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La abogada de Manos Limpias abandona a su cliente y no acudirá a la vista sobre el futuro de Urdangarin

López Negrete renuncia a su posición en la acusación por "pérdida de confianza" en su cliente

Virginia Lopez Negrete, a la salida de la última vista.
Virginia Lopez Negrete, a la salida de la última vista.

La abogada de Manos Limpias en el caso Nóos, Virginia López Negrete, que ejerce la acusación popular, ha presentado este miércoles su renuncia ante la Audiencia Provincial de Palma, alegando "pérdida de confianza" en el pseudosindicato y porque las divergencias con la organización son "insalvables". Tras esta decisión, la acusación particular no estará presente en la vista que se celebrará este jueves para estudiar la posible aplicación de medidas cautelares a los condenados Iñaki Urdangarin y Diego Torres.

La representante de la única acusación que llevó a la infanta Cristina al banquillo de los acusados y para quien pedía ocho años de cárcel como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales alega en su escrito que deja de representar a Manos Limpias "por motivos exclusivamente personales habida cuenta de que hay intereses totalmente contrapuestos". Negrete habla, además, de "una pérdida de confianza absoluta hacia el cliente, así como a las desavenencias que entre ellos son insalvables, de confianza de este letrado hacia su cliente".

En el escrito, en el que también desiste de seguir representando a Manos Limpias su procurador en Nóos, Santiago Carrión, se comunica que a los dos "les ha sido imposible comunicarse con su cliente, dado que ni la sede, ni los teléfonos, ni los correos electrónicos existen ya". Por ello, trasladan a las magistradas la conveniencia de que la sala comunique a Manos Limpias la renuncia.

De continuar esta situación, tampoco podrá presentar recursos ante el Tribunal Supremo a la sentencia de Nóos, que absuelve a la infanta Cristina de delito fiscal y solo la obliga a pagar una indemnización como responsable civil por el desfalco de Urdangarin.

La abogada ya avanzó que había quedado desvinculada de Manos Limpias después de que el secretario general, Miguel Bernard, fuera detenido y que la Audiencia Nacional abriera una investigación por supuestos chantajes a entidades bancarias a cambio de retirar la acusación en procesos judiciales. Poco después de conocer el fallo, también comunicó que desistía de recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo.

Manos Limpias era la única parte que pedía prisión para la Infanta en el juicio y también reclamaba penas de cárcel más elevadas que las que finalmente han recaído contra los acusados: Urdangarin ha sido condenado a 6 años y 3 meses de cárcel; su entonces socio en el Instituto Nóos, Diego Torres, a 8 años y 6 meses. Ante estas condenas, las más altas del juicio, el fiscal anticorrupción Pedro Horrach pidió una vistilla de medidas cautelares que se celebrará este jueves y en la que podrá pedir, desde el ingreso inmediato en prisión hasta una fianza, retirada del pasaporte o comparecencias periódicas en el juzgado.

Bernad está siendo investigado en la Audiencia Nacional por concertar supuestamente con la entidad Ausbanc retirar acusaciones en juicios a cambio de dinero. Una de las vertientes del caso se refiere a la acusación de Manos Limpias en Nóos, donde supuestamente Manos Limpias y Ausbanc pidieron tres millones de euros a cambio de retirar los cargos contra la infanta.