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“¿Alguna vez ha cobrado en b?”

Un ‘tribunal’ elegido por Esperanza Aguirre examina a los aspirantes a cinco alcaldías

La nueva prueba anticorrupción del PP

A un lado Mariola Vargas, la examinada. Al otro un tribunal compuesto por cinco personas de su propio partido. Y enfrente un nutrido grupo de periodistas que esperaban poder hacer alguna pregunta en el primero de los cinco castings para elegir a los relevos de los alcaldes destituidos por su imputación en la Operación Púnica. Con esta medida, Esperanza Aguirre pretende inmunizarse contra futuros casos de corrupción, como Bárcenas, Gürtel o Púnica, que han llevado a la cárcel a algunos de sus más cercanos colaboradores.

La elegida para ser la primera en someterse a las preguntas de sus compañeros, seleccionados por Aguirre —que siguió el interrogatorio desde un despacho cercano a la sala de prensa, para “no quitar protagonismo a la candidata”, según fuentes del partido— es la concejal de Servicios Sociales de Collado Villalba y candidata a la alcaldía de la misma localidad de 62.684 habitantes. Médico de profesión, “felizmente casada” y con tres hijos, que siguen viviendo bajo su techo, una casa “hipotecada” que continúa pagando, Vargas se presenta como la candidata ideal para sustituir a Agustín Juárez después de que este dejara su puesto tras ser imputado en la Operación Púnica por presuntas irregularidades en la contratación de la empresa Cofely.

Durante aproximadamente una hora, la candidata respondió sin demasiados problemas a la batería de preguntas —la mayoría de ellas fáciles de batear— preparadas para desgranar ante las cámaras tanto su vida privada como profesional. Negó tajantemente que conociera las irregularidades en el contrato con la empresa francesa Cofely a pesar de formar parte de la junta de gobierno del municipio y defendió en varias ocasiones la diligencia de su antecesor en el cargo. “La gestión que ha hecho Agustín Juárez es bastante positiva. Y vamos a seguir trabajando en ese sentido. Ha hecho muchas cosas buenas, independientemente de lo acaecido”.

Vargas aseguró que se presenta a la alcaldía para “conseguir un futuro mejor para sus hijos” y que su dedicación pública le ha supuesto una bajada de sueldo. “Como médico ganaba unos 2.800 euros más los 1.600 por un servicio que hacía en una residencia de ancianos. Como alcaldesa el salario es de 65.000 euros al año. No he hecho la cuenta, pero gano menos”.

Vargas: “Trabajé
en urgencias y en situaciones de riesgo me crezco”

—¿Alguna vez has cobrado alguna comisión en b? —le preguntó el concejal del distrito de Salamanca, Fernando Martínez Vidal, uno de los miembros del jurado que tendrá que decidir si Vargas es apta para que el viernes se proclame como primera alcaldesa en la historia de Collado Villalba.

—Ni en a, ni en b, ni en c —respondió tajante.

—¿Te sientes capacitada para liderar este proyecto?—cuestionó Mª Eugenia Carballedo, presidenta del tribunal.

—Creo que sí. He trabajado en urgencias durante mucho tiempo y en situaciones de riesgo me crezco. Pero eso lo tienen que decidir los vecinos.

Martínez Vidal le recordó que “la principal obligación de un político es decir la verdad” y que sus palabras la comprometen porque “han quedado grabadas en vídeo”. “Y si en algo no has dicho la verdad, entiendo que los cauces del partido te harán cesar inmediatamente”, señaló. A lo que la candidata contestó: “Soy consciente de ello”.

—¿Hay algo más que nos quieras decir para convencernos de que eres la persona indicada?—continuó Martínez Vidal.

—Más que deciros, es mostraros lo que soy. No te voy a decir que soy un perro judío, que no lo soy. Me remito a la gente que me conoce.

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