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El poder de los líderes locales condiciona la recogida de avales para liderar el PSOE

El aval no es sinónimo de apoyo expreso en las primarias

La recogida de avales para ser candidato a la secretaría general del PSOE termina mañana tras un proceso silencioso. El aval no es sinónimo de apoyo expreso en las primarias. Diferentes fuentes consideran que en los territorios ha pesado más la preferencia por cada uno de los candidatos del líder local, provincial o regional que la que el militante finalmente expresará en secreto el próximo 21 de mayo. Se calcula que habrá entre 80.000 y 90.000 avalistas.

Patxi López junto a Idoia Mendia y José Antonio Pastor.
Patxi López junto a Idoia Mendia y José Antonio Pastor. EFE

El aval no es sinónimo absoluto de voto en las primarias, reconocen en las tres candidaturas. A mediodía de mañana se cierra el plazo de recogida de avales con la certeza de que los tres precandidatos pasarán el corte de las 9.368 firmas necesarias. La petición de apoyos para Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López no tiene, por su propia naturaleza, un carácter privado, sino que alguien debe hacer el trabajo de dirigirse a los militantes cara a cara y pedirles que firmen a favor de uno de los candidatos.

Los partidarios de cada uno de ellos en los ámbitos locales, provinciales y regionales, desde la agrupación más pequeña a las de las grandes ciudades, hacen esta tarea a favor del candidato al que apoyan. Algunos son sus jefes, secretarios locales de la agrupación o responsables de Organización, y no siempre es fácil decir que no.

“Hay muchos avales explícitos y firmados con ostensible convencimiento, pero en otros casos puede quedar la duda de si el aval es plenamente querido o hay dosis de compromiso”, dicen fuentes provinciales. Estos interlocutores diferencian la firma para avalar a un candidato del voto que los militantes emitirán finalmente en las elecciones primarias del próximo día 21, que es secreto. “Este es un proceso muy orgánico, muy interno, en el que la influencia del líder local es muy relevante”, reconoce un veterano dirigente provincial.

“Hay mucha lógica regional en la recogida de avales y no influye tanto la preferencia por uno de los tres candidatos”, describe un dirigente de una ejecutiva autonómica partidario de Patxi López.
Los dirigentes consultados introducen en sus consideraciones la variable de que tras el congreso federal del mes de junio vendrán todos los demás, por lo que la lucha de poder federal correrá paralela a la que se librará semanas después en cada territorio.

El silencio ha sido la característica de las dos semanas de recogida de avales en las que los tres precandidatos no han querido hacer públicos los datos que les hacían llegar desde las terminales que tienen en las federaciones socialistas. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, señaló ayer en RNE que desconocía por completo cómo iba su proceso de recogida de avales. A la pregunta de si tenía previsto “arrasar” en número de avalistas, respondió que su pretensión era arrasar en votos cuando se celebren elecciones generales en España. Pero en su entorno se da por supuesto que irá a la cabeza, cosa que también asumen los partidarios de Pedro Sánchez. No obstante, aseguran estos, cosecharán un gran número de apoyos.

La candidatura de Patxi López se queda en su intención inicial de superar el trámite y no “tensar” a la organización por la recogida de apoyos. López sí reconoce, sin embargo, que la petición de una firma no es un hecho baladí y, en efecto, produce cierta tensión porque se pone al militante en la tesitura de tener que decantarse por alguien en público, cuando no todos quieren hacerlo.

11.000 militantes menos

La cifra requerida para ser candidato se queda en 9.368 firmas, el 5% del censo provisional —a pesar de que el definitivo ha arrojado 589 militantes más respecto al primer dato, tras las reclamaciones y correcciones—. El PSOE tiene 187.949 militantes, según comunicó la comisión gestora el pasado fin de semana a las federaciones. El censo de 2014, por el que fue elegido Pedro Sánchez, era de 198.364 militantes, y el de la consulta sobre el pacto con Ciudadanos del pasado año era de 189.256 afiliados. En tres años el PSOE ha perdido unos 11.000 militantes, aunque en el último semestre, con la perspectiva de las primarias, ha habido un movimiento fuerte de afiliaciones promovido fundamentalmente por los seguidores de Sánchez, con varias plataformas y especialmente la llamada Recupera Socialismo, dedicada a denunciar los problemas para la afiliación por Internet.

Los cálculos de las tres candidaturas coinciden en que entre 80.000 y 90.000 militantes habrán avalado a los aspirantes a la secretaría general del PSOE. Mañana se verá en qué proporción.

 

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