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Eduardo Madina: “El PSOE decide en estas primarias su ser o no ser”

El diputado se ha entrevistado este lunes con José Ignacio Torreblanca, director de opinión de EL PAÍS

Eduardo Medina en la redacción de ELPAÍS.
Eduardo Medina en la redacción de ELPAÍS.

Eduardo Madina (Bilbao, 1976) sitúa al PSOE, a menos de dos semanas de las primarias del 21 de mayo que resolverán el liderazgo del partido, en su momento “más crítico” desde el congreso de Suresnes de 1974. Entonces los socialistas revisaron la orientación ideológica y política con que debían abordar los estertores del franquismo. “El PSOE está decidiendo su ser o no ser. Los dos últimos años y medio han sido los peores de la etapa contemporánea del partido”, sentenció el coordinador de la ponencia política del PSOE en la entrevista que mantuvo este lunes con José Ignacio Torreblanca, director de opinión de EL PAÍS, en su espacio semanal del Café Steiner.

La etapa que denosta coincide con la del último secretario general, Pedro Sánchez, al que las bases socialistas eligieron en detrimento suyo en las primarias de 2014. Desde entonces el PSOE ha cosechado sus peores resultados en las elecciones generales. El consuelo es que preside siete comunidades autónomas.

El diputado vasco es uno más de los referentes institucionales del PSOE que respaldan la candidatura de Susana Díaz. “Con ella puede salir un partido fuerte y unido y eso solo se consigue ganando las elecciones. Con quien nos ha llevado a los peores resultados de la historia lo veo muy difícil”, entiende Madina. El récord de 11,3 millones de votos que José Luis Rodríguez Zapatero estableció en las generales de 2008 se perciben como un pasado muy remoto en el imaginario socialista aun cuando no ha transcurrido una década. Los siete millones y 110 diputados de 2011 con Alfredo Pérez Rubalcaba dieron paso a los 5,5 millones el 20-D (90 escaños) y 5,4 del 26-J (85).

Los peores resultados

“El PP gobierna porque nos sacó tres millones de votos”, zanja el parlamentario —siendo precisos fueron 2,5 millones— ante las críticas de los partidarios de Sánchez a la decisión del PSOE de abstenerse, lo que permitió la investidura de Mariano Rajoy. “La pregunta es por qué un partido con una agenda social tan dura y que además es una enorme ciénaga de corrupción ganó las elecciones mientras el PSOE obtenía sus peores resultados con Sánchez. A lo que no estábamos dispuestos es a unas terceras elecciones para que Rajoy aumentara su ventaja”, argumenta Madina. El diputado incidió en el fin de semana en que Sánchez dimitió en el comité federal del 1 de octubre “por perder una votación para un congreso planificado a su medida”. El relato de la candidatura de Sánchez lo asocia a un derrocamiento por parte de los principales secretarios generales territoriales.

Las primarias del PSOE, un proceso interno que sin embargo trasciende al partido ante el interés con que las siguen el resto de partidos, en especial el PP en su aspiración de mantenerse en La Moncloa y de Podemos en su ansia del sorpasso, son para Madina la ocasión idónea para dar “un buen ejemplo” en el que quienes “apelan al odio y viscelaridad no lo hagan”. La alusión implícita es de una claridad meridiana a la polvareda provocada por el alcalde de Calasparra (Murcia), que ha acusado a la gestora del PSOE de “prácticas mafiosas”, entre otros descalificativos.

La crisis de la socialdemocracia, que no es exclusiva del PSOE, la resume Madina en la toma de decisiones “buenas o malas”. “Depende de la respuesta que se dé a la sociedad”, explica ante la caída libre en Francia con Benoît Hamon, que ha reducido a los socialistas franceses a la condición de quinta fuerza (6% de los votos en la primera vuelta).

El Gobierno de António Costa en Portugal o las buenas vibraciones de Martin Schulz en Alemania son las pocas esperanzas a las que se agarra el socialismo europeo, desplazado por lo general por los populismos al no haber sabido satisfacer las demandas de su electorado tradicional frente a las políticas de austeridad adoptadas desde el inicio de la crisis.

“No acepto que sean unas primarias que partan del eje izquierda-derecha, porque eso supone que habría socialistas de derechas”, reflexiona Madina. Tampoco comparte que sea un proceso arriba-abajo, entre las elites del PSOE y los militantes de a pie. A su juicio, las primarias deben ser afrontadas como un eje pasado-futuro para dejar atrás “el peor momento” del PSOE y el eje perder-ganar. La victoria, entiende, solo es factible con Díaz.

“El nivel de avales ha alcanzado el 70% del censo. Este es un congreso con más intensidad”, es uno de los motivos para el optimismo que destaca Madina.

 

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