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El test local de Unidas Podemos para llegar a La Moncloa

La coalición concurre a las municipales con el reto de revalidar los llamados Ayuntamientos del cambio que ganó o ayudó a conformar en 2015

Pablo Iglesias y Ada Colau, en un mitin de campaña en Barcelona.
Pablo Iglesias y Ada Colau, en un mitin de campaña en Barcelona.

En la campaña autonómica y municipal de Unidas Podemos sonará la misma canción que en la de las generales. “Del resultado de las elecciones va a depender en buena medida que tengamos un Gobierno de izquierdas de verdad”, resumió la letra de la melodía Pablo Iglesias en el arranque de campaña en Madrid. La formación intentará sumar los diputados y concejales necesarios para obligar al PSOE —que ganaría en 10 de las 12 autonomías, según el último CIS— a ir en coalición y para quitar a los socialistas la tentación de mirar a Ciudadanos.

El líder de Podemos negocia con Pedro Sánchez un pacto que, pretende, sea de Gobierno y no solo de programa. El presidente en funciones fía ese posible acuerdo a los resultados del 26-M. Iglesias tiene algo más de prisa, su futuro depende en gran medida de esa alianza que le permitiría gobernar. Pero el líder de Podemos ha aprendido que los tiempos políticos son más lentos que la urgencia de sus promesas y necesidades.

De manera paralela, Iglesias no quita ojo a una campaña en la que su principal objetivo será revalidar “los Ayuntamientos del cambio”. En Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cádiz o A Coruña, Podemos está en los gobiernos o fue fundamental para lograrlos.

Barcelona. Barcelona en Comú, liderada por Ada Colau, se define como confluencia, no como coalición. De esta manera, desde todos los partidos que la conforman evitan hablar de nombres y cuotas. En la lista con la que la alcaldesa pretende revalidar el Ayuntamiento hay un miembro de Podem (marca catalana de Podemos), Laura Pérez. Iglesias ha dado su respaldo a esta plataforma que, según el CIS, volvería a gobernar con una ventaja por la mínima frente a ERC. Iglesias ha fijado dos visitas a Barcelona (una de ellas, este sábado) para mostrar su apoyo a Colau después de pasar de puntillas por esta comunidad en las pasadas generales.

Colau ha avanzado que buscará una alianza de izquierda, es decir, con ERC y el PSC y así sumar los 41 ediles necesarios para la mayoría. La regidora rompió su acuerdo de Gobierno con los socialistas en 2017, tras dos años de mandato conjunto. Si opta por el pacto tendrá que remendar la relación con Jaume Collboni, candidato socialista a la alcaldía. El otro reto será convencer a ERC y PSC de unirse en un momento en el que entre las formaciones hay tensión por el conflicto catalán.

Cádiz. Por Cádiz Sí Se Puede, el nombre con el que se presentó Podemos a las elecciones municipales de 2015, es ahora Adelante Cádiz, la alianza con IU y las dos formaciones de la izquierda andalucista. Réplica de la que concurrió a las autonómicas del pasado diciembre. José María González, Kichi —el alcalde de la ciudad—, sigue al frente de esta plataforma con la que pretende revalidar uno de los pocos Ayuntamientos en los que Podemos apostó por presentarse con su marca en 2015.

Representante de la corriente anticapitalista, Kichi llegó a la Alcaldía desde la segunda posición con el apoyo del PSOE y de Ganar Cádiz, la plataforma que usó IU en aquella cita electoral. En las generales, Podemos fue segunda fuerza en la ciudad a una distancia de menos de 2.000 votos de los socialistas.

Desde el partido se muestran convencidos de que la tendencia cambiará y serán primera fuerza. Fran González, portavoz del PSOE en Cádiz, ya ha adelantado la posición del partido, aunque le cueste el bastón de mando: “Habrá Gobierno de izquierdas y habrá que valorar quién gobierna, pero no vamos a permitir que se pueda dar la situación que se ha dado en la Junta de Andalucía”.

La incógnita está en el respaldo que recibirá de Iglesias durante la campaña. Cádiz no está, por el momento, en la agenda del líder de Podemos. Su relación es mala desde que el dirigente gaditano criticara públicamente que el secretario general se comprara un chalé valorado en 600.000 euros.

Valencia. Esta región es el espejo que Iglesias quiere poner frente a Sánchez para conseguir un acuerdo de Gobierno. Tras la victoria el 28-A, el socialista Ximo Puig, presidente de esta comunidad, ha abierto la posibilidad de que Podemos entre en la Generalitat (hasta ahora solo brindaban apoyo parlamentario, mientras Compromís sí está en el ejecutivo). En la ciudad, Joan Ribó (Compromís) gobierna con la formación de Iglesias desde 2015.

Tienen tres concejalías y una edil es además segunda teniente de alcalde. El CIS augura que este Ayuntamiento volverá a quedar en manos de la izquierda y de esta manera se reeditaría la alianza actual de Compromís, el PSPV y València en Comú (la marca en la que se integró Podemos hace cuatro años y que ahora se llama Unides Podem-Esquerra Unida).

Zaragoza. La alianza de izquierda que gobierna la Alcaldía desde 2015 no se repite en estos comicios. De los seis partidos que formaban la coalición Zaragoza en Común, solo queda IU. Podemos, liderado por Nacho Escartín, no concurrió a las primarias de sus socios y la decisión provocó la ruptura. Pedro Santisteve, actual regidor, no lograría revalidar la Alcaldía y se quedaría por detrás del PSOE, según el CIS, perdiendo el puesto de segunda fuerza. La victoria sería para el PP. Podemos, con Violeta Barba —la presidenta de las Cortes de Aragón—, lograría la cuarta posición. El sondeo contempla un 44,8% de indecisos.

Galicia. Santiago de Compostela, A Coruña y Ferrol están gobernadas por plataformas que cuentan con el apoyo de Podemos. Compostela Aberta sería tercera fuerza política, según el CIS, que pronostica que el PSOE repetiría como el partido más votado en Santiago, pero que necesitaría a esta formación y al BNG para gobernar. Marea, el partido que gobierna en A Coruña con Xulio Ferreiro, ha presentado una lista en la que se reserva el puesto número ocho para el primer representante de Podemos. En el caso de Ferrol en Común, la formación de Iglesias mantiene su apoyo aunque en las 12 primeras posiciones de la candidatura no aparezca ningún miembro del partido.

Castilla-La Mancha. José García Molina, vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, es el cargo más alto de Podemos en las instituciones. El CIS le otorga una leve mejora en los resultados de 2015, cuando sumó tres escaños y fue tercera fuerza, suficiente para una coalición con el socialista Emiliano García Page desde hace dos años. Su objetivo es revalidar esta alianza con el PSOE, pese a las críticas al presidente manchego que, consideran, tratará de pactar con Ciudadanos.

La campaña se sustentará en convencer al votante socialista que, según explican, se siente más identificado con Sánchez que con Page. Además, tratarán de activar el voto abstencionista en una comunidad de la denominada España vaciada en la que no consiguieron representación parlamentaria el pasado 28-A

Madrid. Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid en Pie es el nombre gracias al que este conjunto de partidos progresistas hizo las paces y evitó que hubiera hasta cuatro papeletas en la izquierda madrileña. Tras la incorporación de Íñigo Errejón en la plataforma de la alcaldesa Manuela Carmena, esta parte del tablero se fragmentó y lo que parecía una alianza sólida entre Podemos e IU también se agrietó.

Podemos eligió a Isa Serra para sustituir y enfrentarse al que llegó a ser número dos del partido. En esta plaza, el PSOE ganaría las elecciones y podría formar Gobierno con el apoyo de Podemos y Más Madrid, según el CIS. Para que la izquierda recuperara el poder por primera vez desde 1995, Iglesias y Errejón estarían condenados a entenderse. “Íñigo no es nuestro enemigo”, ha dicho el líder de Podemos. Su hasta hace poco tiempo amigo nunca ha descartado un pacto con el partido al que aun pertenece —no ha recibido la carta de expulsión—.

En la ciudad, Podemos renunció a presentarse después de la salida de Errejón y la decisión de Carmena de conformar su propia lista sin tener en cuenta a algunos miembros del partido de Iglesias. “Quizá quien le apoyó entonces merecería otra consideración, pero hay algo mucho más importante que Manuela o que Podemos: que los madrileños tengan un Gobierno más decente que los anteriores”, explicó Iglesias. Sin candidatura propia, Podemos no tendrá opción a entrar en el Ayuntamiento que según el CIS ganaría Manuela Carmena, quien necesitaría el apoyo de los socialistas.

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