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“Nadie nos ayudó a salir de Lombok”

La Embajada de España reconoce demoras en la atención a las víctimas del terremoto en Indonesia

Varios turistas evacuados de la isla Gili llegan al aeropuerto de Benoa en Bali (Indonesia).
Varios turistas evacuados de la isla Gili llegan al aeropuerto de Benoa en Bali (Indonesia). EFE

Todavía le tiembla el suelo. Ester Roca, una de las españolas que quedó atrapada en la isla de Lombok, en Indonesia, tras el terremoto de 6,9 grados que ha dejado al menos 131 muertos, espera este miércoles en el aeropuerto de Singapur mientras hace escala para volver a Barcelona. "Hemos llegado aquí por nuestra cuenta. Nadie nos ayudó ni dio ninguna información para salir de allí", afirma. Como ella, otros muchos de los más de 300 españoles que fueron víctimas del seísmo este domingo se quejan de la falta de asistencia e información por parte de la Embajada de España en Indonesia. La Oficina de Información Diplomática reconoce que hubo demora en las respuestas aunque asegura que "desde el primer momento" han contestado a las consultas de los españoles que se encontraban en la zona y de sus familiares.

Tras el primer temblor, Roca y su pareja se juntaron con los primeros españoles que identificaron al oírles hablar. Un isleño les recomendó que pasaran la noche en un descampado en la parte más alta de la isla. A la mañana siguiente, llamaron a la embajada y la información que recibieron, como coinciden otros afectados, fue confusa: "Dijeron que nos vendría a buscar un barco, pero el barco no apareció". "Llegaban a cuenta gotas lanchas y la gente subía a empujones y a golpes", relata. Decidieron hacer lo mismo y consiguieron subirse a una de las embarcaciones después de tres horas. "La embajada respondía que siguiéramos los consejos de las autoridades indonesias", señala Roca en una conversación con este periódico a través de Twitter. "Pero las autoridades no entendían inglés", aclara. 

Lo mismo le respondieron a Sandra López, una madrileña que se encontraba de vacaciones con dos amigos en el archipiélago: "La comunicación [con las autoridades locales] era cuanto menos difícil". Afirma, además, que la embajada les daba noticias "con muy poco tiempo de antelación". "Indicaron [en Twitter] que se había abierto un ferry a Bali y salía en 40 minutos, justo el tiempo que tardábamos en llegar al puerto", cuenta por mensaje de WhatsApp. 

La embajada comunicó, también a través de las redes sociales, que en el aeropuerto de Lombok había un punto de información para ciudadanos de la Unión Europea. Cuando Ferrán Cussó, que había aterrizado dos días antes en Indonesia con su pareja, llegó al aeropuerto y buscó el punto de información se encontró con "que era un caos". "Lo único que nos dijeron fue que saliéramos de la isla cuanto antes. Gracias embajada", se queja. Los representantes de cada país iban con petos reflectantes y la bandera nacional para poder identificarlos, según relata Cussó: "Francia tenía dos, Suecia, Italia... España, uno y sin identificación", asegura en un mensaje a través de Twitter. 

Cussó y su pareja no encontraban billetes de avión o ferry y decidieron ir a un hotel en el sur de la isla, donde el terremoto ha causado menos estragos, para tener mejor acceso a wifi y buscar más opciones. "Nos juntamos varios españoles. Y todos muy cabreados con la embajada. La sensación aquí es que solo han tuiteado, nada más", ha indicado. Ellos aún permanecen en Lombok junto a otros compatriotas, mientras que alrededor 340 ciudadanos españoles ya han regresado, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, que dirige Josep Borrell. 

Un grupo de WhatsApp con 200 personas

Un portavoz de la Oficina de Información Diplomática (OID) señala que el lunes el encargado de la Sección Consular se desplazó al aeropuerto de Mataran, en Lombok, y que la embajada de España fue una de las primeras en incorporarse. El portavoz ha asegurado que no puede responder "sin conocer cada una de las circunstancias" y remite la nota de prensa difundida este martes.

El comunicado asegura que la embajada en Yakarta y la Unidad de Emergencia Consular "pusieron en marcha los protocolos de actuación para los casos de catástrofes naturales" y que "desde el primer momento" respondieron las consultas de ciudadanos españoles que se encontraban en la zona y de sus familiares. "Algunas de las consultas recibidas han visto demorada su contestación debido a las circunstancias", justifica. El escrito apunta a que se ha difundido información a través de las redes sociales y se ha puesto en marcha un grupo de WhatsApp, con "más de doscientas personas".

"Una barbaridad", opina Laura Sánchez, que señala que "los mensajes eran totalmente confusos". "Los recursos que empleó la embajada en ayudarnos fue cero", critica en un audio de Whatsapp desde el aeropuerto de Yakarta. "Nos dieron soluciones tan eficaces como que habláramos con nuestros padres y le pidiéramos dinero".  María Pujana, que espera junto a Sánchez en la capital de Indonesia, insiste: "La sensación que hemos tenido es de estar totalmente desprotegidos. La embajada y el Ministerio de Exteriores, un cero pelotero".

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