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La renovación del Poder Judicial provoca tensión entre Ferraz y Tomás Gómez

Gómez: “Los ciudadanos esperan de los políticos que garanticen la independencia del CGPJ"

Tomás Gómez, en declaraciones a la prensa este martes.

La decisión de Alfredo Pérez Rubalcaba de pactar con Mariano Rajoy la renovación del Consejo General del Poder Judicial ha provocado heridas en el PSOE, porque mantienen recurrida la reforma de la institución y por haber aceptado algunos de los nombres propuestos por el PP.

Las más explícitas han sido las del líder del partido en Madrid, Tomás Gómez, por la inclusión en la lista del PP de magistrado Francisco Gerardo Martínez Tristán, uno de los 48 que en la sala de lo contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid debe decidir sobre la polémica privatización de la sanidad madrileña.

La amenaza de Tomás Gómez el lunes de dejar el escaño de senador antes que votar al magistrado quedó inicialmente en nada porque esa votación se produjo este martes mismo en el Congreso. Pero Gómez insistió en sus críticas públicas y aseguró que “esas formas de hacer política son formas del pasado, el futuro para este país tiene que ser diferente”. “Los ciudadanos esperan de los políticos tanto que garanticen la independencia del poder judicial como que no se produzca la privatización de la sanidad madrileña y hay un juez, el señor Martínez Tristán, que está en las antípodas de esas dos cosas”, añadió.

Esas palabras, nuevo capítulo del largo enfrentamiento con Rubalcaba, provocaron la indignación en el Grupo Socialista en el Congreso. Fuentes de su dirección exigieron a Gómez que, aplicando esa teoría, los socialistas madrileños deberían abandonar instituciones autonómicas pactadas con el PP, como el Consejo de Telemadrid.

La dirección del PSOE entiende que, en todo caso, la recusación que mantienen los socialistas madrileños contra ese magistrado se refuerza con su elección ahora a propuesta del PP ante lo que pueda hacer en el futuro. No obstante, fuentes jurídicas dan por hecho que la recusación está forzada y tiene pocos visos de salir adelante.

La dirección del PSOE añade que no pudo evitar el nombramiento porque la negociación con el Gobierno se basaba en evitar cualquier veto.

En todo caso, la posición de Gómez y el PSM que dirige llegó este martes a la reunión a puerta cerrada del Grupo Socialista en el Congreso. La diputada Delia Blanco, expresidenta del PSM, pidió la palabra para explicar que a los socialistas de Madrid les resulta “indignante” y “ofensivo” tener que elegir a Martínez Tristán, casado con una consejera de Dolores de Cospedal y en cuya mano está la llave de la privatización de la Sanidad de Madrid. Blanco dijo entender la negociación y la posición de la dirección del grupo, pero quiso dejar constancia de su posición, aunque no se traduzca en una ruptura de la disciplina de voto.

Gómez, que como senador podría haber acudido a esa reunión, no estuvo presente para mantener sus críticas. Hoy sí tendrá que votar la lista de 10 vocales que corresponden al Senado.

La portavoz del grupo Socialista, Soraya Rodríguez, respondió a Blanco, e indirectamente a Gómez, para explicar el acuerdo y asegurar que a ella tampoco le gusta la inclusión de ese nombre, pero no tienen posibilidad de vetarlo: “A mí no me gusta pero la responsabilidad de las propuestas es de quien la hace”.

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