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El PSC no se inmiscuirá en la crisis del PSOE para evitar la ruptura

Los militantes, por su parte, podrán hacer lo que estimen oportuno pero sin orientaciones de la cúpula

El PSC no quiere desentenderse de España y quiere que el PSOE no se distancie de Cataluña. Para ello, ambos partidos deben permanecer hermanados. Esta es la actitud con la que el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, acudirá el lunes a la entrevista con el presidente de la comisión gestora, Javier Fernández. El PSC tratará de que la dirección interina del PSOE no le vea como parte del sector crítico en la división del partido, en cuyo conflicto no quiere intervenir.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta. Ampliar foto
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta. EFE

La hondura de la crisis que viven el PSOE y el PSC no tiene precedentes en sus 37 años de historia en común y está abocada a la ruptura a no ser que el partido catalán consiga convencer a la comisión gestora de que “la revisión” del vínculo entre ambos que plantea la dirección interina del partido estatal no les debe llevar a la separación. Con este ánimo acude el primer secretario del PSC a la reunión que mantendrá el lunes con Fernández. Cara a cara, sin testigos, los dos políticos manifestarán sin tapujos sus reproches, en el caso del presidente de la gestora del PSOE, y los argumentos explicativos de sus circunstancias y sus decisiones últimas, como desobedecer la consigna de abstenerse en la votación de la investidura de Mariano Rajoy, en la voz del político catalán.

Algunas de las razones las exponen este sábado en un artículo en EL PAÍS el propio Iceta y la diputada del PSC, Meritxell Batet, miembro destacada de la ejecutiva disuelta de Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, que la nombró número dos en la lista por Madrid y que ahora está dentro de la dirección que salió el pasado fin de semana del congreso de los socialistas catalanes.

Disponibilidad absoluta

“Nosotros tenemos disponibilidad absoluta para entendernos con la gestora; tenemos voluntad de entendimiento pero no lo podemos hacer si nos envían a un rincón”, señala un diputado del PSC. La desconfianza que ahora anida dentro de esa comisión gestora y en buena parte del partido hacia el PSC viene dada por la actuación de la formación catalana en el dramático proceso del PSOE que culminó con la dimisión de Pedro Sánchez.

Los socialistas catalanes votaron las posiciones del líder saliente y se mantuvieron contrarios a abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy. Como colofón, sus siete diputados, junto a otros ocho parlamentarios, rompieron la disciplina de voto. Este comportamiento es el que lleva a la gestora a plantearse muy seriamente que, en un próximo protocolo entre ambos partidos, el PSC no tenga capacidad de votar las decisiones del PSOE. Del lado catalán se pretende que no haya ruptura y, por tanto, que esas acciones no tengan consecuencias. Pero no es una mera petición de olvido sino que los socialistas catalanes buscarán el acercamiento a la actual gestora o, al menos, evitarán el enfrentamiento, no alineándose con ningún sector del partido.

Hasta ahora mismo al PSC se le sitúa junto al anterior secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pero las cosas podrían no ir ya por ese camino. En la intervención de Miquel Iceta el pasado viernes, el primer día de su congreso, ya a última hora de la noche, recordó a su auditorio que el PSC siempre había respetado al secretario general del PSOE “fuera quien fuera”. Los interlocutores consultados dan por seguro que la dirección del PSC no se alineará con el sector crítico que pueda surgir de cara a un próximo congreso. Los militantes, por su parte, podrán hacer lo que estimen oportuno pero sin orientaciones de la cúpula. Precisamente en el PSOE se debate muy seriamente la eliminación de la capacidad de los militantes del PSC de votar en los congresos del partido hermano.

Nación de naciones

Con una mano tendida, por tanto, acudirá Iceta a la reunión con Fernández, a quien tiene que convencer, además, de que las conclusiones aprobadas en el XIII congreso del PSC no son una desmesura. “Se han aprobado unos textos moderados para la sociedad catalana”, señalan fuentes de ese partido. El presidente de la gestora explicará que denominar a España “nación de naciones” no supone una novedad y que mantiene la defensa, como el PSOE, de la reforma de la Constitución. Además, se eliminó el único asunto realmente conflictivo e inasumible para el PSOE como era la celebración de un referéndum en Cataluña si en esa comunidad salía un no a la reforma de la Constitución. Esa propuesta, la de la vía canadiense o Ley de Claridad, fue rechazada.

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