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Estela, la psicóloga excluida por un tatuaje, podrá ser militar

Readmitidas dos aspirantes a las que se impidió opositar al Ejército por dibujos en la piel, que reclamaron por discriminación

Estela Martín muestra el tatuaje que luce en su empeine derecho.
Estela Martín muestra el tatuaje que luce en su empeine derecho.

Estela Martín podrá cumplir su vocación y ser militar si supera las pruebas de ingreso en las Fuerzas Armadas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, le ha dado la razón y ha estimado los recursos que presentaron tanto ella como otra aspirante que fueron excluidas de la oposición por llevar tatuajes que, sin embargo, eran admisibles en sus compañeros varones.

Esta madrileña de 30 años y licenciada en psicología fue expulsada el pasado 16 de junio de la oposición para ingresar en el Cuerpo Militar de Sanidad porque, durante las pruebas de natación, se evidenció que tiene tatuada una flor de siete centímetros en el empeine derecho. El argumento esgrimido por el presidente del tribunal fue que, en caso de llevar uniforme femenino (falda y zapatos de tacón), dicho tatuaje resultaría visible, lo que prohíbe la normativa de acceso. Ella alegó que la falda es optativa en el Ejército y que varones con un tatuaje similar no tienen problema para ingresar.

El Ministerio de Defensa ya anunció que, de cara a futuras convocatorias, se cambiarán las bases de la oposición para dejar claro que solo podrán ser excluidos quienes lleven "tatuajes argollas,espigas e inserciones, automutilaciones o similares" que resulten visibles con el uniforme común a hombres y mujeres (pantalón y zapatos), "eliminando cualquier duda o margen de discrecionalidad por parte de los órganos de selección". Se trata así de "garantizar la igualdad de trato entre hombres y mujeres en lo que se refiere a los tatuajes visibles en el uniforme".

Este cambio no afectaba, sin embargo, a la actual convocatoria y se daba,además, la circunstancia de que Estela Martín ya no podrá presentarse a la próxima, al superar el límite de edad. Finalmente, Defensa ha decidido readmirlas tanto a ella como a su compañera (que también luce un tatuaje en un pie, aunque semiborrado), quienes podrán hacer ahora las pruebas que ya han realizado los demás opositores. Y convertirse en militares si las superan.