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El final de ETA

Tres siglos de cárcel para un etarra por un coche bomba en Madrid en 2001

El artefacto colocado por Fermín Vila Michelena en la calle de Goya hirió a 18 personas

El etarra Fermín Vila Michelena, detenido en julio de 2010, ha sido condenado a 314 años y medio de prisión por el atentado con coche bomba en la calle de Goya (Madrid) cometido en la noche del 11 de mayo de 2001. Esta acción terrorista causó lesiones a 18 personas y daños en 43 edificios de cuatro calles del céntrico barrio de Salamanca, así como en 16 vehículos aparcados en la zona.

Desescombro en el edificio de Goya 14 tras el coche bomba del 11 de mayo de 2001. Ampliar foto
Desescombro en el edificio de Goya 14 tras el coche bomba del 11 de mayo de 2001.

Según la sentencia, Vila Michelena, que ahora tiene 46 años, robó entre el 7 y el 8 de mayo un Renault Clio de color verde junto con su compañera del comando Buru Ahuste Belén Egüés, ya condenada por este atentado. Tras cambiar las placas de matrícula del vehículo por otras falsas, los terroristas lo cargaron de explosivo —el comando disponía de entre 60 y 70 kilos— y lo estacionaron a la altura del número 14 de la calle de Goya, frente a la puerta de una sucursal del BBVA.

Tras aparcar el coche bomba, sobre las 23.45 del 11 de mayo de 2011, los etarras huyeron del lugar en otro vehículo antes de que el artefacto explosionara. La deflagración causó heridas a 18 personas, una de las cuales sufrió una incapacidad permanente absoluta, que le fue reconocida por sentencia firme en abril de 2014, casi 13 años después del atentado. La bomba produjo daños en inmuebles de las calles de Goya, Velázquez, Lagasca, Hermosilla y Claudio Coello, y en vehículos.

La sentencia explica el "abundante material probatorio" que acredita la presencia de Vila Michelena en los pisos ocupados por el comando en Madrid. En una vivienda de la avenida Donostiarra, se encontraron documentos y material genético pertenecientes al etarra. Además, en otra vivienda en la calle de Servando Batanero se encontraron dos huellas del acusado, que fue arrestado en julio de 2010 en Belfast (Irlanda del Norte), donde trabajaba de cocinero.