Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las mujeres en la Constitución del 78 apuestan por retocarla sin radicalismos

Soledad Becerril, Ana María Ruiz-Tagle y Carmen Romero debaten en San Fernando sobre la Carta Magna y su posible reforma

Participantes en el acto sobre la Constitución. En vídeo, el evento completo.

Comparten generación y vocación por el servicio público, pero a las tres les une un lazo mucho más trascendente. A Soledad Becerril, diputada en la legislatura constituyente y primera ministra de la democracia; Ana María Ruiz-Tagle, diputada en la legislatura constituyente y exsenadora, y Carmen Romero, exdiputada y sindicalista por la UGT, la Constitución de Española las ligó para siempre. Ahora, 40 años después, las tres están de acuerdo en retocarla, pero sin derribarla. En actualizarla en igualdad, pero dejando de lado radicalismos y confrontaciones.

Es uno de los recados que Soledad Becerril, (Madrid, 1944), Ana María Ruiz-Tagle (Sevilla, 1944) y Carmen Romero (Sevilla, 1946) dejaron a los políticos del presente en el debate organizado con motivo del 40 aniversario de la Carta Magna, organizado por la Cadena Ser y EL PAÍS y moderado por la periodista Eva Saiz. Justo en el Real Teatro de las Cortes de San Fernando (Cádiz), espacio en el que se comenzó a redactar la primera constitución española -la de 1812-, las cuatro políticas invocaron al espíritu de consenso que hizo posible una Constitución que rompió con la desigualdad entre hombres que existía en el país.

En un estado en que hasta “los anticonceptivos aún estaban prohibidos” -como ha recordado Ruiz-Tagle- 27 mujeres participaron de esa legislatura que hizo posible la Constitución. “Representábamos a tantas mujeres que lo habían tenido tan difícil. Nos sentíamos responsables de todo aquel periodo”, ha añadido Ruiz Tagle, entonces parlamentaria por el PSOE. Y no fue nada fácil, como ha puntualizado Becerril, diputada por UCD en esos años: “Se hizo por un procedimiento no habitual en España: el acuerdo general y el consenso”.

Mientras, Carmen Romero, entonces sindicalista en UGT, vivió el momento entre la esperanza y la incertidumbre: “Nos unió el terror a otra dictadura, eso hoy no existe pero tenemos que buscar lo que nos une”. Y es que para las tres políticas las conexiones entre el pasado y el presente se hacen evidentes, justo en un momento en el que se plantea la reforma de la Constitución, en un clima de crispación política.

El debate territorial, las desigualdades sociales y económicas o el auge de los movimientos de extrema derecha han sido algunos de los retos actuales que, a juicio de las políticas del 78 complican la adaptación de la Constitución al presente. “Las personas menores de los 50 años también tienen derecho a ser protagonistas de su historia”, ha reconocido la exsenadora socialista. Las tres se han mostrado de acuerdo en aplicar cambios a la Carta Magna, pero con un matiz resumido por Becerril: “La Constitución es una obra humana y como tal es reformable. Podemos ir por retoques pero no por el derribo”.

Para no caer en la destrucción, Romero ha apostado por huir de la confrontación y del planteamiento de cuestiones a retocar carentes de consenso. “Estoy segura de que hay cuestiones en la que casi todos los grupos podríamos ponernos de acuerdo. Quizás la situación ahora no es la adecuada y habría que serenarse”, ha puntualizado la exsindicalista preocupada por el avance de la extrema derecha surgida, en su opinión, por confrontación con los independentistas.

“Es un partido que a la mitad de la población nos ha declarado la guerra”, ha comentado Ruiz-Tagle preocupada en relación con los ultraderechistas. Sin embargo, para Becerril aún es pronto para calificar al nuevo partido que ya ha conseguido entrar en el Parlamento de Andalucía: “Todavía me parece temprano para decirles son inconstitucionales. Son medidas que a una pueden no gustarle nada, pero no más”. Por eso, frente a la crispación del presente la que fuese primera ministra de la democracia ha querido recordar justo la frase que hoy reza en la tumba de Adolfo Suárez: “La concordia fue posible’, eso tenemos que decírselo a los jóvenes”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >