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La Guardia Civil alerta del “riesgo crítico” de un ataque ciberterrorista

Un alto mando experto en ciberseguridad asegura que muchas amenazas provienen de "Estados hostiles"

Un técnico controla un ciberataque en la Agencia de Seguridad en Internet de Seúl. En vídeo, comparecencia de Luis Fernando Hernández García, alto responsable de la jefatura de información de la Guardia Civil, en el Parlamento. AFP

Internet multiplica las amenazas para la seguridad global. Y España no es una excepción. Un alto mando de la Guardia Civil alertó este martes al Parlamento de que el ciberterrorismo constituye “un riesgo crítico” ante el que hay que mantener “la táctica militar: estar preparados para responder a la hipótesis más peligrosa”. El coronel Luis Fernando Hernández García se declaró pesimista y avisó de que detrás de muchos conflictos que se libran en el mundo cibernético hay “Estados hostiles que buscan desestabilizar a otros”. El militar evitó dar nombres.

“¿Se esperan acciones de gran impacto? Sí. ¿Y de efectos impredecibles? Sí. Esperamos cisnes negros”. Pocos minutos después de arrancar su comparecencia sobre ciberseguridad en el Congreso de los Diputados, Luis Fernando Hernández García, alto responsable de la jefatura de información de la Guardia Civil, comenzó a lanzar mensajes de inusual crudeza. Empleando como aval sus más de 20 años de experiencia en el ámbito de las amenazas cibernéticas, el coronel instó a no subestimar el nivel de riesgo. Pese a la seriedad de la advertencia, este militar eludió citar ejemplos concretos más allá de la amenaza que supone el grupo terrorista Daesh.

Hernández García comparecía en una sesión abierta a las cámaras ante la comisión mixta sobre seguridad nacional que conforman Congreso y Senado. Durante casi dos horas y media el coronel mantuvo un tono grave y aventuró “situaciones extremadamente complicadas”. Aunque la mayor parte de los ataques cibernéticos tiene motivaciones económicas, el coronel resaltó el 5% que, en su opinión, se enmarca en la etiqueta de ciberterrorismo. “Estamos detectando comportamientos preocupantes en el terrorismo yihadista”, relató. Uno de los ámbitos en los que este grupo ha centrado sus esfuerzos, especialmente cuando tenía más hegemonía en Oriente Próximo, ha sido el reclutamiento de expertos informáticos, según Hernández.

Aunque la labor de concienciación sobre los riesgos informáticos caracteriza desde hace años los mensajes de Estados e instituciones como la Unión Europea y la OTAN, resulta poco habitual escuchar advertencias tan rotundas de un mando directamente implicado en la tarea de contenerlas. Consciente de la trascendencia de sus palabras, Hernández García se despidió de los diputados y senadores diciendo: “Mi obligación era trasladarles la visión más objetiva. Lo que hay es preocupante”. Algunos de los intervinientes —entre ellos Antonio Hernando, del PSOE— le agradecieron su sinceridad.

El coronel enfatizó los riesgos que entrañan las llamadas guerras híbridas, que emplean mecanismos de desestabilización (manipulación, amenaza a infraestructuras críticas...). Esa estrategia constituye, en su opinión, “el mayor riesgo para los Estados democráticos”. Lo argumentó así: “Existe desinformación e infotoxicación de potencias extranjeras, actores que pueden ser tanto Estados, mayoritariamente, como particulares, que persiguen polarizar o enfrentar a parte de la sociedad”. Este experto las categorizó como “acciones de falsa bandera, desarrolladas por Estados hostiles que buscan desestabilizar a otros”. La mayoría quedan impunes porque resulta difícil probar la autoría.

Aunque prácticas de este tipo han sido más o menos explícitamente atribuidas a Rusia, el coronel rehusó citar países concretos. Sí habló de “los más poderosos, los que tienen derecho a veto en el Consejo de Naciones Unidas”. Rusia está entre los cinco permanentes, junto a EE UU, China, Francia y Reino Unido.

Sin alusiones a Cataluña

Donde el coronel no se permitió la más mínima insinuación fue en lo relativo a Cataluña. Tras la exposición inicial, el diputado de En Comú Podem —marca catalana de Podemos— Félix Alonso le inquirió sobre los episodios del 1 de octubre. Le preguntó si la Guardia Civil consideró peligroso lo sucedido, si tomaron medidas para evitarlo y si fueron ellos quienes cortaron el suministro eléctrico en algunos colegios que abrieron sus puertas para el referéndum ilegal. El diputado también aludió al supuesto asesoramiento tecnológico que prestó Estonia, país puntero en ciberseguridad, a Cataluña. “Si este país hubiera llegado a acuerdos con Cataluña, habría cometido una gran deslealtad con el Estado español”, respondió el coronel, situándose en el terreno de las hipótesis.

Para dejar claro que esos escenarios tan adversos son, pese a todo, poco probables, el coronel explicó: “A día de hoy, es una situación de baja probabilidad, pero de alto impacto. Enfatizo lo de a día de hoy”. E hizo un llamamiento directo a la Cámara para que se movilice. “Les pido que tomen nota e insten al Ejecutivo para mejorar la seguridad. De ello dependen el bienestar y el futuro de la sociedad española”, reclamó.

En un terreno más práctico, el coronel lamentó la capacidad del sector público para mantener en nómina a expertos con talento. Hace falta, en su opinión, más personal y recursos para combatir las amenazas.

El sector privado controla el 80% de las infraestructuras

Las infraestructuras consideradas críticas (suministro de agua, de energía y navegación aérea, entre otras) figuran entre los objetivos del terrorismo cibernético. En España, el 80% de ellas está en manos privadas, según el relato del coronel Hernández García. “Necesitamos sinergias [con el sector privado] y trasladar sensación de seguridad a la ciudadanía”, constató. Para apoyar su tesis de que se trata de amenazas reales, este alto cargo de la Guardia Civil aludió a un episodio ocurrido hace un par de años en Reino Unido, donde se detectó un intento de interferir en el funcionamiento de las depuradoras de agua de una ciudad.

Este experto en ciberamenazas dejó clara su inquietud por el hecho de que sean las empresas, más que los Estados, las que atesoren información clave. “Los ciudadanos creen que el Estado tiene grandes macrodatos. Ojalá. Nos facilitaría mucho el trabajo. Vamos a un futuro de liderazgo de las grandes corporaciones, por encima de los Estados”, reflexionó.

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