FELIPE VI

El calendario de Rajoy aleja al Rey de la inauguración de los Juegos de Río

La fecha que maneja para la segunda votación de investidura coincidiría con la del evento

Felipe VI y Mariano Rajoy, en la celebración de la pascua militar.
Felipe VI y Mariano Rajoy, en la celebración de la pascua militar. SAMUEL SÁNCHEZ

Mientras que algunas casas reales europeas y jefes de Estado ya han confirmado su presencia en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro (Brasil), que tendrá lugar el 5 de agosto, al Rey se le complica un poco más la agenda por la situación política en la que está atascada España desde las elecciones del pasado 20 de diciembre.

Más información

Es tradicional la asistencia de los Reyes a este tipo de eventos, y más, si cabe, en el caso de Felipe VI, que ha desarrollado un potente vínculo con el deporte, que ya lo llevó a ser abanderado de España en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.

Sin embargo, el proceso de investidura requiere que el jefe del Estado esté en España, y solo una improbable resolución vertiginosa invertiría la situación. El Rey tiene un destacado papel en el proceso de investidura del presidente del Gobierno con la ronda de contactos, que podría iniciarse el lunes 25 de julio, como maneja La Moncloa, después de que el martes 19 se constituya el Congreso de los Diputados y en los días siguientes lo hagan los grupos parlamentarios. El Rey tiene la agenda despejada a partir del martes.

Pero además, Mariano Rajoy, si decide concurrir, baraja la fecha del martes 2 de agosto para celebrar el debate de investidura, lo que supondría que al día siguiente se produciría la primera votación, que en caso de no ser superada exigiría una segunda votación que tendría lugar 48 horas después. Es decir, el viernes 5 de agosto, el mismo día de la ceremonia de inauguración del evento multideportivo.

En el caso de que Rajoy no lograra ser investido, el Rey podría abrir un período de nuevas rondas durante los dos meses siguientes a la primera votación. Superado el plazo sin acuerdo, el Rey tendría que disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones. Esta es la vía prevista por el artículo 99 de la Constitución, que no contempla atajos en el caso de que ningún candidato opte a la investidura.

Tras las elecciones del pasado diciembre, en las que la correlación de fuerzas parlamentarias dificultó la investidura forzando nuevos comicios, la función internacional del jefe del Estado ha quedado limitada.La Casa del Rey ha tenido que aplazar visitas de Estado programadas a Arabia Saudí, el Reino Unido, Japón y Corea del Sur. Solo hubo de forma excepcional dos salidas ineludibles al extranjero: una visita de seis horas a Portugal para la investidura del nuevo presidente y otra a San Juan de Puerto Rico para la inauguración del VII Congreso Internacional de la Lengua Española.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50