El PP inicia su oposición con preguntas sobre ETA y Cataluña

Rafael Hernando lidera la línea dura en ausencia de Rajoy

Los portavoces parlamentarios del PSOE y PP, Adriana Lastra y Rafael Hernando.
Los portavoces parlamentarios del PSOE y PP, Adriana Lastra y Rafael Hernando. ULY MARTIN (EL PAÍS)

La política de acercamiento de presos de ETA, el gasto que supondrá crear cuatro nuevos ministerios y la fórmula con la que el Ejecutivo fiscalizará que ni un solo euro público sea empleado para financiar el independentismo en Cataluña. Sobre todo eso le preguntará el PP al PSOE en la primera sesión de control al nuevo Gobierno, el martes en el Senado. La misma tónica se repetirá el miércoles en el Congreso. La próxima semana, Pedro Sánchez se enfrentará por primera vez como presidente al control de las Cámaras, y el PP quiere compensar con dureza una ausencia notable: previsiblemente, Mariano Rajoy no ejercerá de líder de la oposición. La estrategia del partido, en consecuencia, queda en manos del portavoz, Rafael Hernando.

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“Queremos preguntarle a Sánchez por los pactos ocultos que le han llevado a La Moncloa”, cuenta Hernando en los pasillos del Congreso, donde se ha convertido en la única voz reconocible de un partido noqueado por la pérdida del Gobierno y absorbido por el proceso interno en el que se elegirá al sustituto de Rajoy. “Queremos saber a qué acuerdos ha llegado con sus socios”, recalca sobre el apoyo del PDeCAT, ERC, PNV y Podemos a la moción de censura de Sánchez, que el PSOE asegura haber logrado sin contrapartidas. “Preguntaremos por la política penitenciaria en el País Vasco, la reforma de la Constitución”, añade antes de defender una iniciativa para que todos los partidos se posicionen sobre la defensa de la unidad de España.

“Podemos esperar la actitud destructiva propia del PP en la oposición”, resume el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, recordando los ácidos discursos con los que la formación conservadora se empleó contra los Gobiernos socialistas de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. “Victimismo y lecciones a diario”, describe. “En las negociaciones, Hernando es imposible. Si el PP quiere negociar algo, no envía a Rafa. Es un muro”, sigue sobre su homólogo, con el que firmó el acuerdo de investidura entre el PP y Ciudadanos que permitió a Rajoy llegar a La Moncloa en 2016. “Es bueno para reventar negociaciones. La falta de un jefe le desorienta. No sabe exactamente a quién disparar ni por qué”.

Hernando quiere que los 134 diputados del PP hagan notar que son la minoría mayoritaria del Congreso con la máxima dureza. Por lo mismo apuesta José Manuel Barreiro sobre sus senadores, que suman mayoría absoluta. El miércoles, el PP pidió inmediatamente la dimisión del ya exministro de Cultura, Màxim Huerta, por defraudar a Hacienda. Y ayer volvió a hacer lo mismo con el titular de Agricultura, Luis Planas, imputado en una causa sobre el robo de agua en Doñana.

“Ahora mismo está sacando al PP de un apuro, resolviendo la papeleta”, opina Antonio Hernando, quien durante casi tres años fue portavoz del PSOE y formó con su homólogo del PP un dúo, Los Hernando, que dominó el Congreso. “Me distancian de él leguas ideológicas y políticas, sus formas en el hemiciclo no le benefician en muchas ocasiones, y se ha hecho un personaje que a veces le perjudica, porque no se compadece con sus otras cualidades", le desribe. "En el corto gana muchísimo, cambia, es encantador, como un doctor Jeckyll y mister Hyde", sigue. "Conoce muy bien la Cámara y los procedimientos, aunque las formas y su verbo, a veces agresivo, no le benefician”, afirma.

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Ese será desde ahora el tono del PP. Perdido el Gobierno y ausente Rajoy, es la hora de Hernando.

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