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Proyecto Hombre alerta de la normalización del consumo de alcohol en el trabajo

El estrés, las condiciones laborales y las largas jornadas son algunos de los factores que influyen en un mayor consumo de sustancias

Una mujer bebe una cerveza en su puesto de trabajo.
Una mujer bebe una cerveza en su puesto de trabajo.

En España, el consumo de alcohol durante la jornada laboral es una práctica normalizada y que, en ocasiones, se ve alentada por factores directamente relacionados con el empleo como el estrés, las largas jornadas y las condiciones de trabajo. Así lo ha advertido Proyecto Hombre durante la presentación de su nueva campaña destinada a acabar con dicha práctica, sobre la que la asociación considera que existe una gran tolerancia social.

“El alcohol está tan normalizado en el trabajo que es raro la persona que no bebe”, ha advertido Luis Bononato, presidente de la organización. Un ejemplo de esa afirmación, según Bononato, son las comidas de trabajo en las que se “consumen sustancias” y tras las que se vuelve al puesto de trabajo. Como dato, la asociación apunta que, de las personas que han accedido a tratamiento en los últimos tres años, el 73% tenían trabajo a jornada completa, frente a quienes estaban en paro o realizaban tareas en el hogar (18%).

Los factores que influyen en el consumo de alcohol y otras sustancias van más allá de los relacionados con la propia persona. “La presión, el estrés y las horas extra son algunos elementos que repercuten”, ha comentado Bononato. Trabajar por la noche, la precariedad laboral y las tareas repetitivas engrosan la lista de variables que predisponen a los trabajadores.

Tanto Bononato como David García, presidente de la Comisión de Intervención Laboral de la organización, han subrayado la importancia de la tolerancia cero. “Cualquier consumo, aunque sea puntual de alcohol u otras drogas puede tener consecuencias importantes no solo para el consumidor sino para la empresa y los compañeros”, ha asegurado García. Los principales problemas que se derivan de esta práctica, según el experto, son el absentismo, la siniestralidad y una peor realización de las tareas. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una de cada cuatro víctimas de accidentes laborales está relacionada con la ingesta de alcohol y otras sustancias.

Cambios en las adicciones

Con el objetivo de acabar con esa “normalización”, Proyecto Hombre ha presentado este miércoles su nueva campaña Empresa S.A. Una empresa que es cualquier empresa y con la que se pretenden visibilizar los comportamientos de riesgo relacionados con el consumo de alcohol en el trabajo. Así, el vídeo muestra situaciones cotidianas en las que un empleado ha bebido o ingerido otras sustancias y que son aceptadas por el entorno con naturalidad.

Después de más de 30 años de experiencia en el tratamiento de las adicciones, el fenómeno de la convivencia de alcohol y trabajo no es nuevo para la organización. Desde 2012 posee un programa de intervención laboral que contempla desde el análisis del entorno de trabajo y los factores de riesgo, la mediación y la información, hasta el acompañamiento de los empleados que se reincorporan a la empresa tras un tratamiento. Hasta la fecha, 6.000 trabajadores y 62 empresas de diversos sectores y del ámbito público y privado han recibido formación y asesoramiento. Un plan en el que el objetivo es “acabar con el consumo, no solo con las adicciones”, ha puntualizado David García, miembro del proyecto.

Vídeo de la campaña de Proyecto Hombre contra el consumo de alcohol en el trabajo.

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