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La apuesta por una lista única, cada vez más complicada

"Deben ver si tienen alguna posibilidad de presentar una única candidatura para el congreso", piden Feijóo, Hernando y Rafael Catalá

Soraya Sáenz de Santamaría, durante su comparecencia de anoche en la sede del PP.
Soraya Sáenz de Santamaría, durante su comparecencia de anoche en la sede del PP.

Cuando el desenlace de la batalla para suceder a Mariano Rajoy estaba en el aire, con los militantes acudiendo aún a las urnas, destacados dirigentes del PP se anticiparon a los resultados para lanzar mensajes en favor de una lista única en el congreso del partido de los próximos días 20 y 21 de julio. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el portavoz en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, y otros nombres destacados como el exministro de Justicia Rafael Catalá abogaron públicamente por esa solución. Para los partidarios de un acuerdo que evite prolongar la batalla en el próximo congreso, el resultado de la votación supuso un revés. La escasa diferencia entre los dos candidatos más votados, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado —36,9% frente a 34,4%— puede complicar enormemente esa solución, propugnada también por la exvicepresidenta del Gobierno en su primera intervención tras el escrutinio de votos. Casado, sin embargo, lo había rechazado antes.

Feijóo, el único presidente autonómico del PP con mayoría absoluta, que durante la campaña arropó discretamente la candidatura de la derrotada María Dolores de Cospedal, fue uno de los más claros al apostar por la integración. "La clave es que una vez que se conozcan las dos candidaturas, estas hablen entre sí, sobre todo si son con unos resultados muy similares", afirmó. "Deben ver si tienen alguna posibilidad de presentar una única candidatura para el congreso".

"Aquí no sobra nadie", coincidió Rafael Hernando, que querría que la integración incluyera a Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado. Y el exministro Catalá se sumó a la idea: "Lo ideal y deseable sería que las dos personas más votadas llegasen con una candidatura de unidad e integrasen a la totalidad del partido. Eso ayudaría a que este congreso sirva no solo para elegir un nuevo presidente, sino para revitalizar el proyecto del PP".

"Hay tres candidatos que son los que despiertan la mayor parte de las simpatías", recordaba, por su parte, el presidente de Murcia, Fernando López Miras. "Se complementan muy bien entre los tres. Un consenso entre todos sería ideal". "Lo razonable y lo sensato es una candidatura de consenso", remachó Juan Manuel Moreno Bonilla, líder andaluz.

Fuera de esas declaraciones públicas, otros dirigentes, aun sin saber lo que ocurriría por la noche, reconocían de antemano las dificultades para el consenso. "La integración estaría bien, pero hay que ver el resultado", apuntaba otro presidente regional del partido, quien matizaba: "La integración no puede ser una imposición de los que pierdan".

Fuentes populares apuntaban a que el escenario más favorable a la integración era lo que no sucedió: una victoria contundente de uno de los aspirantes. Durante la campaña, solo uno de ellos, Cospedal, se había manifestado por un consenso para evitar una nueva confrontación entre los 3.134 delegados con voto en el congreso del partido. Casado siempre rechazó esa posibilidad y lo reiteró anoche. Sáenz de Santamaría, que hasta ahora no se había manifestado, apeló tras el recuento a su condición de candidata más votada para reclamar un pacto. La posibilidad de que Cospedal traspase sus apoyos a Casado podría hacer inútil la victoria momentánea de la exvicepresidenta.

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