Gómez pide a los socialistas madrileños que mantengan la apuesta

El secretario general del PSM ha mantenido un discurso en clave nacional, muy a la izquierda, con guiños al laicismo y en el que ha pedido a los delegados que dejen madurar la cosecha

"Frente a quienes siempre nos invitan a desistir, yo os propongo que impere entre nosotros la voluntad de insistir". Con estas palabras, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, candidato a revalidar el cargo, ha pedido a los 993 delegados que hoy elegía líder que mantengan la apuesta, que ningún cambio de líder va a ahorrar "el esfuerzo y el camino" que el PSM debe recorrer para ganar a la derecha en Madrid. Y ha convencido al 59% de ellos. ¿Integrará al 41% restante?

Les ha hablado con determinación, en un discurso cargado de imágenes y hasta de poesía, reivindicando los valores más a la izquierda -el laicismo, el Estado del bienestar, el reparto igualitario del esfuerzo en la salida de la crisis...- y sobre todo poniendo en valor su trabajo de estos últimos cuatro años. Frente a un auditorio que estaba medio dormido, ha conseguido que vibrara, lo que permite apuntar que muy difícil es que Tomás Gómez no gane su tercer congreso, el quinto proceso interno en el que ha participado en cinco años, y del que esta mañana ha salido ovacionado.

Uno de los momentos clave ha sido cuando se ha comparado con el agricultor que espera a que madure la cosecha. "Un proyecto necesita cultivarse y madurar, que no se puede abandonar a la primera dificultad, que uno no puede ser agricultor si le aburre ver crecer la cosecha", ha comenzado Gómez entre aplausos. "Y la cosecha, tarda en crecer. Sobre todo, cuando se pisa demasiado el sembrado". Con esta frase, no solo ha reclamado a los delegados que le den más tiempo para completar su proyecto, sino que ha cuestionado a quienes en este tiempo le han torpedeado o, una y otra vez, le han planteado pulsos, que, según ha dicho, han impedido a los socialistas madrileños centrarse en el trabajo de oposición.

Vestido de traje y con corbata azul oscura, Gómez estaba hoy muy lejos de aquel alcalde de Parla que en julio 2007 dio un paso adelante para liderar el PSM. De aquel que en el congreso ordinario que lo revalidó tuvo que salir a dar el discurso de clausura, junto a José Luis Rodríguez Zapatero, con una camiseta negra bajo el traje, porque no había tenido tiempo ni para plancharse una camisa.

Hoy Gómez es un político con presencia en la arena nacional y como tal ha salido ante el auditorio. Ha recordado que muchas de los cambios que ha incorporado el PSOE desde el pasado congreso de Sevilla salieron de sus propuestas -las primarias para elegir al futuro secretario general, el banco público o los debates internos- y que él no aspira a administrar la derrota sino a ganar, y también a contar en el ámbito nacional. "Hemos cometido errores, y también hemos tenido derrotas, pero hemos abierto caminos, que ahora recorre todo el partido", ha defendido.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

También ha reivindicado el discurso del laicismo del Estado -el mismo que el propio Alfredo Pérez Rubalcaba llevó a Sevilla, cuando propuso romper el Concordato con la Iglesia-, que tanto efecto positivo tiene entre la militancia socialista, así como la igualdad entre sexos o una fiscalidad progresiva.

Y, sobre todo, ha reprochado a su rival, Pilar Sánchez Acera, que le afeó que no se ocupe de Madrid y esté siempre tratando de buscarse un papel nacional. "Si alguien le dijera al compañero Alfredo, secretario general, que no hable de Europa, que se concentre en España, pensaríamos que esa persona no se ha enterado de que los problemas de España tienen que ver con el gobierno de Europa", ha replicado Gómez, que ha asegurado que, mientras tiene la cabeza en España y Europa, los pies los tiene bien firmes en Madrid. Y, para demostrarlo, ha hecho suyas las reivindicaciones de la marea verde, de los sanitarios y también de las mujeres. Entre gritos de "vamos" y "a trabajar", el candidato a revalidar el cargo ha concluido el discurso, que apenas se oía por los gritos del público. Al bajar del escenario, se ha fundido en un abrazo con la presidenta del PSM, la diputada Delia Blanco. En ese momento, Gómez no ha podido evitar las lágrimas.

Sobre la firma

Soledad Alcaide

Es la jefa de sección de Madrid. Coordina el contenido de Local en las plataformas digitales con una decena de reporteros a su cargo. Fue responsable de Redes Sociales y Newsletters del periódico (2018-2021) y, antes, subdirectora de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS (2014-2018).

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS