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El embajador en Estonia, nuevo secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica

García Casas estuvo más de una década destinado en la Secretaría General Iberoamericana

Fernando García Casas (Madrid, 1957), actual embajador en Estonia, será el nuevo secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica (SECIPI). García Casas, un diplomático de la máxima confianza de Dastis, es un profundo conocedor de América Latina, ya que desde 2002 hasta 2014 estuvo destinado en la Secretaría General Iberoamericana, primero como responsable de Planificación y Comunicación y luego como director adjunto del gabinete del secretario general Enrique Iglesias.

Casi un mes después de tomar posesión, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, tiene previsto llevar este viernes al Consejo de Ministros los primeros nombramientos en la cúpula de su departamento: además del SECIPI, el secretario de Estado para la Unión Europea (SEUE), Jorge Toledo, y el representante permanente de España ante la UE (Reper) Pablo García-Berdoy. Los problemas que ha encontrado Dastis para sacar adelante el nuevo organigrama de Exteriores —ante la negativa de Hacienda a admitir cambios que supongan aumento de gasto— y el hecho de que España ocupe durante este mes la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU, han obligado a posponer el resto de los relevos.

El nuevo secretario de Estado para la UE, Jorge Toledo Albiñana, es el actual director del Departamento de Asuntos Europeos y del G-20 en el Gabinete del presidente del Gobierno, que dirige Jorge Moragas. Toledo, de 52 años, exembajador en Senegal, tiene amplia experiencia en temas comunitarios, ya que fue director del Gabinete del SEUE y embajador en misión especial para Asuntos Bilaterales de la UE. Fue el artífice de la llamada "cláusula Toledo", que permitió a España asegurarse una minoría de bloqueo en el sistema de votación del Consejo Europeo.

Moncloa ya intentó promocionar a Toledo en julio de 2015, cuando el hasta entonces secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, fue nombrado titular de Educación, pero el ministro José Manuel García-Margallo se cerró en banda y designó a Fernando Eguidazu, un técnico comercial del Estado y hombre de su máxima confianza.

El representante permanente en Bruselas será Pablo García-Berdoy, actual embajador en Alemania, también con experiencia comunitaria, ya que fue director del Gabinete del secretario de Estado de Política Exterior y para la UE y director general de Política Exterior para Europa. Habla alemán y su conocimiento de la política de Berlín se considera muy útil en un momento en que Merkel se ha consolidado como líder indiscutible de Europa.

El puesto de representante permanente ante la UE estaba vacante desde que Dastis fue nombrado ministro. Es probablemente el embajador más importante que tiene España, pues se encarga de coordinar la acción de los distintos ministerios ante las instituciones comunitarias y preparar las cumbres europeas a las que acude Rajoy; la próxima en menos de dos semanas, el 15 y 16 de diciembre. Pero tiene más peso el secretario de Estado para la UE, del que depende.

Al contrario que Margallo, Dastis mantiene buenas relaciones con Moragas y Soraya Sáenz de Santamaría. La escenificación de este nuevo clima se verá este viernes, cuando el ministro de Asuntos Exteriores y la vicepresidenta se reúnan juntos en la Moncloa con el ministro británico para el Brexit, David Davis, quien ayer admitió por primera vez que Londres podría tener que pagar por acceder al mercado único europeo. Davis participará el viernes por la noche y el sábado en las tertulias hispano-británicas, que se celebran en Sevilla. Sáenz de Santamaría preside, por su parte, la comisión interministerial que analiza las consecuencias para España de la salida del Reino Unido de la UE.

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