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Felipe VI se refiere al “inaceptable incremento del desempleo”

Los reyes de España visitan la capital de Portugal en su primer viaje a un país de la Unión Europea

Los reyes de España y el presidente de Portugal y su esposa, en los jardines del palacio de Queluz.
Los reyes de España y el presidente de Portugal y su esposa, en los jardines del palacio de Queluz. REUTERS

"Las sociedades española y portuguesa han venido acusando en los últimos años el impacto de una dura crisis económica que ha provocado un inaceptable incremento del desempleo, que ha afectado a millones de ciudadanos, muchos de ellos jóvenes". Estas palabras fueron pronunciadas por el rey Felipe VI durante el almuerzo que ha ofrecido hoy lunes el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, a los reyes de España.

"La plena superación de esta crisis y, en especial, el desafío del paro, representa uno de los principales retos colectivos de nuestros dos países que tanto los ciudadanos portugueses como los españoles están abordando con coraje, esfuerzo y sacrificio. Es tiempo de vencer defintivamente estos obstáculos".

Si en España el desempleo no baja del 25%, en el caso de Portugal supera el 14%, cotas históricas en ambos casos; aunque en los últimos meses se ha ido reduciendo alguna décima. Los dos países también coinciden en la pérdida de población, por la salida de inmigrantes y también por la emigración de sus jóvenes. En el caso de Portugal, Angola y Brasil son los países más atractivos; el norte de Europa, para España.

La coincidencia de intereses en Latinoamérica y la Unión Europea fue destacada por el rey en el mismo acto. "La Unión Europea ha sido y es para España y Portugal un imperativo geopolítico y económico irrenunciable que está en la base de nuestros respectivos proyectos nacionales y que se halla ligado, en gran medida, al mayor progreso y bienestar de nuestras sociedades".

La Unión Europea ha sido y es para España y Portugal un imperativo geopolítico y económico irrenunciable que está en la base de nuestros respectivos proyectos nacionales y que se halla ligado, en gran medida, al mayor progreso y bienestar de nuestras sociedades

El almuerzo ofrecido por el presidente de Portugal a los reyes, con 120 convidados del mundo de la política, la empresa y la cultura de ambos países, fue el acto principal de las cinco horas de visita de los reyes de España a Lisboa. Entre los asistentes, la cantante Carminho, la artista plástica Joana Vasconcelos; la viuda de José Saramago, Pilar del Río; la presidenta del Banco de Alimentos contra el hambre Isabel Jonet y la presidenta de la fundación Champalimaud, Leonor Beleza.

Tras la visita al Vaticano, es el segundo viaje al extranjero de Felipe VI y la reina Letizia, y el primero a un país de la Unión Europea. A este viaje exterior, le seguirán otros a Marruecos (día 14) y Francia (agosto).

De toda esta agenda internacional, las relaciones con Portugal es la que menos problemas presenta. La cooperación es intensa tanto para temas bilaterales como para presentar un frente común ante la comisión europea. Desde la reintroducción del lince a la interconexión eléctrica, la comunión de intereses funciona con absoluta normalidad.

Desde el punto de vista de los jefes de Estado, la relación tampoco ha sufrido grietas en el último medio siglo. Si el abuelo del Rey pasó parte de su exilio en Estoril, su padre vivió parte de la juventud en Portugal, como Felipe VI ha resaltado ante Cavaco Silva. También Felipe VI ha seguido cultivando esos lazos, donde cuenta con amigos íntimos. José Manuel Espirito Santo, vicepresidente del banco que lleva su nombre, forma parte desde hace diez años del patronato de los premios Príncipe de Asturias.

Los Reyes llegaron un poco antes del mediodía del lunes al palacio de Bélem, donde le esperaba el presidente de la República y su esposa. Tras firmar en el libro de honor, Felipe VI subrayó la cooperación entre los dos países tanto en Europa como en Latinoamérica. "Tenemos fuertes vínculos por los intereses, y problemas, que compartimos", afirmó el Rey. "Hemos venido lo antes posible para agradecer su invitación", añadió. En cualquier caso, el presidente portugués señaló que "los portugueses tienen un interés especial por los Reyes" y que son y serán siempre "ciento por ciento bienvenidos".

Desde la residencia de Belém, la comitiva oficial se trasladó al palacio de Queluz, en las afueras de la ciudad, donde se ofreció el almuerzo. En los discursos del brindis, Felipe VI, que habló en español y portugués, se refirió también a Iberoamérica, "el otro gran lugar de encuentro y convergencia en el que Portugal y España volvieron a unir solidariamente sus destinos". Recordó que son 700 millones de personas de 30 países de todos los continentes que hablan español o portugués.  "Un espacio cultural y linguístico formidable de alcance y proyección universal, que no debemos perder en este mundo cada vez más globalizado".

El presidente portugués Cavaco Silva insistió en los intereses que unen a los dos países tanto en Europa como en Latinoamérica, por lo que deben trabajar hombro con hombro.

Finalizado el almuerzo, los reyes acudieron a la Asamblea de la República, donde fueron recibidos por su presidenta, María da Assuncao Esteves. Las cinco horas de presencia en Lisboa se cerró con una visita al primer ministro, Pedro Paso Coelho, en su residencia oficial.

Anteriores encuentros

Los encuentros entre los jefes de Estado de España y Portugal son frecuentes. El último en mayo con ocasión de la final europea de fútbol, aunque entonces el jefe del Estado español aún era Juan Carlos I. También coincidieron Cavaco Silva y Juan Carlos I en febrero en la novena edición de Cotec Europa, en la Fundación Champalimaud de Lisboa.

También don Felipe y Cavaco Silva se habían reunido con anterioridad. La última vez fue en octubre durante la XXII cumbre iberoamericana, celebrada en Panamá.

En 2006, los entonces Príncipes de Asturias fueron los encargados de asistir a la toma de posesión de Cavaco como presidente de Portugal. Ya en 2012, los príncipes visitaron Portugal. Ahora lo han hecho como reyes, en un visita calificada por Felipe VI como "corta y rápida".