El arrepentido de Púnica que señaló tres veces a Pedro Antonio Sánchez

El juez Velasco cita 23 veces a un exempleado de la trama en la exposición razonada que ha precipitado la dimisión del presidente murciano

El juez Eloy Velasco en la Audiencia Nacional.
El juez Eloy Velasco en la Audiencia Nacional.Carlos Rosillo. (EL PAÍS)

De los 72 indicios que los investigadores han recopilado sobre los tratos de la trama Púnica con el hasta este martes presidente de la Región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, el juez Eloy Velasco da una importancia relevante al testimonio de un imputado. Se trata de Francisco Javier Bueno González, antiguo empleado de Madiva Editorial SL, una de las empresas del experto informático Alejandro de Pedro a través de la cual facturaba a políticos de manera supuestamente irregular el coste de los trabajos de reputación online que hacía para ellos. El magistrado cita a este empleado en 23 ocasiones en la exposición razonada que remitió este lunes al Tribunal Superior de Justicia de Murcia para que sea este órgano judicial el que continúe las pesquisas sobre el político del PP.

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El material encontrado en el ordenador del puesto de trabajo de este empleado, las anotaciones manuscritas halladas en varios de sus cuadernos, sus conversaciones telefónicas intervenidas y, sobre todo, los cuatro testimonios que ha prestado ante Guardia Civil y ante el propio juez le han convertido en la clave para encajar buena parte de las piezas que han permitido concretar las acusaciones contra el dirigente popular por los delitos de fraude, cohecho y revelación de información reservada. De sus declaraciones destaca la última, ya como imputado, en la que Francisco Javier Bueno dio detalles de las negociaciones y afirmó hasta en tres ocasiones que Pedro Antonio Sánchez dio el visto bueno a que la trama comenzara los trabajos para limpiarle la imagen en Internet.

Esa comparecencia ante el magistrado se produjo el pasado 5 de octubre. El que fuera director comercial de Madiva acudió ese día a la Audiencia Nacional como investigado acusado de los delitos de malversación de caudales públicos, pertenencia a organización criminal, aprovechamiento de información reservada y fraude a la Administración. Era su cuarta declaración, después de dos anteriores que había hecho como testigo ante agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) y el uez Velasco, y una tercera, ya como imputado policial, de nuevo ante el Instituto armado. En su testimonio de octubre, Francisco Javier Bueno confirmó todo lo que había declarado en sus anteriores comparecencias sobre los negocios de Alejandro de Pedro con políticos de Murcia, de Madrid y de la Comunidad de Valencia e, incluso, detalló que su jefe recibía llamadas de destacados dirigentes del PP como "el señor [Eduardo] Zaplana" y de la entonces alcaldesa popular de Cartagena y hoy senadora, Pilar Barreiro, también salpicada en el caso Púnica.

Fue el magistrado el que preguntó a este trabajador por los trabajos que De Pedro iba a comenzar a hacer en noviembre de 2014 para la Consejería de Educación que entonces encabezaba Pedro Antonio Sánchez. "Delante de mí, el señor David Conesa, creo recordar el jefe de redes [del político y hoy imputado en la causa] dijo 'el consejero ha dado el ok para empezar a trabajar la reputación". Francisco Javier Bueno situó dicha conversación el 24 de octubre de aquel año, solo tres días antes de que se produjeran las primeras detenciones de la Operación Púnica. Una versión que mantuvo cuando le interrogaron las dos representantes de la Fiscalía Anticorrupción. Entonces, el trabajador de Madiva relató el encuentro celebrado el 22 de septiembre de 2014 en el Hotel de Las Letras, de Madrid, entre el hasta hoy presidente autonómico y su compañera de partido Pilar Barreiro con Alejandro de Pedro. Francisco Javier Bueno aseguró que aquel día él estaba junto a este último en dicho establecimiento de la capital cuando este le pidió que se fuera porque iba a tener una reunión. El ahora colaborador de la Justicia aseguró que cuando salía del hotel se cruzó con ambos políticos.

La reunión en la que Bueno sí admitió haber estado presente fue la que que el gurú informático de la trama mantuvo en la sede de la Consejería de Educación de Murcia con colaboradores de Pedro Antonio Sánchez el 24 de octubre de aquel año. Por segunda vez, el director comercial de la empresa Madiva afirmó que en el mismo le trasmitieron el "ok" del político a los trabajos de reputación online. Solo unos minutos después, lo recalcaba por tercera vez ante las preguntas de una de las fiscales que insistía a qué había dado su visto bueno el entonces consejero. "A trabajar la reputación, a trabajar acerca del blog", afirmó. "¿La reputación del consejero?", le insistió la representante de Anticorrupción. "Sí, es lo que dijo este señor [David Conesa], le dijo a mi jefe [Alejandro de Pedro]". La fiscal le volvió entonces a preguntar si "eso lo escuchó usted". "Sí, eso es lo que he dicho desde el principio", recalcó Bueno. Lo que dijo desconocer fueron los detalles sobre la facturación de dichos trabajos, y que supuestamente se iban a camuflar bajo el concepto de "formación" para que fueran abonados con dinero público, según el reciente escrito del juez Velasco. "Lo desconozco", fue su respuesta.

En el ordenador que usaba este trabajador en la sede de la empresa Madiva, en Valencia, la Guardia Civil localizó diversos documentos relaciones con dicho acuerdo. Entre ellos, un "informe de percepción inicial" sobre Pedro Antonio Sánchez en el que se examinaba la presencia del político en Facebook, Twitter, YouTube y los buscadores de Internet. El mismo incluía un gráfico que destacaba que el 70% de las informaciones que aparecían en las redes sobre él eran "negativas" por culpa de los diferentes procesos judiciales que le habían salpicado durante su etapa de alcalde de Puerto Lumbreras, entre ellos el caso Auditorio. Ese documento intervenido detallaba una serie de "recomendaciones para mejorar su imagen y marca personal". La Guardia Civil también localizó en este equipo informático una hoja de pedido de servicios para iniciar el 1 de noviembre de 2014 y con fecha de facturación para el día 30 de ese mismo en el que se describían los servicios de reputación online para el recién dimitido presidente murciano. Su importe iba a ser de 4.600 euros más IVA.

Finalmente, los agentes de la UCO también localizaron en su mesa cuatro cuadernos con media docena de anotaciones manuscritas en las que se hacía referencia expresa a Pedro Antonio Sánchez. La Guardia Civil dio relevancia a una de las estas, ya que la considera los apuntes previos "que luego se volcaron en un informe preventa" sobre los trabajos de reputación online del entonces consejero de Educación. Así, destacaba que figuraba el nombre del político y que se trataba de "reputación", además de recoger que se iba a crear una "página [web] estática" y que "la fecha proyectada de inicio de los trabajos es el 1 de noviembre" de aquel año. De las anotaciones, la UCO también deducía que el coste de los mismos se iban a facturar "bajo el concepto de formación" y que la trama tenía previsto "contratar un periodista, presumiblemente para el diario digital Murcianoticias.es y la creación de un portal de educación". El arrepentido también aparece en conversaciones telefónicas y correos electrónicos intervenidos claves para conocer el contenido de los tratos de la trama con el político del PP.

Sobre la firma

Óscar López-Fonseca

Redactor especializado en temas del Ministerio del Interior y Tribunales. Llego a EL PAÍS en marzo de 2017 tras una trayectoria profesional de más de 30 años en Ya, OTR/Press, Época, El Confidencial, Público y Vozpópuli. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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