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PACTOS POSTELECTORALES

Podemos se desangra en La Rioja tras su castigo al PSOE

Parte de la militancia exige un nuevo equipo negociador y la mitad de la dirección regional dimite

Mario Herrera, de Podemos Castilla-La Mancha, lleva de la mano a la parlamentaria riojana Raquel Romero.
Mario Herrera, de Podemos Castilla-La Mancha, lleva de la mano a la parlamentaria riojana Raquel Romero.

Podemos está pagando una factura muy costosa en La Rioja por su negativa a apoyar un Gobierno presidido por el PSOE, al que llegó a exigir tres de los ocho departamentos. Los principales dirigentes del partido, incluido Pablo Iglesias, afearon la intransigencia de la parlamentaria Raquel Romero al exigir la entrada en el Ejecutivo con "consejerías". En las bases, los círculos de Logroño y Haro han alzado su voz contra la dirección regional. Además, la gestora que dirige la formación se ha quedado en cuadro tras la dimisión de tres de sus seis miembros.

"Raquel [Romero] está fuerte; el equipo está cohesionado", aseguran en Podemos La Rioja. La realidad dice lo contrario. El partido de Pablo Iglesias en esta comunidad autónoma es una olla a presión: la dirección federal presiona fuera de plazo para que se reconduzca la situación, parte de la militancia da la espalda tras el veto al PSOE y la mitad de la gestora se marcha descontenta con la cúpula regional. El partido queda hecho añicos.

"Raquel Romero (la diputada que votó no a un Gobierno socialista) no es el problema, sino la consecuencia. Es un peón dentro de una trama que se ha dedicado a depurar a los críticos y ahora solo busca acumular cargos y sueldos públicos", afirma Germán Cantabrana, portavoz parlamentario de Podemos en la pasada legislatura y enemistado con el actual secretario general, Kiko Garrido, el hombre que ha codirigido desde la sombra los pasos de la parlamentaria.

La dura intervención de Henar Moreno (Izquierda Unida) contra Raquel Romero (Podemos) el pasado jueves por no permitir la investidura de la socialista Concha Andreu en La Rioja.

No se habría llegado a este punto, opina la parlamentaria Henar Moreno (IU), compañera de viaje de Romero en las elecciones hasta que decidió separarse de esta, si en las negociaciones para formar el Gobierno riojano se hubiese discutido de asuntos programáticos en lugar de centrarlo todo en los sillones.

"En Unidas Podemos vinculábamos las negociaciones con lo programático, pero hubo un cambio unilateral por parte de Podemos. Decidió salir en solitario para cambiar las reivindicaciones programáticas por una reivindicación genérica de entrar en el Gobierno. Desde IU intentamos reconducir la situación para retomar algo conjunto que se había convertido en algo individual", declara.

Quienes han comandado las operaciones pertenecen al núcleo más fiel a Garrido, que dejó la negociación con el PSOE en manos de dos miembros de Podemos Castilla-La Mancha, Mario Herrera y Francis Gil, aunque este último no llegó hasta el final de las conversaciones. "Ellos plantearon una negociación muy agresiva e intransigente. Al parecer, estos lograron que Podemos entrara en el Gobierno de [Emiliano] García-Page y querían marcarse otro tanto aquí", asegura Concha Andreu, a quien el partido de Iglesias cerró la puerta del Ejecutivo.

IU: "Confío en que las posiciones se ablanden"

La diputada más crítica con Raquel Romero es precisamente quien le secundó en la lista de Unidas Podemos. Henar Moreno, de IU, opina que "han quedado totalmente desautorizados, incluso desde Madrid". Rompió la coalición el pasado 30 de junio cuando se enteró de que Podemos presentó sin su consentimiento una propuesta de acuerdo con el PSOE que llevaba el sello de IU y en el que se pedía entrar en el Gobierno. "Confío en que se ablanden las posiciones si hay un acuerdo Sánchez-Iglesias", dice.

Podemos contaba con cuatro parlamentarios en la pasada legislatura. Ninguno de ellos repitió en las listas para los comicios del 26 de mayo. Dos corrientes enfrentadas, una alineada con Garrido y la otra con Cantabrana, han protagonizado choques constantes en los últimos meses, con denuncias cruzadas entre sí. Cantabrana fue expulsado, aunque la justicia ha declarado nulo su despido, y fue excluido de las primarias. Este proceso fue recurrido y paralizado por un juzgado, lo que llevó a la dirección federal a suspender su convocatoria y nombrar directamente como cabeza de lista a Raquel Romero, desconocida en la política riojana tras vivir en el extranjero la última década.

El partido cedió mucho peso en las elecciones, 8.000 votos y dos escaños menos, pero estos son decisivos para formar un Gobierno de izquierda. La línea negociadora de Podemos ha levantado ampollas en sus filas. Los círculos de Logroño, Haro y Bajo Iregua, descontentos con el no al PSOE, han suscrito un manifiesto muy crítico en el que exigen celebrar una asamblea general y nombrar un nuevo equipo negociador. Piden "perdón" por la decisión de Romero y reclaman que se facilite la investidura de Andreu.

Tres componentes de la gestora —Edith Pérez, Miriam González y Luis Illoro— han dimitido al "discrepar" de la estrategia oficial del partido y ante la "presión" que estaban soportando, afirma uno de ellos.

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