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Forn no podrá ir al pleno de Barcelona, pero conserva por ahora el cargo

El Supremo rechaza concederle un permiso penitenciario para acudir a la sesión convocada por Colau

Forn llega al Ayuntamiento de Barcelona para obtener el acta de concejal el pasado 14 de junio.
Forn llega al Ayuntamiento de Barcelona para obtener el acta de concejal el pasado 14 de junio.

Joaquim Forn no podrá ir al pleno previsto en el Ayuntamiento de Barcelona este martes. El tribunal que ha juzgado a los líderes independentistas acusados de rebelión ha rechazado conceder a Forn, que es concejal, pero está en prisión preventiva a la espera de la sentencia del procés, un permiso extraordinario para acudir a la sesión convocada por la alcaldesa Ada Colau. Pero Forn sí mantiene, por ahora, el cargo público de concejal, ya que ni el Ayuntamiento ha puesto en marcha su suspensión en aplicación del artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (aplicable a los procesados por rebelión sobre los que se haya decretado prisión), ni el Supremo le ha recordado que debe hacerlo ni la Fiscalía ha pedido al tribunal que lo haga.

Forn se ha convertido así en el único de los presos preventivos que conserva su escaño. Los que eran diputados del Parlament en la actual legislatura (Forn obtuvo acta pero renunció a ella) fueron suspendidos tras ser procesados por rebelión, mientras que el Congreso y el Senado apartaron a Oriol Junqueras y los otros cuatro presos que obtuvieron escaño en las elecciones generales del 28 de abril. Desde su cuenta de Twitter, el exconsejero de Interior lamentó la resolución judicial: "Decepcionado con la decisión del Tribunal Supremo que me impedirá estar en el Pleno del Ayuntamiento y representar a la gente que me votó. Tengo todos los derechos políticos intactos como regidor, pero condicionados por una arbitrariedad". 

Forn resultó elegido concejal el 26 de mayo y tomó posesión de su acta el 15 de junio. Fuentes jurídicas consultadas señalan que de facto no puede ejercer porque está en la cárcel y no se le permitirá asistir a reuniones ni plenos. Pero el tribunal no se ha planteado, por ahora, dirigirse al Ayuntamiento para recordarle que debe apartarle formalmente.

La suspensión de los líderes independentistas, además de dejar con menos votos a sus grupos, implica, por ejemplo, la pérdida de sueldo del cargo público. En el Ayuntamiento de Barcelona todavía no se ha hecho el reparto definitivo de las retribuciones de los 41 concejales y el provisional la provisional solo adjudica a Forn dietas, según fuentes de Junts per Catalunya.

La Fiscalía, según las fuentes consultadas, está estudiando si pide al tribunal que inste al Ayuntamiento a suspender al concejal. En el escrito presentado la semana pasada ante el Supremo para oponerse al permiso penitenciario solicitado por el Forn, el Ministerio Público sí recordaba que el exconsejero del Interior tenía que ser suspendido en aplicación del artículo 384 bis de la Lecrim.

El Supremo asumió ayer la postura de la Fiscalía respecto a la posibilidad de permitir al acusado asistir al pleno. "Sin perjuicio de que esta sala, como ya ha señalado en otras ocasiones, es consciente de las restricciones que implica la privación de libertad, las mismas se consideran proporcionadas respecto a la necesidad de preservar los fines del proceso penal, en un momento en el que ya ha finalizado el acto de juicio oral", señala en un escrito notificado este lunes el tribunal presidido por Manuel Marchena. Forn está en prisión desde el 2 de noviembre de 2017 y la Fiscalía pide para él 16 años de cárcel por rebelión agravada con malversación.

La negativa del Supremo a que Forn acudiera al pleno era previsible, ya que el alto tribunal ha venido actuando de la misma manera casi siempre que uno de los líderes indepenendentistas que están en prisión preventiva ha obtenido escaño en unas elecciones: les permite salir de la cárcel para tomar posesión del acta, pero no para acudir a plenos o reuniones ordinarias. Solo rompió esta forma de actuar con el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, al que se le denegó el permiso para acudir a la Junta Electoral a recoger su acta de diputado al considerar que eso implicaba que tuviera que dejarle viajar a Bruselas para asistir al primer pleno de la Eurocámara.

El organigrama, a votación

El pleno extraordinario de este martes debe aprobar el cartapacio municipal, el organigrama que debe regir el funcionamiento del Ayuntamiento en el mandato que comienza. Cuestiones como la retribución de los cargos (que no se modifica), la presidencia de las comisiones y distritos, la representación de los partidos en las empresas municipales o cuántos asesores corresponden a cada uno de los siete partidos del Ayuntamiento.

Este último punto encallaba anoche las conversaciones entre los grupos municipales y no se resolverá hasta última hora. Llegado el caso de que la ausencia de Forn favoreciera que la votación se decantara a favor del Gobierno, un concejal de los comunes se ausentaría del pleno, para evitar ganar en estas circunstancias.

Por otra parte, las bases de Barcelona en comú avalaron ayer en un 80% de votos en una consulta el pacto de Colau con el PSC. El consejo de federación de los socialistas también apoyó, por unanimidad, el pacto.

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