El expresidente no descarta volver a la política y exige que Rajoy baje impuestos

Aznar sugiere un regreso a la política: “Nunca eludo mi responsabilidad” El exlíder del PP critica que no haya un “proyecto claro” ni una “acción definida” El expresidente se desmarca de Rajoy y le recomienda un "proyecto político renovado Niega los sobresueldos pero no aclara los pagos que percibió Afirma que pagaba el 10% de su sueldo como presidente por residir en La Moncloa

Los golpes de Aznar en la entrevista en Antena 3 fueron en muchas direcciones. También hubo, y duros, para Mariano Rajoy, para el Gobierno, y en especial para Cristóbal Montoro. Dijo que el presidente no le pregunta —solo han hablado una vez “largamente” en estos 16 meses—, que le gustaría como a otros votantes del PP ver un proyecto político claro que no ve, e incluso no descartó volver a la política cuando se lo preguntaron directamente. ¿Volvería si se dan las circunstancias? “Cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido, con mi país. Nunca he eludido mis responsabilidades”.

Aznar se centró sobre todo en la clarísima exigencia, más contundente incluso que la de Esperanza Aguirre, para que Rajoy baje ya los impuestos a las clases medias. Una enmienda en toda regla a la política de su sucesor. Tanto que le preguntaron si se arrepentía de haberlo elegido —dijo que nunca se arrepiente de sus decisiones—. “Hay que ofrecer esperanza, no una lánguida resignación”, arrancó para dar enseguida cinco puntos de lo que él haría si estuviese en la presidencia del Gobierno. Y entre ellos, el más destacado es una reforma fiscal para bajar impuestos de inmediato, mientras el Gobierno ha dicho que no lo hará hasta 2015.

“España necesita una profunda reforma fiscal. El proceso de castigo a las clases medias está siendo muy fuerte. Necesitamos recuperar el impulso económico”, empezó. “Espero que nadie dude de que nosotros hicimos en 1998 una gran reforma fiscal y bajamos los impuestos. Lo digo porque algunos de los que lo hicieron entonces ahora lo dudan”, añadió en referencia a Montoro y su polémica con Esperanza Aguirre. “Hace falta bajar los impuestos en España ya, es urgente, tenemos un sistema fiscal que ha sido superado”, exigió de nuevo.

¿Está usted reprochando al Gobierno su política?, le preguntaron. “Estoy defendiendo lo que yo haría. Mis criterios y mis ideas. Y creo que esto entra dentro del mandato del PP. Espero que sea desarrollado. Se heredó una situación terrible para España pero también algunas buenas cosas: una gran mayoría, un gran partido muy disciplinado dispuesto a seguir a un Gobierno que renueve los objetivos. Dispuesto a aplicar un proyecto político renovado. Uno de los problemas de España es que cualquier partido que no tenga proyecto nacional está condenado a ser diluido. El PP está obligado a no contagiarse”.

¿Pero usted cree que no hay proyecto, qué está reclamando?, le interrogaron. Y ahí Aznar, presidente de honor del PP y mentor de Rajoy, del que ahora está muy distanciado, fue directo al cuello de su sucesor: “Reclamo que actúe el Gobierno, que tiene que actuar todos los días. Si creyese que andamos sobrados de proyecto político lo diría. Me encuentro como la mayoría de los votantes del PP, a los que les gustaría ver un proyecto político muy claro y una acción política definida”.

Ante este golpe, le preguntaron cómo es su relación con Rajoy. Fue diplomático, pero dejó claro que es fría: “El presidente tiene mi mayor respeto y consideración por la responsabilidad que ocupa y por ser quien es. Mi deseo es que tenga el mayor éxito. El presidente decide si quiere hablar y escuchar opiniones”. ¿Hablan poco?, insistieron. Y replicó: “Solo he hablado largamente con él una vez desde que es presidente”. En esa línea de exigir a Rajoy que utilice su mayoría absoluta para actuar, Aznar también se mostró contrario a pactos de Estado: “Un pacto sustitutorio de la actual mayoría es un error garrafal. El PP tiene la obligación de preservar esta mayoría, hay que exigir de esa mayoría decisiones cada vez más relevantes”.

Y al final llegó el momento que más comentarios internos generará: dejó en el aire, más que nunca, la posibilidad de volver a la política activa, aunque sin decirlo. Le preguntaron si ve a España desesperada y podría volver, como le dijo al embajador de EE UU en 2008, según los cables de Wikileaks. Y soltó: “De los cables no voy a hacer ningún comentario. Pero le digo: cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido, con mi país”. ¿Eso qué quiere decir?, le remacharon. “Lo que he dicho, no saque más conclusiones”. ¿Pero si se dan las circunstancias volvería a la política? “Voy a cumplir mis responsabilidades. Nunca las he eludido”, insistió. El debate interno en el PP y con Rajoy está servido.

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