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La infanta Cristina al juez: “Casi me ofende, señoría”

La hija del Rey, sobre los negocios de Urdangarin: “Yo no he intervenido en nada”

La infanta Cristina, en los juzgados de Palma.
La infanta Cristina, en los juzgados de Palma.

Un notario de Barcelona, Carlos Masiá, narra en la causa del caso Urdangarin que los estrategas financieros de Aizoon y Noos colocaron a la infanta Cristina en las sociedades, como accionista administradora, para que su figura fuera una especie de "escudo fiscal" con la intención de blindarse ante eventuales inspecciones de la Hacienda Pública. El juez, José Castro, se lo preguntó tal cual durante el interrogatorio del pasado 8 de febrero.

La infanta replicó, con extensión, al magistrado: "Nunca hubiese aceptado que se me hubiera utilizado como escudo fiscal, nunca, no me consta y casi me ofende señoría". Cristina de Borbón agregó que "por ser hija del Rey quizá se me ha sometido a un escrutinio mayor y se me ha mirado con más detalle en todos los temas referentes a Hacienda, siempre he ido con mucho cuidado y he cumplido con mis obligaciones".

Pero es la frase “yo no he intervenido en nada", la que puede sintetizar la posición mantenida por la Infanta, durante seis horas y media ante Castro, al ser interrogada sobre los negocios bajo sospecha de su marido, Iñaki Urdangarin. En la versión literal del interrogatorio del juez a la hija del Rey, constan sus respuestas -en calidad de imputada- al prolijo interrogatorio al que la sometió el instructor, el pasado día 8 de febrero en Palma.

La esposa de Urdangarin reconoce que “animó” a su marido a crear, a medias, la compañía familiar Aizoon para su realización profesional, tras estudiar en Esade y ser ya un exdeportista. Pero insistió que después “no ha tenido nada que ver” con la gestión de la sociedad porque “lo ha llevado él. Yo no he intervenido en nada”. "Confiaba en él, él me lo sugirió [ser socia] y así lo acepté", explicó tras detallar que no asistió a las juntas de Aizoon y que ignoraba sus cuentas y actividades.

La hija del Rey desplegó las mismas respuestas evasivas y negativas, en actitud que parece fría y calculada, con casi 280 respuestas con el “no me consta” o “no me acuerdo” por delante o como esencia de la contestación sobre su supuesta relación con las actividades, facturas, pagos y gastos. Alguna pregunta del juez cubre 15 líneas de la declaración y la respuesta de doña Cristina son dos palabras.

La Infanta fue imputada por el juez Castro –y sigue así- por su relación con un supuesto delito de fraude fiscal y otro de blanqueo de capitales. La Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado y su defensa rechazan que haya motivos para incriminar a la hija del Rey.

Doña Cristina mantuvo una posición: que no tenía conocimiento de la actividad de Aizoon ni de su gestión. Descargó la responsabilidad de los negocios en el duque de Palma, aunque aseguró que fue por su confianza total en él.

El juez le mostró decenas y decenas de facturas y notas que le aluden. La infanta ignoraba que parte de sus gastos por sus periplos familiares eran cargados en las cuentas de Aizoon. "No llevo el control de los gastos de viajes", explicó sobre un desplazamiento que efectuaron a Brasil, ella, su marido y sus cuatro hijos en el año 2009. Dio un “sí” breve para manifestar que se acordada pero dijo desconocer el sistema por el que se abonaron los gastos de un viaje que definió como “familiar privado”.

-Pregunta del juez: "¿Pero sí sabrá quién no lo pagó? ¿Lo pagó usted?"

-Respuesta de la Infanta: "No, se encargó mi marido de pagarlo, me imagino, yo no lo pagué, no llevo el control de los gastos de viajes". "Un viaje familiar privado" que nada tenía que ver con la actividad de Aizoon.

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