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El PP quiere una reforma electoral muy limitada y con pacto previo

Los populares apurarán hasta el 10 de octubre para la ley que evitará el 25-D

El presidente del Gobierno durante un mitin en Vitoria. Ampliar foto
El presidente del Gobierno durante un mitin en Vitoria. EFE

El PP quiere que la reforma de la ley electoral para evitar unas hipotéticas elecciones el día de Navidad sea muy limitada, rápida y pactada previamente por los grupos parlamentarios. Si antes no hay una investidura del presidente del Gobierno, su intención es apurar hasta el 10 de octubre aproximadamente para presentarla. La decisión del Gobierno en funciones y el PP es limitarse a una reforma quirúrgica que simplemente cambie los plazos legales y reducir los actuales 54 días para los casos en que haya repetición de elecciones. De esa forma, se evitaría que fueran el 25 de diciembre para adelantarse una semana, al día 18.

Algunos grupos parlamentarios habían planteado la posibilidad de que se aprovechara para incluir otros cambios como el de la reforma del voto rogado de los emigrantes que, en teoría, todos comparten. La idea del Ejecutivo es no abordar ahora ese cambio.

El Gobierno en funciones no tiene posibilidad de presentar proyectos de ley, por lo que hay que hacerlo a través de los grupos parlamentarios, como proposición de ley. Con acuerdo amplio, el texto puede tramitarse en 15 días, por lo que el plazo que se ha dado el PP para presentarlo es el del 10 de octubre, para que esté en vigor el 31 de octubre, cuando venza el plazo para la disolución automática de las Cortes.

“Sería conveniente evitar el escenario del día de Navidad”

“Creemos que el día de Navidad es un escenario que, si podemos evitarlo, sería conveniente evitarlo”, aseguró la número dosdel Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, en la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros.

Según el Gobierno, pese a ser una reforma muy limitada, es compleja y delicada porque afecta a plazos legales vinculados al derecho fundamental al sufragio. Por eso, La Moncloa quiere que haya un acuerdo lo más amplio posible para abordarlo, incluso, antes de que se presente en el Congreso para su trámite exprés.

“Lo políticamente adecuado sería que viniera avalada con una posición consensuada de salida”, aseguró la vicepresidenta del Gobierno para argumentar la necesidad del acuerdo previo. La reforma necesita 176 votos a favor para ser aprobada.

La utilización de la proposición de UPN que ya fue calificada por la Mesa del Congreso no es viable porque al pertenecer al Grupo Mixto no tiene cupo para presentarlo en octubre. Además, ese texto se limita a cambiar de dos semanas a una la duración de la campaña, pero no toca otros plazos como el del voto por correo o el de proclamación de candidatos y posteriores recursos, por ejemplo, por lo que no evita que las elecciones sean el día de Navidad.

Inicialmente, el PSOE anunció que asumía la responsabilidad de presentar la proposición. Luego decidió dejarlo en manos del PP y los populares anunciaron esta semana que lo harían, aunque con la argumentación de que previamente es necesario abordar la investidura de un presidente del Gobierno. El Ejecutivo ya tiene un informe sobre cómo abordar esa reforma.

Pero ante lo inevitable, el PP quiere que haya un acuerdo previo entre los grupos para la reforma. La propia vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, lo dijo así este viernes en la rueda de prensa de ayer posterior al Consejo de Ministros.

 

Trámite en 15 días

 

En principio, todos los grupos son partidarios de aprobar esa reforma, aunque anteponen también reproches sobre la falta de acuerdo para una investidura. El PP y el PSOE ya han mantenido contactos sobre la forma de hacerlo. Sería la primera proposición de ley aprobada con un Gobierno en funciones y podría ir acompañada de otras como las que abordan cuestiones económicas urgentes como la revalorización de pensiones y el sueldo de los funcionarios.

La idea de los principales grupos es que una vez presentada sea calificada por la Mesa y el Gobierno cumpla ese mismo día el trámite de informe favorable. Luego puede tomarse en consideración en pleno y enviarse al Senado con trámite de urgencia en la misma semana. En la siguiente se aprobaría sin cambios en la Cámara alta y entraría en vigor inmediatamente.