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Puigdemont contrata en Bélgica a un abogado que defendió a miembros de ETA

Paul Bekaert asegura que el expresidente de la Generalitat ofrecerá este martes detalles sobre una posible solicitud de asilo

Paul Bekaert, a la derecha, en una imagen de 2005.

Un abogado con un largo historial en la defensa en los tribunales de miembros de ETA ha sido el elegido por el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para obtener asesoría legal en torno a una posible petición de asilo en Bélgica. El letrado belga Paul Bekaert, de 68 años, especializado en derechos humanos, ha trabajado en numerosos casos buscando la forma de paralizar la extradición de integrantes de la banda terrorista a España desde la década de los 90. En aquel entonces, la presión de las fuerzas de seguridad españolas hizo que muchos miembros de ETA eligieran Bélgica como nuevo escondite en su búsqueda de refugios más allá del sur de Francia, su guarida más habitual.

Bekaert ha asegurado este lunes que Carles Puigdemont le ha contratado como asesor legal, aunque no ha desvelado si se ha visto personalmente con el presidente cesado, cuyos movimientos en Bruselas se están desarrollando en medio de una gran discreción, sin que haya trascendido su agenda de encuentros más allá del trato con el abogado. "Confirmo que Puigdemont me ha contactado hoy. No puedo decir qué me ha pedido por secreto profesional. No hay nada decidido sobre la petición de asilo, mañana [por este martes] habrá una comparecencia [del expresidente de la Generalitat] sobre el tema", ha afirmado a EL PAÍS por vía telefónica.

El despacho de Bekaert está ubicado en la localidad flamenca de Tielt (a unos 80 kilómetros al oeste de Bruselas). Uno de sus casos más conocidos fue la defensa de la presunta etarra Natividad Jáuregui, residente en Gante y detenida después de más de 30 años fugada. El proceso se saldó con una victoria para Bekaert porque Bélgica rechazó entregarla a España en 2013. Los tribunales belgas han mostrado tradicionalmente una gran desconfianza hacia la aplicación del Estado de derecho en España, un hecho poco habitual entre dos socios de la UE. En enero de este año, la familia de una de las víctimas de la etarra recurrió al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo la decisión de la justicia belga de denegar la extradición de Jáuregui ante el riesgo de "torturas" esgrimido por los jueces.

Pero su relación laboral con el entorno etarra viene de más lejos. Bekaert fue el defensor de los presuntos colaboradores de ETA Luis Moreno Ramago y Raquel García Aranz, detenidos en Bruselas en junio de 1993, cuya excarcelación logró al alegar que la confesión de ambos había sido obtenida mediante "malos tratos y golpes". La liberación provocó un incidente político con España que incluso paralizó la cooperación jurídica entre ambos países, y aunque los tribunales belgas finalmente desestimaron la petición de ambos de obtener el asilo político en Bélgica, también negaron su extradición a España. 

Esa trayectoria ha sido determinante para que Puigdemont haya decidido reclamar sus servicios. "Tengo más de 30 años de experiencia en extradición y asilo político de ciudadanos vascos, y probablemente por ello me haya llamado Puigdemont. Estoy familiarizado con la extradición y la orden de arresto europea", ha señalado el abogado en declaraciones a la cadena belga VRT.

Bekaert también se hizo cargo en el pasado de la defensa de otros sospechosos procedentes de regiones con disputas territoriales, entre ellos varios reclutadores relacionados con el conflicto checheno y la terrorista kurda Fehriye Erdal, condenada este febrero a 15 años de prisión por el asesinato de tres personas en 1996, entre ellas el empresario turco Ozdemir Sabanci. Actualmente se encuentra fugada de la justicia.

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