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Susana Díaz inicia la carrera para liderar el PSOE con un llamamiento a la unidad

Distintos territorios han invitado a la presidenta de Andalucía a que pulse el ánimo de cuadros y bases

Susana Díaz ha iniciado este sábado en Castilla y León su carrera hacia la secretaría general del PSOE con un llamamiento a la fraternidad de los socialistas como requisito para volver a ser, desde la unidad, una alternativa “reconocible” de Gobierno. A la espera de que Díaz confirme su candidatura, algo que se da por hecho dentro y fuera del partido, distintos territorios han invitado a la presidenta de Andalucía a que pulse el ánimo de cuadros y bases. Díaz aceptará esas invitaciones siempre que no le hagan descuidar sus funciones al frente del Ejecutivo. La primera parada fue en Palencia y Salamanca. Hoy estará en León.

Susana Díaz con una simpatizante del PSOE en Palencia.

La idea fuerza del mensaje que Díaz ha trasladado este sábado, primero ante unos 400 militantes y simpatizantes en Palencia y posteriormente en Salamanca ante 300 seguidores, es que la sociedad española demanda un PSOE “fuerte” y a la vez “sensible” con sus problemas y no ensimismado en sus cuitas internas. Sin esos mimbres, sostiene, no habrá recuperación posible. “Cuando el PSOE se deja de mirar al ombligo y es el PSOE de las conquistas sociales, la gente nos da la confianza. Cuando no, nos la retira. Siempre ha sido así”, recalcó la secretaria general del PSOE andaluz en el arranque de su gira por Castilla y León. De ahí su reflexión de la necesidad de que del congreso federal del 17 y 18 de junio salga un partido unido y “capaz de ganar elecciones”.

Andalucía es la única autonomía donde gobierna el mismo partido, el PSOE, desde la restauración de la democracia. Y una circunscripción, Sevilla, resiste como la única provincia de toda España donde el mismo partido, de nuevo el PSOE, se ha impuesto en todas las elecciones generales que se han celebrado en las últimas cuatro décadas. “Este acto surge porque nos queríamos mirar en el espejo de nuestros referentes, de quienes ganan elecciones y practican el socialismo”, expresó Miriam Andrés, secretaria general de la provincia de Palencia. A ese encuentro también acudieron la presidenta de la federación castellanoleonesa y diputada Soraya Rodríguez; la secretaria de organización regional, Ana Sánchez; o el alcalde de Soria, Carlos Martínez, al que su condición de único regidor de capital de provincia socialista con mayoría absoluta otorga una importante dimensión interna como icono del municipalismo.

El secretario general de Castilla y León, Luis Tudanca, más próximo a las tesis de Pedro Sánchez y Patxi López, no acudió a ningún acto de Díaz. Tudanca tuvo un acto de trabajo en Valladolid con el grupo parlamentario y su ejecutiva. Siete de los nueve secretarios generales provinciales (todos salvo los de Valladolid y Burgos) son proclives a Susana Díaz. Esto no quita que en todas las provincias haya plataformas que pidan congreso y primarias con premura.

Los triunfos electorales en Andalucía —pese a que un sondeo reciente del Estudio General de Opinión Pública regional acorta a 2,4 puntos la primacía del PSOE sobre el PP— destacan especialmente en comparación con Castilla y León, donde el PP gobierna desde los años ochenta del siglo pasado. Allí, por tanto, la dirección socialista no dispone del liderazgo orgánico que sí ejercen los siete presidentes autonómicos del PSOE. No es un territorio cuyo dominio provoque excesivas fricciones y de ahí el recorrido de Díaz este fin de semana, por más que sea la segunda comunidad autónoma con más diputados socialistas en el Congreso (9), solo tras los 20 de Andalucía.

La “afición” y el “equipo”

La presidenta andaluza piensa que “la afición”, es decir, el electorado potencial del PSOE, “está mejor que el equipo” y, en consecuencia, “hay que poner al equipo a la altura de la afición”. Para conseguirlo, el PSOE se encuentra en plena fase de justificación de la abstención en la investidura de Mariano Rajoy, destacando algunas de las mejoras sociales arrancadas al PP, como la subida del salario mínimo, el fin de las reválidas o el acuerdo sobre las cláusulas suelo. “Lo hemos hecho por nuestro país. Hemos pagado un precio muy alto por desbloquear la democracia. Algunos no tenían prisa y los ciudadanos sí la tenían (...) Mejor que ese precio lo paguen los socialistas a que lo paguen los ciudadanos”, trasladó Díaz tanto en Palencia como en Salamanca, en un acto, este último, al que asistió Jesús Caldera. En Salamanca escuchó las inquietudes que le profesaron los asistentes con Fernando Pablos, el secretario provincial, de anfitrión.

La trascendencia de Palencia no deriva de su número de militantes, muy modesto: su censo era de 708 afiliados hace un año, cuando el exsecretario general, Pedro Sánchez, consultó a los afiliados el acuerdo con Ciudadanos en su intento de alcanzar la presidencia del Gobierno. Salamanca tampoco ostenta muchos afiliados más (868), en una región con 9.300 socialistas de carné. Una cifra modesta dentro de los 180.000 que permanecen fieles al PSOE.

El acto inaugural de Díaz por la meseta se entiende más bien como un gesto hacia la ejecutiva de Miriam Andrés y por extensión hacia Julio Villarrubia, relevado como secretario regional en mayo de 2014 tras la dimisión de parte de su dirección. Un movimiento en el que tuvo un papel activo Óscar López, entonces secretario federal de Organización y ahora con una importante función en el equipo de Patxi López.

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