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Un constructor arrepentido admite los sobornos del ‘caso Gürtel’

Alfonso García-Pozuelo reconoce que “es cierto” que abonó comisiones a Jesús Sepúlveda

caso gürtel
García-Pozuelo sale de la Audiencia, en 2014, con un casco de motorista.

El caso Gürtel, una extensa trama de corrupción vinculada al PP, vivió este martes un giro significativo. Por primera vez desde que estallara el escándalo, en febrero de 2009, un imputado, Alfonso García-Pozuelo, antiguo dueño de Constructora Hispánica, ha reconocido que pagó sobornos a la red de Francisco Correa a cambio de adjudicaciones públicas para su empresa en Ayuntamientos gobernados por el PP. García-Pozuelo asegura que “son ciertos” los hechos que relata la fiscalía en el escrito de conclusiones sobre la primera fase del caso Gürtel, para la que ya se ha ordenado la apertura de juicio oral.

El ministerio público pide cuatro años y medio de prisión para García-Pozuelo por cohecho y prevaricación. En su escrito de conclusiones, la fiscalía sostiene que el empresario pagó un total de 56.491 euros a Correa por la adjudicación de dos obras en Pozuelo de Alarcón (Madrid): la llamada Operación Asfalto y el expediente del Camino de las Huertas. En este último caso, la mordida, que el constructor admite como cierta, equivalía al 3% del presupuesto de adjudicación. Las adjudicaciones se hicieron cuando el alcalde de Pozuelo era Jesús Sepúlveda, exmarido de la exministra de Sanidad y actual diputada del PP, Ana Mato.

La fiscalía también relata otros pagos de García-Pozuelo, en este caso por adjudicaciones de obras en Castilla y León. El dueño de Constructora Hispánica, entregó un total de 1,52 millones a Correa, al extesorero del PP Luis Bárcenas y al exdiputado Jesús Merino a cambio de dos adjudicaciones en 2002 y 2003. Estos sobornos no forman parte de la acusación del fiscal porque los delitos ya han prescrito.

Además de las penas de prisión, el ministerio público reclama para García-Pozuelo una multa de 141.227 euros, equivalente a dos veces y media la cantidad que pagó a Correa por las adjudicaciones en Pozuelo. En su escrito, dirigido al actual instructor del caso Gürtel, José de la Mata, sucesor de Pablo Ruz, el empresario expresa su “arrepentimiento” por estos cohechos. También se muestra dispuesto a “reparar el daño que pudiera acreditarse” y solicita una pena más baja que la que pide la Fiscalía. Reclama que se le impongan dos años de prisión —lo que puede implicar que no entre en la cárcel— y que esta pena sea sustituida por una multa de 300 euros por cada día de privación de libertad, lo que supondría 432.000 euros.

García-Pozuelo es el imputado del caso Gürtel más proclive a confesar sus delitos. En 2010 vendió la empresa Assignia —sucesora de Constructora Hispánica— para hacer frente a un juicio por delito fiscal que tenía abierto en un juzgado de Madrid para lo que pagó casi 20 millones. Un informe de la Agencia Tributaria a raíz del caso Gürtel acreditó que Constructora Hispánica sacó grandes cantidades de dinero en billetes de 500 euros para empresas fantasma por facturas falsas

. La confesión del empresario, aunque estratégica para evitar la cárcel, tiene especial valor porque García-Pozuelo figura también en los papeles de Bárcenas como donante de fondos. En concreto, realizó nueve aportaciones por 258.161 euros a la caja b del PP entre 2000 y 2006. Sin embargo, en este caso, previsiblemente no tendrá que confesar los pagos, ya que el juez archivó la causa contra los 22 empresarios donantes de la caja b del PP.