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El PP reprocha al Gobierno falta de coordinación y control del ‘caso Rato’

Los candidatos temen que el caso provoque otra fuga de votos a Ciudadanos

El caso Rato ha despertado una sensación de nueva crisis interna en el PP en un momento muy delicado, a menos de 40 días de unas elecciones, en el que los candidatos ya temían un castigo por la mala gestión estos años de sus asuntos de corrupción, por los recortes y los incumplimientos del programa. Una decena de dirigentes consultados no comprenden cómo ha podido saltar este escándalo ahora, por qué afecta únicamente a Rodrigo Rato, uno de sus grandes iconos, (cuando a la amnistía fiscal se acogieron 30.000 personas, de las que 705 tienen relevancia social) y, sobre todo, cómo el Gobierno no ha sabido minimizar los daños ni coordinar sus trabajos.

El PP y el Gobierno esgrimieron este lunes de nuevo que el caso Rato es un asunto “personal”, sin relación incluso con su exitosa gestión como vicepresidente de Aznar. Pero un barón del partido admitió, con mucha frustración, que al coste político evidente se une, además, un “daño moral en horas ya muy bajas”.

En la cadena de reproches sobre cómo se ha abordado el caso Rato, un dirigente del comité de campaña del PP atribuye ahora al Ejecutivo lo que tanto se ha achacado al partido: falta de coordinación y de dirección. Y para desarrollar ese argumento se recuerda que algunas escenas de las vividas la semana pasada durante el registro y detención en la casa y despacho del exvicepresidente demuestran que al Gobierno o le ha faltado buena información sobre lo que se estaba preparando, cómo y cuándo, o algunos departamentos actuaron por su cuenta y en ciertos momentos en disputa.

Andalucía en los argumentarios

“A Rato le investiga Hacienda mientras que en el sur de España lo tienen que hacer los jueces”. La frase es del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, este lunes durante una conferencia en Madrid y resume la estrategia de defensa del PP. El partido está consternado. La foto del padre del llamado milagro económico de finales de los noventa entrando detenido en el coche del Servicio de Vigilancia Aduanera, empaña mucho el mensaje de la recuperación económica, la principal baza que el PP pensaba jugar ya para las elecciones autonómicas y municipales de mayo.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal también intentó establecer este lunes en TVE una comparación para dejar malparados a los socialistas. Aseguró que ahora la fiscalía, la policía y los tribunales actúan con absoluta independencia, “algo que no sucedía en el pasado y eso honra al Gobierno”. Algunos dirigentes populares confían en que el mensaje de que Rato es la evidencia de las instituciones funcionan reduzca algo el daño, que creen enorme.

En el PP hay dirigentes que lamentan, con muy poca información directa pero mucho malestar, que ninguno de los ministerios afectados presumiblemente en el caso — fundamentalmente Hacienda y Economía pero también Justicia e Interior— facilitaron a la Presidencia del Gobierno a tiempo todos los datos de la bomba que estaba a punto de estallar. Hay dirigentes que no comprenden por qué el Gobierno, como responsable de la Agencia Tributaria, decidió que actuasen en los registros, investigación sobre el terreno y la detención de Rato el Servicio de Vigilancia Aduanera (un cuerpo que funciona con demasiada autonomía según algunos de los dirigentes consultados) y no los más profesionales y habituados de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Otras fuentes reconocen que esa decisión ha causado malestar en el entorno del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Otros dirigentes del PP, barones autonómicos con mucho en juego el 24 de mayo, no entienden cómo ha sido posible que la Agencia Tributaria dependiente del Gobierno llevara meses indagando sobre los movimientos económicos y fiscales extraños de Rato y Cristóbal Montoro, el ministro, no tuviese a su disposición toda la información o no hubiera advertido a tiempo a los máximos responsables en La Moncloa. Algunas fuentes cercanas al presidente han dejado entrever cierta indignación con la actuación demasiado independiente en este caso de Montoro y la Agencia Tributaria. Dirigentes como el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, o la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, destacaron este lunes la actuación como prueba irrefutable de que el Gobierno deja trabajar con total libertad a los profesionales, sin cortapisas ni presiones, algo que, según ambos, no sucedía en el pasado. “Puede ser positivo si lo explicamos bien”, asegura un barón con peso en la dirección nacional.

La pugna entre distintas secciones de la Fiscalía en este caso también se presta a todo tipo de interpretaciones. Algunos dirigentes populares no comparten que se haya esquivado en un primer momento la investigación de la Fiscalía Anticorrupción, especializada en este tipo de asuntos y que vio demasiado verdes las primeras pruebas, y que se haya optado por recurrir a una fiscalía dependiente del Fiscal Jefe de Madrid.

En lo que coinciden cuatro candidatos autonómicos es en que la trascendencia del escándalo, la importancia del personaje y su vinculación histórica al PP agravará la desgana de los votantes populares que se debatían entre la abstención y pasarse a otro partido. Uno de los candidatos asume que el caso Rato beneficiará, sobre todo, a Ciudadanos.

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