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La defensa de La Manada retira del sumario el informe de los detectives sobre la víctima

La víctima de la supuesta violación múltiple de San Fermín le dijo a un amigo que se iba a dormir al coche minutos antes de la presunta violación

Carlos Bacaicoa, abogado de la joven madrileña que denunció haber sufrido una violación grupal.

El juicio contra La Manada —los cinco hombres acusados de la violación múltiple a una joven en los Sanfermines de 2016— quedó este jueves pendiente solo de las conclusiones finales. En la sesión celebrada este jueves en la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra, la defensa de uno de los acusados decidió retirar el informe realizado por detectives privados sobre la actividad en redes sociales de la mujer denunciante en los días posteriores a los hechos.

El pasado 13 de noviembre, durante la primera jornada de la vista oral del caso conocido como La Manada (por el nombre del chat de Whatsapp que compartían los encausados), el tribunal —formado por dos hombres y una mujer— aceptó un informe encargado por la defensa de uno de los acusados a una agencia de detectives. La decisión del tribunal, que evitó así que más adelante se pueda alegar que hubo “indefensión” por el rechazo de posibles pruebas, generó una gran polémica, porque el informe aludía al comportamiento de la joven en los días posteriores a denunciar la violación. Este jueves, nueve largas sesiones de juicio después, el informe fue retirado del sumario por parte del mismo abogado que lo presentó, Jesús Pérez, que defiende al acusado que es guardia civil, actualmente suspendido.

Dentro de la prueba documental sobre las secuelas del suceso en la denunciante sí se mantiene una captura de la red social Instagram presentada el primer día de la vista por la defensa de tres de los encausados. Se trata de una foto de una camiseta con la frase “hagas lo que hagas, quítate las bragas” de la que la denunciante no es autora pero en la que sí se etiquetó con su nombre en septiembre de 2017, es decir, 14 meses después del suceso, según reconoció el letrado de la acusación particular Miguel Ángel Morán.

El representante de la joven aclaró que la retirada del informe más amplio admitido en la causa se debió a que “podía atentar contra la intimidad de la chica”, ya que las detectives habían indagado “en redes sociales cerradas”, en las que es necesario el consentimiento de la usuaria para poder ver sus publicaciones. En el caso de la captura que se mantiene, al tratarse de una publicación de otra persona en la que ella se etiqueta, no existe esa circunstancia de privacidad, alegó el letrado.

El fiscal mantiene la petición de 22 años de cárcel

Una vez concluida la fase testifical la fiscal mantiene su petición de 22 años y 10 meses de cárcel para los cinco acusados. La acusación particular y las populares mantendrán también sus peticiones de 24 y 25 años, respectivamente. Los abogados de cuatro de los encausados piden la absolución mientras que uno de ellos anunció que pedirá la nulidad del proceso por conculcación de derechos fundamentales.

Después de que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra tuviera que emitir una nota aclarando los informes de detectives que se habían aceptado por el tribunal, la Sección Segunda decidió abrir a audiencia pública las dos últimas sesiones, reservadas para las conclusiones, el lunes y martes próximos. El juicio se ha celebrado a puerta cerrada para preservar la intimidad de la denunciante. Sin embargo, quienes accedan a la sala no podrán introducir teléfonos móviles ni cualquier otro dispositivo que permita la grabación de audio o imagen. Tampoco se podrá salir de la sala una vez empiece la sesión y hasta que esta concluya.

La sesión celebrada este jueves fue más breve de lo programado ya que las defensas decidieron renunciar al testimonio de cuatro amigos de los encausados incluidos en el chat La Manada, así como al de una ginecóloga, un experto en toxicología y el amigo de la chica que había acudido con ella a Pamplona.

Sí declaró, mediante videoconferencia, otro amigo de la joven, que en el momento de los hechos tenía 18 años, que estaba en los Sanfermines y al que llamó minutos antes antes del suceso, sobre las tres de la madrugada. El testigo corroboró que, durante la conversación, ella no le mencionó en ningún momento que estuviera acompañada de nadie. La joven le preguntó dónde estaba y, dado que se encontraba en otra zona de la ciudad, decidieron no encontrarse. El testigo añadió que, días después del 7 de julio, la denunciante le envió un mensaje disculpándose por no haber seguido en contacto debido a que le habían robado el teléfono móvil, hecho por el que está acusado también uno de los miembros de La Manada y que él mismo reconoció en la primera jornada del juicio.

La grabación

Durante la última sesión de declaraciones también compareció una agente de la policía municipal de Pamplona que recogió el primer testimonio de la chica. En la última pregunta de las defensas de los integrantes de La Manada, la agente señaló que la víctima le mencionó haber sido consciente de que los acusados estaban grabando lo que ocurría en el portal de la calle Paulino Caballero de Pamplona donde se produjo la presunta agresión sexual. No obstante, la agente no mencionó ese hecho ni en el atestado que realizó aquel día ni durante toda la instrucción judicial.

El abogado de la acusación restó importancia a esta contradicción e indicó que no es relevante a juicio de la acusación porque, según dijo, el tribunal “se ciñe a lo que consta en los autos” y atribuye este cambio de versión a “una metedura de pata de la agente que no se acordaba bien”.

Sin embargo, para el defensor de uno de los miembros de La Manada, Jesús Pérez, supone un giro ya que el hecho de que ella supiera que se estaba grabando abre la hipótesis “de que ese fuera el verdadero motivo de la denuncia”.

En palabras del letrado de otros tres acusados, Agustín Martínez Becerra, la policía explicó que no lo dejó por escrito porque no lo consideró importante. “La policía da una serie de versiones que no coinciden con lo que escribe e incluso ha omitido datos absolutamente fundamentales que reconoce que se le dijeron pero que no los incluyó en la primera denuncia. Yo no daba crédito”.

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