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Una inversión de 730 millones de euros para salvar 23 vidas al año

Un estudio de la patronal de las carreteras propone actuaciones en 1.121 kilómetros de vías convencionales

La autovía A1, a la salida de Madrid, el pasado junio.
La autovía A1, a la salida de Madrid, el pasado junio. EFE

Información, concienciación al volante y mejora de las vías son tres grandes bazas para reducir el número de muertos en accidente de tráfico. En este último aspecto han puesto el foco este martes la Asociación Española de la Carretera (AEC) y la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan), que han presentado un estudio donde concluyen la necesidad de invertir 730 millones de euros —sin IVA— en la mejora de 1.121 kilómetros de carreteras convencionales, que ayudaría a salvar 23 vidas al año y evitaría 71 heridos graves.

Las muertes en carreteras fueron la cuarta causa de fallecimiento por motivos externos en 2015 (último año del que hay datos), según el INE. Es decir, sin contar muertes por enfermedad. La reducción del número de estas víctimas es uno de los quebraderos de cabeza para los Gobiernos. El informe, titulado Seguridad en carreteras convencionales: un reto prioritario de cara al 2020, propone una alternativa para reducir su impacto. En concreto, aboga por el desarrollo de actuaciones en 73 tramos de la red viaria. "El informe está centrado en carreteras convencionales, ya que ahí se concentra la mayor parte de la accidentalidad", ha explicado Jacobo Díaz, director general de la AEC. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), ocho de cada 10 fallecidos en carretera en 2015 se produjeron en este tipo de vía.

La selección de las carreteras se ha hecho en base a dos criterios: tramos con un mayor volumen de tráfico en los que existe un índice de accidentes mortales superior en un 50% a la media. Las intervenciones propuestas son de tres tipos, todas con el objetivo de reducir los errores humanos y complementarias a las campañas que ya existen. La primera de ellas, para evitar las salidas de vía. En esta se propone la delimitación de los márgenes con más señales visibles —ampliar la zona de seguridad en los márgenes de la carretera, así como reducir los desniveles entre la vía y el arcén—, pavimento antideslizante y mejora de las curvas. El informe detalla que estas actuaciones se deben realizar en 19 tramos de 13 carreteras (120 kilómetros), que pertenecen a ocho comunidades autónomas.

Otra de las actuaciones incluida en el informe, presentado este martes en el seminario Infraestructuras, recuperando un sector estratégico para España en un ciclo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), se centra en las vías de especial peligrosidad. En concreto, 42 tramos de vía en 24 carreteras (887 kilómetros), repartidas en 11 autonomías. La principal medida es la realización de circunvalaciones en poblaciones. Esto reduciría, de media, un 25% los accidentes con víctimas. Además, se propone una serie de intervenciones de bajo coste: instalación de bandas sonoras, limitación de las zonas de adelantamiento o señalización inteligente en cruces peligrosos.

Seopan y la AEC destacan, por último, las actuaciones en las vías con alta accidentalidad por impacto frontal y fronto-lateral. Esto se concretaría en 12 tramos de vías en 10 carreteras (114 kilómetros), distribuidas en cuatro comunidades. En este caso la alternativa propuesta es la implantación de carreteras 2+1. Es decir, en vías de doble sentido, añadir un carril más que permita alternar dos en un mismo sentido en diferentes tramos. Así, solo se podría adelantar cuando no se tenga que invadir el carril contrario. Esto se ha desarrollado con éxito en Alemania, Finlandia y Suecia, donde el ratio de accidentalidad se ha reducido entre el 22% y 55%, respectivamente. "Es una de las medidas más eficaces y no tiene un elevado coste", ha asegurado el presidente de Seopan, Julián Núñez.

El reparto de la inversión es dispar. Las actuaciones que más financiación necesitarían se sitúan en las vías de especial peligrosidad: 532,2 millones de euros, sobre todo para la construcción de las circunvalaciones. También son las actuaciones que más accidentes mortales reducirían, ya que más de la mitad de los fallecidos que se evitarían se producen en este tipo de tramos. La realización de carreteras 2+1 supondría una inversión de 126 millones de euros, mientras que la intervención en vías con elevada accidentalidad por salida de vía necesitaría 71,7 millones de euros. Estas propuestas, como ha reconocido el presidente de Seopan, ya se han entregado al Ministerio de Fomento y a los cuatro grandes grupos parlamentarios (PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos).

Ahorro económico y reducción de la mortalidad

Las actuaciones propuestas por la AEC y Seopan servirían, según ellos, para romper con el estancamiento desde 2013 en la reducción de muertes en carretera. "Esto podría indicar que el efecto de las medidas disuasorias y campañas informativas podrían estar tocando techo. Por eso, hay que acometer otro tipo de actuaciones adicionales y centradas en la infraestructura que anticipen el error humano", ha argumentado Núñez. El trabajo destaca también el ahorro económico que supondría en costes sanitarios: una reducción de 144 millones de euros en tres años.