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Las claves de un sistema para “regalar” títulos a alumnos VIP

La magistrada cree "poco verosímil" que Casado obtuviera tres sobresalientes en apenas 15 días

El presidente del PP, Pablo Casado, durante su comparecencia del lunes.
El presidente del PP, Pablo Casado, durante su comparecencia del lunes. EFE

A lo largo de una exposición razonada de 54 folios enviada al Tribunal Supremo, la juez Carmen Rodríguez-Medel desgrana las principales pruebas, claves y acusaciones que cercan a Pablo Casado, líder del PP.

El "regalo". La magistrada describe en su escrito un sistema de funcionamiento presuntamente ilegal ideado por el catedrático Enrique Álvarez Conde, que "regalaba" el máster a personas con una posición "relevante" en el ámbito político institucional o que tenían vínculos estrechos de "amistad o personales" con él. El docente ofrecía este título como "prebenda", concluye la juez, que aprecia indicios de "responsabilidad penal" en Casado.

Grupo VIP. La magistrada señala la existencia de un grupo de alumnos “privilegiados” a los que se les permite convalidar multitud de asignaturas solo por ser licenciados. En cambio, al resto de estudiantes —"licenciados en su gran mayoría" y que "compatibilizaban con sus trabajos" el curso— "nadie les informa de esta posibilidad que tan ventajosa les resultaba para obtener el máster". "Debe destacarse esa misma mecánica en otras ediciones", añade, en referencia a la promoción de Cristina Cifuentes.

Máster presencial. La juez concluye que el máster era presencial durante la promoción de Casado. Así se "evidencia", enumera la magistrada, en el folleto informativo del curso, en los correos y escritos del propio Conde, en un informe enviado al Ayuntamiento del Madrid, en las guías docentes de las asignaturas y en los testimonios de los alumnos que obtuvieron de forma regular el diploma y que repiten que había que ir a clase. Una asistencia que, en cambio, "nunca" cumplió el grupo de "escogidos". De hecho, la instructora insiste en que los alumnos del "grupo ordinario" no los recuerdan. Y no aparecen, además, en una lista informal de contactos elaborada por una de las estudiantes durante las clases.

Los delitos. Rodríguez-Medel sospecha que Casado cometió un delito de prevaricación administrativa —como cooperador necesario—, castigado con hasta 15 años de inhabilitación; y otro de cohecho impropio —aceptar supuestamente un regalo que le ofrecieron por el cargo público que se ostenta—, castigado con hasta un año de cárcel. En esta línea, la magistrada insiste en que el líder del PP tuvo supuestamente una participación "activa" en el entramado para obtener su título, al entregar multitud de documentación para lograr el diploma, pagar la matrícula y usarlo en su currículum.

Trabajos, en duda. El líder del PP basa parte de su defensa en que enseñó públicamente los cuatro trabajos que hizo para el curso. Pero la juez los pone en duda. "En la rueda de prensa del 10 de abril de 2018 exhibió unos documentos que podrían corresponderse con dichos trabajos. A juicio de esta instructora, lo decisivo no es solo que se aporten los mismos, sino, a falta de una evidencia documental de su entrega en aquel año, resulta esencial corroborar que se elaboraron efectivamente en ese año académico 2008-2009", apunta Rodríguez-Medel, que señala que una "sencilla" intervención de la policía judicial permitiría saber cuándo se crearon esos documentos.

Requerir el portátil. La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo deberá valorar ahora la exposición razonada de la magistrada, que solicita su imputación. También insta al alto tribunal a que pida al líder del PP toda la documentación que conserve del máster: "No solo los trabajos que permitieron su calificación en cuatro asignaturas, sino sobre todo cualquier correo electrónico o acuses de recibo" que demuestren que lo cursó. Además, la magistrada considera que se le requiera a Casado el ordenador portátil antiguo donde, según dijo él en público, había guardado esos trabajos.

Sobresalientes "poco verosímiles"

La magistrada subraya que Álvarez Conde "tenía el dominio de la propuesta sobre el reconocimiento de créditos" de los alumnos y que la Comisión de Estudios de Postgrado (CEP) de la URJC después "se limitaba a formalizar de manera automática dicha propuesta". Además, señala que apenas "median poco más de 15 días" entre esta y la calificación de tres de las cuatro asignaturas pendientes de cursar en las que todos los estudiantes "privilegiados", incluido Casado, obtuvieron sobresaliente. "Es poco verosímil que, en ese plazo, los alumnos del grupo escogido que no iban a clase fueran tan productivos como para lograr, todos ellos, la calificación de sobresaliente en tres de las asignaturas", destaca la magistrada, que recuerda que también debían presentar un trabajo final de curso.

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