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Rajoy concede por primera vez que Podemos puede ganar si el voto moderado se divide

El PP recalca que la "clave" para ser primeros es la unión del voto "sensato" frente al radicalismo

Mariano Rajoy y Dolores de Cospedal, en Malagón (Ciudad Real).

Mariano Rajoy ha concedido este lunes en Málaga, por primera vez, que Unidos Podemos puede ganar las elecciones del 26-J. El candidato del PP acudió esta tarde, antes del mitin fuerte del día, a la sede del PP local para una reunión con los interventores y apoderados del partido en la provincia. Allí repitió la misma idea de los últimos días sobre la necesidad de agrupar el voto moderado entorno al PP, pero introdujo un matiz al conceder la posibilidad de que Unidos Podemos, tras la unión de los partidos de Pablo Iglesias y Alberto Garzón, pueda incluso ganar los comicios: "Las encuestas coinciden en que Podemos es segundo porque ha conseguido unirse con IU y otros partidos y, por tanto, la clave para ganar las elecciones a Podemos es que todo el voto moderado, sensato y equilibrado de toda España se una en torno al partido primero".

El dirigente del PP volvió a alertar así a los electores populares y de Ciudadanos para que se agrupen: "Lo que no podemos es ni dividirnos ni perder nuestro voto; la unión hace la fuerza y esa es la clave de aquí al final de la campaña: al radicalismo y al extremismo solo le puede parar una coalición de la gente en torno al Partido Popular".

Rajoy aprovechó esa cita interna para realizar una llamada de agradecimiento a Antonio Jober, un anciano de 81 años que ha participado como interventor del PP en Málaga en todas las elecciones que se han convocado hasta ahora.

Ya en el mitin, antes de Rajoy, intervino el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo, que incidió en ese mensaje de polarización al subrayar que el 26-J solo hay dos opciones: "O los populares o Podemos; o los moderados o los morados; o Iglesias o Rajoy; o el PP o Podemos".

El argumentario diario del PP ayer solo tenía un tema: las dos conclusiones del 100% de las encuestas publicadas hasta el límite legal. La primera es que el PP gana en todas y la segunda que Unidos Podemos viene justo detrás. "Podemos e IU van a ser la segunda fuerza porque se han unido porque si no no lo serían y nosotros tenemos que hacer lo mismo: sumar el voto moderado, concentrar el voto en el PP", dijo Rajoy ya en el atardecer en el gran mitin de la campaña montado sobre la plaza malagueña de La Alcazabilla y ante casi 3.000 personas.

Siempre con el mismo mensaje de fondo, el candidato popular advirtió: "Si el voto moderado se une en torno al PP perderán los radicales y los extremistas; si por el contrario el voto moderado se divide en dos o tres fuerzas políticas saldrán beneficiados los extremistas".

Antes, a primera hora del lunes, Rajoy había vuelto a rechazar la posibilidad de retirarse para facilitar un acuerdo de Gobierno tras el 26-J. "Yo no soy ningún obstáculo. Son ellos. Algo tendrán que hacer", dijo en una entrevista electoral en el programa Los desayunos de RTVE. El líder del PP no se atrevió a descartar del todo unas terceras elecciones si no hay pacto, aunque opinó que serían un ridículo mundial: "Quiero descartarlas. Es lo que nos faltaba". Y culpó a los socialistas —tanto de la repetición de los comicios como de la delicada situación interna en el PSOE— por haber rechazado su oferta de gran coalición. "Ese fue el gran error. Lo que han conseguido es largar al PSOE a la tercera posición y que un partido comunista radical sea el segundo".

Preguntado por la supuesta pinza entre el PP y Podemos para relegar al PSOE, Rajoy contestó que meterle en el mismo bando que Pablo Iglesias "es un chiste". "Podemos no me pega, francamente", bromeó Rajoy. El candidato popular negó tener interés en ayudar a hundir al PSOE y ha insistido en que la culpa del ascenso en las encuestas de Unidos Podemos es de los socialistas "por negarse a hacer la coalición que les planteé" .

Antes de llegar a Andalucía, en Malagón, Ciudad Real, un pueblo de 7.000 habitantes de la España rural que tanto está visitando en esta campaña, Rajoy insistió este lunes en su mensaje de concentración del voto moderado frente al radicalismo donde sitúa a diario a Unidos Podemos. "La unión hace la fuerza" fue el eslogan que repitió al inicio y al final del acto, programado en la plaza del convento de San José que fundó Santa Teresa, a la que tienen adoración en la localidad.

La visita a Malagón y Ciudad Real tampoco fue casual, como no lo fue la del domingo a Lleida o la del viernes a Guadalajara. En todos los casos persigue alertar a los electores que se decantaron por Ciudadanos el 20-D para que regresen a sus filas y aporten las papeletas necesarias para sumar los escaños que les faltan o para no perder los últimos diputados en su disputa ahora con Unidos Podemos. Es lo que podría ocurrir en Ciudad Real, donde el 20-D tres escaños fueron para el PP y dos para el PSOE pero el último popular está en juego ahora por escaso margen con la formación que lidera Pablo Iglesias. Rajoy recordó así que el 20-D el 12% de los votos que cosechó en la provincia Ciudadanos no obtuvieron representación alguna. Y rememoró que en las autonómicas María Dolores de Cospedal perdió la presidencia de Castilla-La Mancha precisamente por un escaño.

El candidato popular apostó por sumar en su lista a todos los electores que se debatan ahora por una opción "moderada, constitucionalista y reformista", que crea que las Diputaciones cumplen un servicio básico en la España rural, frente "a una fuerza política que quiere derogarlo todo y poner en peligro el sistema de valores y principios de la Constitución española de 1978, que está en juego". Ese riesgo es Podemos. De Pedro Sánchez y del PSOE ni habló en Ciudad Real.

El líder del PP sí explicó en RTVE que, tras el 26 de junio, volverá a hacer lo mismo que el pasado diciembre, ofrecer una gran coalición al PSOE y a Ciudadanos, y añadió que, si al final no llegan a un pacto, pedirá que dejen gobernar en minoría a la lista más votada, la suya. "Ellos se han unido y yo lo que pido es que el voto moderado se concentre en el PP porque, al final, el voto dividido está castigado en la legislación electoral y cuando se concentra hay una prima".

Este es el mensaje central de los últimos días de campaña del PP: que apoyar al partido de Albert Rivera es "dilapidar" el voto. "Hay 25 provincias donde los votos a Ciudadanos no sirvieron para nada", aseguró Rajoy el domingo en Lleida, refiriéndose a todas las papeletas que no habían servido para que Ciudadanos obtuviera un escaño y habían terminado beneficiando a Podemos. Las elecciones se ganan en el centro, ha subrayado.

Ataques a Carmena y Colau

El candidato ha insistido también en el "peligro" de que las políticas de los municipios donde Podemos gobierna gracias al PSOE se trasladen a La Moncloa.  "Yo no quiero que en el Gobierno de España se tomen decisiones como las que está tomando el Ayuntamiento de Madrid. Están haciendo mucho daño a los españoles", ha asegurado Rajoy, en alusión a la "pérdida de inversiones por prejuicios ideológicos". "Por primera vez en la historia hay más paro en el municipio de Madrid que en la comunidad", ha destacado. "En Barcelona han decidido que no se pueden construir más hoteles. Eso hace muchísimo daño a muchísima gente", ha añadido. Las referencias del PP a las alcaldesas Manuela Carmena y Ada Colau son constantes esta campaña.

Rajoy ha negado que vaya a hacer más recortes, pese a que en la carta que envió al jefe de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, sugería más ajustes. "Se puede reformar sin recortar. Hemos tenido que nacionalizar tres bancos, quién me lo iba a decir a mí, y a dos ya los hemos mandado de vuelta al mundo privado". El candidato también ha defendido su promesa electoral de bajar los impuestos, pese al incumplimiento del déficit. "Se puede hacer con crecimiento".

"Puigdemont y yo podemos entendernos"

Preguntado por el desafío soberanista catalán, el candidato popular ha asegurado que el referéndum "sería un disparate" y un "torpedo en la línea de flotación de la Constitución española". Rajoy se ha mostrado partidario de hablar con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pero teniendo claro que "la unidad de España no se discute". "Tuve una conversación con Puigdemont y fue buena. Yo creo que podemos entendernos".

Finalmente, en el Día Mundial de los Refugiados, Rajoy ha asegurado que le hubiese gustado "acelerar" el proceso de acogida y ha incluido en su respuesta a los inmigrantes que huyen de la pobreza. "Los problemas se resuelven en origen. Viene muchísima gente de África porque quieren llevar una vida digna y en su país es imposible. Europa debe crear un Plan Marshall para África, ayudarles a que mejoren su nivel de vida. Y lo que nos pasa en Siria, Turquía y Grecia es consecuencia de una guerra brutal, absurda y ridícula. La gente se va de su país porque allí no se puede vivir".

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