Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los grupos critican la prisa del Gobierno para señalar al maquinista como culpable

Los grupos de la oposición protestan por las escasas explicaciones de Adif y Renfe

"Sobre el accidente es de lo que menos hablan", les afeó desde UPyD Carlos Martínez

Los presidentes de Renfe, Julio Gómez-Pomar, y de Adif, Gonzalo Ferre, al inicio de la comparecencia en el Congreso.

Más allá de errores humanos hay recortes presupuestarios y prisas. Sobre esa ola navegaron las preguntas que los grupos presentes en la comisión de Fomento del Congreso realizaron esta mañana a los responsables de Adif, Gonzalo Ferre, y Renfe, Julio Gómez-Pomar. Porque nada nuevo, según Rosana Pérez, del grupo Mixto, aportaron sus intervenciones iniciales para intentar aclarar qué ocurrió en la curva de Angrois el fatídico 24 de julio, cuando un tren Alvia descarriló a las puertas de Santiago provocando 79 muertos. Una crítica que repitieron el resto de los portavoces: "No hemos convocado una comisión para esto", llegó a decirles desde CiU Pere Macías. Desde UPyD Carlos Martínez insistió: "Del accidente es de lo que menos han hablado ustedes. La cuestión es por qué se produjo. Entiendo que no entren en cuestiones políticas pero hay una serie de preguntas que no solo no aclaran, sino que oscurecen. Tenemos un tren como una bala que nadie podía parar".

Lo más sorprendente, según Rosana Pérez, ha sido la "insistencia y la prisa que desde el primer momento se ha tenido para señalar un único responsable". Su duda principal está en el motivo por el que la línea "no contaba con el sistema más avanzado de seguridad (ERTMS) en todos los kilómetros del trayecto", algo que habría evitado el descarrilamiento. "Al menos cinco de los seis trenes que utilizan la línea cuentan con equipos de ERTMS pero no están operativos", aseguró Pérez para denunciar las carencias de la red gallega, publicitada como de "alta velocidad", pero que en realidad no lo es porque circula por vías convencionales."Eso significa que existe un fallo técnico que todavía está pendiente de resolverse, un año y medio después de inaugurar esa línea".

La diputada gallega interpeló al presidente de ADIF para saber si los sistemas de seguridad que se habían proyectado en esa línea "son los que hoy están instalados". Como otros grupos, también exigió una comisión de investigación de la que se puedan derivar responsabilidades y que sea "independiente". "Nos gustaría saber por qué no se está poniendo de relieve que hay otras responsabilidades más allá del exceso de velocidad y de la actuación del maquinista. ¿Creen ustedes que los recortes presupuestarios son cuestiones que inciden a la hora de que se produzcan accidentes?", preguntó a los responsables de Renfe y Adif.

Isabel Sánchez, del grupo Vasco EAJ-PNV, se adhirió a las preguntas planteadas por el grupo mixto y CIU, grupos con los que había solicitado la comparecencia. "Nos encontramos alejados de tener un sistema ferroviario excelente", lamento.

Para Ascensión de las Heras (IU), que apoyó las tesis de los otros grupos, simplemente "no se ha dicho la verdad", sobre la alta velocidad y quedan "muchas responsabilidades políticas", por depurar. "La primera debe empezar por la del presidente de Adif". Su compañero Gaspar Llamazares lo resumió así: "Si el factor humano es el único causante estamos perdidos". Igual de pesimista se mostró por la creación de una comisión de expertos y no una comisión de investigación. "Una cosa es el factor desencadenante, todos lo tenemos claro, es un factor humano, pero existen elementos condicionantes determinantes: el diseño híbrido. Teníamos carencias de seguridad y eso requiere una investigación a fondo".

Rafael Simancas (PSOE) que calificó la comisión como "un acto institucional", insistió en la necesidad de recibir "explicaciones", para "que esto no vuelva a ocurrir". "¿Se cumplían las normas? ¿Se encontraron fallos atribuibles al sistema?", se preguntó. Para él el hecho de que la vía fuese convencional "no debe conllevar menos garantías de seguridad, esto no es aceptable ni se ha planteado, así que hablar de tren híbrido no es hablar de menos seguridad. Tenemos un ferrocarril seguro y hay que hacerlo más seguro".

Simancas propuso una comisión de estudio dentro de la comisión de Fomento para "aprender", y hacer "autocrítica", para garantizar la seguridad del ferrocarril. Entre los trabajos que dijo que debía realizar esa comisión está la revisión de los trazados de la alta velocidad y las velocidades, estudiando la conveniencia de que en determinados trayectos haya dos maquinistas. Propuso también la creación de una agencia estatal para la seguridad ferroviaria igual que la que existe para el tráfico aéreo. Sus competencias serían "de expedición, sanción, evaluación de riesgos y un plan estatal de servicios ferroviarios", entre otras. Su compañera y diputada por Ourense, Laura Seara, apuntaló la intervención de los socialistas con esta frase: "Esperaba más de ustedes que una actuación notarial. Queremos la verdad".

En el último de los turnos de intervención Andrés José Ayala, diputado por Murcia del PP, que se mostró "consternado" por el accidente, apuntó a que "el tren y la vía tenían las medidas de seguridad adecuadas a la velocidad permitida". En ningún caso, dijo, "hay inseguridad añadido", por ser una vía híbrida (de ancho convencional pero por donde circulan trenes de alta velocidad). "No queramos minusvalorar la capacitación de las personas que hacen funcionar tantísimos trenes en España. No lo confundamos con la responsabilidad que en un momento dado podemos exigir desde el punto de vista político. El ASFA funcionó perfectamente en las condiciones en que está aprobado. Habrá que ver cuáles son las consecuencias que han tenido determinadas actuaciones. No se puede poner en tela de juicio que había una deficiencia en el sistema de seguridad". De esta forma deslizó de nuevo la tesis que el Gobierno ha dejado caer desde el primer momento: que la responsabilidad del suceso fue el fallo humano del maquinista. "Los maquinistas se conocen la línea como la palma de su mano. Hay muchos maquinistas que han hecho ese mismo recorrido y que han sabido aplicar las medidas que tenían que aplicar. No se puede argumentar que los controles son pocos aunque sean mejorables". Terminó realizando una "llamada a la sensatez", para que no se de una sensación de inseguridad sobre el ferrocarril "que no se corresponde con la realidad.

Más información