Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Seis barones defienden la unidad de España frente al soberanismo

Los populares consideran imprescindible una imagen de cohesión ante Europa

Cohesión nacional ante los mercados y los socios europeos. Esa es la foto fija que, según el PP, debía transmitir la Conferencia de Presidentes de ayer y el objetivo a seguir para hacer frente a la crisis. Aunque las aspiraciones soberanistas de Artur Mas, uno de los fantasmas que sobrevolaba la cumbre autonómica, no llegaron a verbalizarse en la reunión, al menos seis comunidades del PP defendieron la cohesión territorial de España como herramienta indispensable para su “pertenencia al proyecto europeo”.

El argumento, esgrimido con matices por el presidente madrileño, Ignacio González, Pedro Sanz (La Rioja), José Antonio Monago (Extremadura), Luisa Fernanda Rudi (Aragón), Juan Vicente Herrera (Castilla y León) y Juan Vivas (Ceuta), vincula la unidad a la estabilidad económica y a la transmisión de confianza a la Unión Europea. En definitiva, los populares creen que para que Bruselas pueda ayudar a España tienen que diluirse las tensiones territoriales, además de hacer frente común contra el déficit público en lo que, en palabras de la número dos del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, supone un ejercicio de responsabilidad hacia los ciudadanos y el exterior.

Uno de los más contundentes fue el sucesor de Esperanza Aguirre al frente de la Comunidad de Madrid. “Es necesaria una unidad nacional y aparcar las amenazas territoriales”, pidió González, mientras el presidente de La Rioja apeló a la “la unidad de todos como un elemento absolutamente imprescindible para superar la actual situación”.

“Unidad” fue, de hecho, una de las palabras más pronunciadas a lo largo del día en las filas populares. Después de que la dirección nacional intentara conjurar in extremis un peligroso choque autonómico, los barones del PP escenificaron desde el principio de la reunión un “acuerdo en lo fundamental: cumplir con el objetivo de déficit y refrendar la política del Gobierno para hacer frente a la crisis”. Las palabras son del consejero de Presidencia de Castilla-La Mancha, Leandro Esteban, quien incluía en ese “todos” también a barones que, como José Ramón Bauzá, en Baleares, o Alberto Fabra, en Valencia, plantearon objeciones y hasta criticaron abiertamente los Presupuestos Generales del Estado presentados la semana pasada. Unas cuentas “absolutamente injustas”, según manifestó el domingo Bauzá, quien ayer se volvió a mostrar convencido de que se podrán mejorar gracias a la revisión parlamentaria y la colaboración de su Gobierno con el Ministerio de Hacienda.

Los dirigentes populares, que admiten ya abiertamente que los Presupuestos no gustan ni siquiera a Cristóbal Montoro, no manifestaron ayer objeciones significativas a las cuentas para 2013, según aseguró Cospedal. La secretaria general del PP, en cualquier caso, les lanzó una advertencia al considerar “muy inadecuado entrar en la lucha territorial interna en estos momentos”. “La Conferencia de Presidentes no ha sido una reiteración de quejas, todos han hecho un ejercicio de responsabilidad importante”, agregó Cospedal. “Dentro no ha habido ninguna queja”, insistió, sobre el reparto de la carga del déficit entre Administración central y las comunidades autónomas. “Al menos en voz alta”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >