las asociaciones de autónomos. Fuentes presentes en esos encuentros señalan que en ambas hubo coincidencia en la demanda a la hora de pedir que no se repitan las elecciones. Lorenzo Amor, presidente de ATA, reclamó “poner fin al bloqueo y la parálisis política”; lo mismo hizo Eduardo Abad, de UPTA. Y así lo han hecho todas y cada una de las asociaciones con las que se ha entrevistado Sánchez, y hasta el rey Felipe VI.

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