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Un centenar de detenidos por narcotráfico en Málaga en menos de una semana

La presión policial en la costa de Cádiz está desviando el tráfico de drogas hacia las costas malagueñas

Fardos con hachís requisados a los supuestos narcotraficantes en Marbella. En vídeo, 'El Mosquito' ha sido cazado en una descarga en Puente Mayorga.

La mayor presión policial en el Campo de Gibraltar, en Cádiz, está haciendo que las bandas de narcotraficantes estén apostando por otros lugares de la costa andaluza para desarrollar sus operaciones ilegales. Fuentes policiales han explicado que las últimas operaciones llevadas a cabo en la Línea de la Concepción y sus alrededores están desplazando esta actividad ilícita a varias provincias, principalmente a Málaga. Hay un dato revelador: en menos de una semana Policía Nacional y Guardia Civil han anunciado la detención en tierras malagueñas a 99 personas que se dedicaban al tráfico de drogas.

Desde el pasado sábado, los agentes han dado varios duros golpes en la costa malagueña. El litoral de esta provincia es tradicionalmente uno de los principales lugares de entrada de sustancias estupefacientes junto al de Cádiz. Pero ya se están notando los cambios desde que se pusiera en marcha el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar -donde se han llegado a desplegar operativos de hasta 600 agentes para realizar una sola operación contra las principales organizaciones criminales-. Como respuesta a esta iniciativa puesta en marcha el pasado verano, los narcos buscan abrirse camino por otras vías menos utilizadas y, por tanto, menos vigiladas.

O eso creen, porque en Málaga el desmantelamiento de bandas de narcotraficantes no deja de sucederse. La operación Freno es un buen ejemplo de ello. La organización liderada por el ‘Mosquito’ y con base en el Campo de Gibraltar, había trasladado su operativo hasta las costas de Almayate, en Vélez-Málaga, donde habían construido un narcoembarcadero. Un lugar “desde el que se introducían grandes cantidades de hachís en la península”, según la Guardia Civil, que cree que en los últimos meses se habrían botado hasta 20 embarcaciones desde esta infraestructura, que era compartida por distintas bandas criminales. La intensa investigación policial acabó con la incautación de casi tres toneladas de hachís y 51 personas detenidas, a quienes se les imputan los delitos contra la salud pública, organización criminal y robo de vehículos a motor.

La organización del ‘Mosquito’ intentó también introducir los fardos a través del río Guadalquivir. “La presión les está haciendo buscar nuevos caminos, que les lleva a Sevilla, pero también a Granada o Huelva”, explican fuentes policiales. Sin embargo, por ahora es la Costa del Sol oriental -la que se despliega desde la capital malagueña hasta Nerja- la que se está convirtiendo en el lugar preferido por los narcotraficantes. Para muestra un botón: Policía Nacional y Guardia Civil anunciaban ayer martes un trabajo conjunto en dos operaciones para desarticular a sendas organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en los municipios de Rincón de la Victoria y Torrox, que se saldaron con 13 personas detenidas, ocho de ellas ya en la cárcel.

La primera operación, denominada Ibero-Park, sirvió para desmantelar a una banda asentada en Torrox y liderada por un matrimonio. Él regentaba una explotación de caballos de pura raza española y ella un centro de estética, donde algunas de las empleadas vendían las sustancias, aunque también lo hacían a domicilio. La segunda operación, desarrollada en Rincón de la Victoria y denominada Mute – Alubia2, permitió acabar con un grupo de ocho personas que poseían una red de puntos de venta de droga en las cercanías de diferentes lugares de ocio del municipio de Rincón de la Victoria.

Los dos últimos golpes policiales han ocurrido más cerca de Cádiz. Concretamente en las localidades de Marbella y Fuengirola. En esta última población la Policía Nacional detuvo in fraganti a cuatro miembros de un grupo criminal dedicado a la sustracción de droga y dinero a otros narcotraficantes. Según fuentes de la investigación, la banda utilizaba a un menor de edad para acceder a las urbanizaciones donde cometían los delitos. Él les abría paso y, más tarde, ellos realizaban los robos. En uno de los casos, llegaron a golpear a una de las víctimas hasta dejarla inconsciente. Los cuatro arrestados ya han ingresado en prisión.

En la Costa del Sol también se desarrolló recientemente la operación Esmalte que partió, sin embargo, de Córdoba, donde los agentes detectaron a un grupo de personas que distribuían sustancias estupefacientes en esta ciudad y otras cercanas. La investigación se dirigió pronto a Marbella, donde se asentaba un grupo criminal que suministraba una gran cantidad y variedad de drogas tanto a la organización cordobesa como a otras. Como resultado, se detuvo a 22 personas, 13 de las cuales han ingresado ya en prisión. Fuentes policiales destacan que la mayor parte de esas personas cuenta “con un amplio historial delictivo”, así como con mucha experiencia, un alto grado de especialización y fuertes medidas de seguridad. La operación acabó también con la incautación de 100.000 euros, 19 vehículos, siete armas de fuego, cuatro de fogueo y cuatro inhibidores de frecuencia.

Las grandes organizaciones criminales conviven en Málaga con grupos más pequeños, en muchas ocasiones formados por redes familiares. De hecho, el pasado sábado la Policía Nacional anunciaba la detención de nueve personas de una familia -seis de los cuales ya han ingresado en prisión- a los que se le imputan presuntos delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Eran cinco hombres y cuatro mujeres que vendían la droga en un parque de la capital malagueña incluso en presencia de menores.

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