Referéndum secesionista

Interior sostiene que el objetivo de los Mossos fue garantizar el referéndum ilegal

El coronel Pérez de los Cobos describió al juez Llarena la estrategia de la policía catalana para "aparentar" que cumplían el auto judicial

El exconsejero Joaquim Forn en el aeropuerto de Barcelona el pasado 31 de octubre. En vídeo, los audios de la declaración de Forn en el Supremo.JOAN SÁNCHEZ / VÍDEO: EPVundefined

Los Mossos d`Esquadra no informaron de que grupos de secesionistas habían clavado urnas en mesas electorales para “ridiculizar” a las Fuerzas de Seguridad del Estado, según declaró el coronel de la Guardia Civil Diego Perez de los Cobos, coordinador del dispositivo del referéndum ilegal del 1 de octubre, en el Tribunal Supremo. La idea era que, cuando llegasen los agentes estatales, la masa humana les dejase un pasillo para que pasaran y burlarse de ellos cuando intentaran llevarse las urnas con papeletas dentro. Perez de los Cobos describió ante el juez Pablo Llarena, instructor de la causa contra la cúpula del procés, el pasado 1 de febrero, las maniobras tejidas desde la Generalitat, a través de los Mossos, para “garantizar”, en vez de impedir, la celebración del referéndum.

Encabezados por el hoy exmayor Josep Lluis Trapero (y su entonces jefe político, el consejero de Interior Joaquim Forn, encarcelado en Estremera junto a Oriol Junqueras), los Mossos urdieron lo que el coronel definió ante Llarena como una “estafa”. La estrategia era la siguiente: “Aparentar ante fiscales y jueces” que los Mossos habían intentado impedir el referéndum para luego justificarse ante ellos, si pedían explicaciones, con el argumento de que el daño habría sido peor que el remedio.

Pérez de los Cobos: “Me llamó la atención que toda la delegación de la Generalitat se empeñaba en reforzar la idea de la imposibilidad de actuar el 1-0"

El coronel indicó que desde el principio notó en Trapero una actitud pasiva, obstruccionista y tendente “a facilitar el referéndum más que a impedirlo”. Y agregó que en reuniones policiales previas al 1-O le “llamó la atención que toda la delegación de la Generalitat se empeñaba en reforzar la idea de la imposibilidad de actuar [contra el referéndum]", declaró.

Pérez de los Cobos testificó que se “acordó” que los Mossos tuvieran un papel prioritario el 1-O. Ellos tenían que impedir en primera línea el 1-O mientras que las fuerzas estatales estarían como apoyo por si les necesitaban.

"A Trapero se le veía que no estaba conforme con las instrucciones,  y varias veces las pidió por escrito"

¿Qué postura adoptó el mayor Trapero?, preguntó la ex fiscal general del Estado Consuelo Madrigal al coronel. “En las primeras reuniones se veía que no estaba conforme con las instrucciones que estaba recibiendo, y varias veces las pidió por escrito. Pero dijo que cumpliría el mandato judicial cuando se le hizo ver que [el dispositivo policial que había previsto] era insuficiente, pues parecía más bien para unas elecciones normales. Dijo que lo corregiría y que incrementaría el número de efectivos. Solo había previsto dos Mossos para cada centro.

Preguntado si Trapero actuaba a las órdenes de Forn, el coronel respondió: "No tengo ninguna duda. Presentó un escrito argumentando los motivos por los que creía que la designación de la figura del coordinador [para que fue designado Pérez de los Cobos] no era procedente. Forn decía que por parte de la consejería no se había pedido ningún refuerzo a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Y decía que con los Mossos eran suficientes para dar cumplimiento a la orden judicial.

El coronel contó el momento de “tensión” que reinó en la reunión que mantuvieron los tres cuerpos el 28 de septiembre. Todo ello fruto de la “defensa” que hacía la “delegación de la Generalitat” para “no actuar el día 1-O porque habría masas humanas concentradas de tal volumen que ello complicaría la situación. Pretendían que las fuerzas de seguridad no pudieran actuar si no era a requerimiento de los Mossos. Yo le dije que eso no era lo dispuesto ni por la fiscalía ni por la juez”, recuerdó Pérez de los Cobos.

"Hubo alguna reunión tensa, incómoda. Teníamos una diferencia absoluta de criterios"

“¿A qué se refiere con que hubo tensión?, preguntó la fiscal. “No fue una reunión cómoda, había una diferencia absoluta de criterios… No era normal tener al otro lado de la mesa a personas que debían impedir un referéndum que ellas mismas o sus superiores habían convocado”. “Yo mismo”, explicó Pérez de los Cobos, “le dije a Forn que la forma de evitar esas alteraciones públicas, era que hiciera llamamientos para que no se produjeran”. Pero ellos “hablaban de que habría dos millones de personas y utilizaban el argumento de la convivencia ciudadana como bien superior” para no actuar, dijo. “Yo le dije [a Trapero] que el cumplimiento de la ley estaba por encima de la convivencia ciudadana”, añadió Pérez de los Cobos.

El coronel precisó que la labor previa de los Mossos fue estéril y dañina para las fuerzas estatales ya que,mientras aparentaban en los días previos al 1-O cumplir la orden judicial, “a la vez informaban a los responsables de los colegios de que volverían a las 6.00 de la mañana" del día del referéndum para cerrarlos. "Y las plataformas de actividades en defensa del referéndum hicieron un llamamiento a ocupar los centros”, aseguró ante el juez.

"Había grupos perfectamente organizados y destinados a impedir el mandamiento judicial mediante murallas humanas"

“¿Vieron actuaciones coordinadas delante de los colegios?”, le inquirió la fiscal. “Sí, grupos perfectamente organizados y destinados a impedir el mandamiento judicial mediante murallas humanas. Había encapuchados. Y falsas colas [de supuestos votantes] en algunos lugares. En numerosos casos, los agentes fueron recibidos con violencia y fuerza. Hubo que abortar alguna intervención cuando se vio que la actuación requeriría un elevado grado de violencia”.

El coronel comentó que detectaron coches camuflados de los Mossos que vigilaban los movimientos de las fuerzas estatales para avisar a los independentistas sobre los lugares donde estas iban a actuar. Y hubo colegios que cerraron al mediodía, sin que los Mossos intervinieran, para que almorzaran los miembros de las mesas electorales.

La fiscal preguntó al coronel si intuyó los días previos al 1-O que los Mossos “no harían nada”. “No”, dijo. “En todo momento, a mí se me trasladó que ellos cumplirían la legalidad y acatarían las órdenes recibidas”.

Pérez de los Cobos constató el mismo 1-O que la actuación de los Mossos era una farsa. “Estuvo premeditadamente conformada para, aparentando que se iba a cumplir el mandamiento judicial, poner en marcha una actuación que imposibilitara absolutamente el cumplimiento de la orden judicial”, afirmó.

“¿Conocía las órdenes que dieron los mandos de la Generalitat a los Mossos?”, le preguntó la fiscal Madrigal. “No. Luego he sabido que hubo órdenes en el sentido de vigilar el movimiento de las fuerzas de seguridad del Estado… El dispositivo de los Mossos fue absolutamente insuficiente. Y consistió con carácter general en dos agentes en cada colegio y en la mayoría de los casos incluso sin vehículo. Se diseñó un operativo para no ser operativo”.

Señaló el coronel que el día del referéndum "se activaron 7.000 Mossos" mientras que para "el día 21 de diciembre [las elecciones convocadas por el Gobierno central], se activaron más de 11.000. Si alguno Mossos hubieran tratado de cumplir ese día el mandato judicial, les habría resultado imposible”. La estrategia de los Mossos incluía decir a la autoridad judicial, si esta pedía explicaciones, que ellos habían cerrado colegios. Tampoco era verdad.“La inmensa mayoría eran municipios muy pequeños con un único local de votación. Después, la Generalitat informó de que en la mayoría de ellos se había votado con una altísima participación, superior incluso al censo que tenían”.

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